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Entrevista a Adela Cortina

 



"Adela Cortina ha sabido retratar la evolución de España, definir el pensamiento de esta era a través de sus ensayos y adelantarse incluso a debates que han ido tomando fuerza en un país que ha cruzado un universo en 50 años: desde las dificultades y el orgullo de la Transición hasta las carencias que hoy asoman en forma de polarización, de exclusión del diferente cuando es pobre, de precarización ante la inteligencia artificial y de una fragmentación de la atención que hoy complica la forja de conciencia.


Autora de libros como Aporofobia, el rechazo al pobre (Paidós, 2017) o ¿Ética o ideología de la inteligencia artificial? (Paidós, 2024), la filósofa, nacida hace 79 años en Valencia, es creadora de la Fundación Ética de los Negocios y las Organizaciones (Étnor), en cuya sede recibe a EL PAÍS. Catedrática emérita de Ética y Filosofía Política en la Universidad de Valencia, recibió, entre otros galardones, el Premio Nacional de Ensayo 2014 con ¿Para qué sirve realmente la ética? (2013).


Pregunta. ¿Cómo hemos evolucionado en 50 años?

Respuesta. La Transición fue política, pero antes habíamos vivido una transición ética. Los cambios políticos pueden enraizar cuando hay una solidez del ethos de la sociedad civil, de las costumbres y convicciones de la gente. España era un país autoritario, pero la sociedad no era nada monolítica, había un pluralismo grande que estaba pidiendo a voces un cambio en lo político. La emigración volvía, llegaban turistas, había movimientos de trabajadores y estudiantes, y se gestaba una revolución desde dentro que pedía un cambio, y eso hizo posible el paso al pluralismo. Fue el gran cambio. El pluralismo es una riqueza.


P. ¿Qué hicimos mal?


R. Hemos fallado en varias cosas. En ese momento peculiar existía lo que Hugo Lerner llamaba el cambio psíquico, la movilidad psíquica en los jóvenes, la idea de que los hijos iban a vivir mejor que los padres. Estábamos en un momento de progreso, en lo que Samuel Huntington denominaba “la tercera hora de democratización”: España estaba en el curso de la historia, ya habíamos comprado el seiscientos, los hijos iban a vivir mejor. Hoy se extiende la idea de que los hijos van a vivir peor que los padres. Pero no es verdad, no tienen por qué vivir peor, los chicos de hoy tienen muchas posibilidades de crecer y no tienen que quedarse paralizados.


P. ¿Los ve paralizados?


R. En gran medida, sí. Me pone nerviosa oír eso de que van a vivir peor. Tienen posibilidades de usar internet como jamás habíamos soñado, tienen la IA, pueden viajar a donde quieran, aprenden y se conectan con gente de muchísimos países, están en la UE y en el mundo mucho mejor situados. Para que no estén siempre quejándose, hay que decirles: “Adelante, aprovechad esas oportunidades que tenéis para crecer”. Yo tenía que ir a Alemania a buscar un libro… Me pone mala ese pesimismo. Hay que tomar un tono más propositivo, arrumbar esa idea. Incluso quienes tienen menos gozan de más oportunidades.


P. Usted ha escrito que la xenofobia está en el cerebro, es biológica. ¿Cómo evalúa la nueva apuesta de la derecha por la “prioridad nacional”?


R. He escrito sobre aporofobia, el desprecio al pobre. No nos molestan los extranjeros futbolistas o turistas, solo los pobres. La “prioridad nacional” es una barbaridad, pero debía haberse abordado la regularización cuando entró la ILP en el Parlamento, hace dos años, de forma ordenada y serena. Se dejó y ahora se aborda de golpe y porrazo para 500.000 personas. Ha sido un error, y si hay quien protesta porque estamos saturados es porque estamos saturados, por eso a muchos les puede apetecer pasar por delante de quien no paga la Seguridad Social. Demostremos que se puede hacer bien para que no perjudique a nadie.


P. ¿Por qué crecen la xenofobia y la ultraderecha?


R. El problema no es la ultraderecha ni la ultraizquierda, sino que estamos haciendo justo lo contrario de lo que hizo EL PAÍS en la Transición: buscar acuerdos, consensos, lo que se puede compartir. Gente que se enfrentó a la muerte fue capaz de buscar entonces esa concordia. ¿Y hoy qué se hace? Lo contrario, se levantan muros entre unos y otros. A EL PAÍS le pido que siga bregando por los acuerdos y destruyendo muros.


P. ¿Cree posible volver a esa concordia, con este PSOE y este PP?


R. Sí. Con este PSOE, con este PP, con los materiales que tenemos. Yo tenía una tía con muy poco pelo y, cuando iba al peluquero, él le decía: “Qué poco pelo tiene usted”. “Pues con ese se tiene que apañar”, respondía ella. ¡Cómo no vamos a poder! Si pudimos hace 50 años después de una Guerra Civil en la que se habían hecho salvajadas, por qué no se va a poder ahora. Se tiene que poder.


P. El déficit de atención se ha instalado como modo de vida. ¿Qué consecuencias tendrá esto en el pensamiento?


R. Esa dispersión es dañina para el pensamiento. Para organizarse y reflexionar hay que focalizar la atención. En la educación es suicida. Vivimos en una economía de la atención, las empresas quieren tenernos enganchados a cualquier tontería. Lo importante para reflexionar y comparar es tener pensamiento crítico. Si no somos capaces de atender y reaccionar, estamos perdidos.


P. ¿No teme que EE UU rompa el orden democrático establecido?


R. Ya se ha roto hace bastante, y no solo lo está rompiendo EE UU, sino una gran cantidad de países que un día se alían con unos y otro con otros. Estamos perdiendo la idea de ser fieles a nuestros aliados.


P. ¿Habla de España?


R. No digo que no sea fiable, pero está cambiando de posiciones y de lugar. Si queremos tener inteligencia, debemos saber con quién nos asociamos y no cambiar un día tras otro. España debería ir con cuidado, porque no se puede jugar con fuego.


P. ¿Y Trump es un socio fiable?


R. No, no, claro que no es fiable, y me sorprende la poca inteligencia con la que actúa. Se está deshaciendo de todos sus aliados.


P. ¿Los medios han perdido su autoridad entre tanta fragmentación de la atención?


R. Los medios tenéis muchísima autoridad para formar mentalidad y conciencia. Necesitamos periodistas profesionales para extender la libertad, el conocimiento. El periodismo es imprescindible, forma conciencias, y eso la IA nunca lo tendrá.


P. Usted no tiene móvil. ¿Por qué?


R. Ahora me estoy arrepintiendo, pero no lo tengo porque me da sensación de libertad. Cuando veo a la gente enganchada percibo esclavitud y agobio.


P. ¿Cómo será la sociedad en 50 años?


R. No tengo ni idea, pero me gustaría que hubiera sociedades democráticas libres y abiertas, capaces de expresar sus opiniones y de crearse una conciencia en la que importe la justicia y la compasión*."


Què vol dir viure en societats post democràtiques?

 



"La solución a la pobreza no debía buscarse en una renta garantizada pagada por el Estado, sino en el 'empleo digno y dignamente remunerado, que es la clase de trabajo que permite que un hombre diga a su comunidad local, a su familia, a su país y, sobre todo, a sí mismo: 'Yo he ayudado a construir este país; yo soy un participante en sus grandes iniciativas públicas (p.244)*."


Les frases entrecomillades pertanyen a Robert F.Kennedy. Pertanyen en un món sòlid que diria Bauman. En el moment actual, on el capitalisme financer-digital governa el món, les paraules del assassinat Robert F.Kennedy, tenen un regust amarg, perquè paraules com renda garantida, pobresa, treball digne, salari digne, comunitat,  pertinença s'han tornat paraules estranyes o en molts casos inintel·ligibles. Aquest capitalisme ha creat les condicions perquè les idees de solidaritat, fraternitat i llibertat han quedat degradades a una escala difícil de revertir. Això que vivim és el progrés?   


PD: El seu fill, és qui lidera a l'era Trump, la lluita contra les vacunes. No sé què diria el seu pare!



Tocqueville auscultant el futur

 



"El desarrollo gradual de la igualdad es un hecho providencial. Tiene estas características principales: es universal, es durable, evita cada día el poder del hombre, todos los acontecimientos, al igual que todos los hombres, han servido a su desarrollo. ¿Sería prudente creer que un movimiento social que viene de tan lejos puede ser suspendido por una generación? ¿Se pensaría que después de haber destruido el feudalismo y derrotado a los reyes, la democracia retrocederá ante los burgueses y los ricos? ¿Se parará ahora que se ha hecho tan fuerte y sus adversarios tan débiles?*" (pág.25) 


Aquestes paraules del propi Tocqueville (1848), un autèntic visionari   del que vindria en el futur polític de les societats, son avui, una autèntica incògnita.  Perquè la democracia si està en perill, especialment,  gràcies als rics que han buidat de contingut la mateixa idea de democràcia. Durant molt de temps, es va associar democracia i capitalisme, però era un miratge, l'exemple xinés és una prova suficientment de desmentir-la. La idea de igualtat està en retrocés. La retòrica de la llibertat només es aplicable els molt rics (1%). Per ells, qualsevol regulació es entesa com restricció i eleven a categoria  universal els seus interessos com expressió dels interessos generals. La globalització ha transformat el ciutadà amb mer consumidor. L'única llibertat que conte és la del consumidor solvent, la resta pot anar directament a la paperera de la historia. 


¿Cuánto poder tiene la sociedad civil (II)?

 


En el prefacio a la nueva edición alemana de 1990, del libro "Historia y crítica de la opinión pública. La transformación estructural de la vida pública" de Jürgen Habermas (1961) hace una valoración crítica de su obra. Habermas acaba de publicar un nuevo libro que lleva por título "Un nou canvi estructural en l'esfera pública i la política deliberativa"[Un nuevo cambio estructural en la esfera pública y la política deliberativa] (2022). Aún no he podido leer dicho libro. Más adelante ya trataré de ofrecer una síntesis de sus tesis.

Habermas cita a J.Meyrowitz, en su obra "No Sense of Place" (1985) [Sin sentido del lugar] su subtítulo "El impacto de los medios electrónicos en el comportamiento social". El título hace referencia a la desubicación que los individuos se ven sometidos por los nuevos medios, detalla cómo los medios electrónicos rompen el antiguo vínculo entre la ubicación y la interacción social, socavando así la conexión entre el sitio físico y el "lugar" social. Si esta afirmación se hace en el lejano 1985, que podríamos decir de la actualidad donde las redes sociales y los monopolios como Facebook, Twitter, o la aparición de la IA está alterando  el significado de lo que habíamos conocido. 

Habermas, cita a Joshua Meyrowtiz y nos dice lo siguiente: " Muchos de los rasgos de nuestra "era de la información" se nos asemeja a las más primitivas de las formas sociales y políticas: la sociedad cazadora y recolectora. En tanto que nómadas, los cazadores y recolectores no tienen una relación de fidelidad con el territorio. También tienen poco "sentido del lugar"; las actividades específicas no están estrechamente fijadas a asentamientos físicos específicos. La ausencia de fronteras tanto en las sociedades cazadoras y recolectoras como en las sociedades electrónicas (sic) conduce a toda una serie de chocantes paralelismos. De todos los tipos de societales conocidos anteriores al nuestro, las sociedades cazadoras y recolectoras han tendido a ser las más igualitarias en términos de los roles de machos y hembras, niños y adultos, jefes y seguidores. La dificultad de mantener muchos lugares separados o distintas esferas sociales tiende a implicar a cada uno en los asuntos de cualquier otro." (pág.35)

En la actualidad, esos nuevos nómadas son los altos ejecutivos de las empresas transnacionales o multinacionales, donde la nueva elite se mueve como pez en el agua, sea en Singapur, Nueva York, Barcelona o Bombay, al precio eso si, que todas esas ciudades se hayan homogeneizado y sean intercambiables -en la medida que eso sea posible-. En esa categoría la inmigración queda excluida.

A pesar de lo dicho, la contradicción entre lo global y lo local sigue siendo un hecho. Los problemas globales -cambio climático, inmigración, guerras, energías, infraestructuras, etc-, no pueden ser abordados ni por los Estados nacionales que no pueden hacer frente a la interdependencia y entrelazamiento que la globalización nos impone como un sistema autónomo -mercado-, y las soberanías limitadas de los estados y la creciente deserción de una ciudadanía que pierde la fe en el sistema democrático. La evidencia empírica nos pone ante un panorama donde lo virtual -estar en la nube- no tiene traducción real en la mejora del mundo real. 


¿Cuánto poder tiene la sociedad civil?

 


El eclipse de sol (1926), de Georg Grosz*


El texto pertenece a E.W.Böckenförde (1976) y hace referencia al retraso, en el caso alemán, de la igualdad civil:

"Con el surgimiento de la confrontación entre "Estado" y "sociedad" se origina el problema de la participación de la sociedad en el poder estatal de decisión y en la ejecución del mismo...El Estado introdujo a los individuos y a la sociedad en la libertad burguesa y los mantuvo en esa condición civil mediante la creación y la garantía del nuevo orden legal general. Pero los individuos y la sociedad no obtenían ninguna libertad política, es decir, ninguna participación en el poder político de decisión, concentrado en el Estado, ni ninguna posibilidad institucionalizada para ejercer una influencia activa sobre ese poder. En cierto modo, el Estado como organización de dominio descansaba en sí mismo; expresado en términos sociológicos: estaba sometido por la realeza, el funcionariado, el ejército y, en parte también, por la nobleza; y como tal quedaba "separado" institucional y organizativamente de la sociedad representada por la burguesía"** (pág.11).

Este cuadro no cuadra con el actual contexto de la posmodernidad y las profundas mutaciones en el orden político que ha sufrido el Estado. Sin embargo, cabría preguntarse ¿hasta qué punto esas alteraciones en el funcionamiento del Estado y la inserción de la sociedad civil y la mediación institucionalizada de los partidos políticos, ha transformado esa participación de la sociedad civil? 


John Stuart Mill (II)

II.1.- El radicalismo filosófico

Entre 1770 y 1830 la sociedad inglesa se ve sometida a cambios profundos debido a las consecuencias de la revolución industrial, que llevo a cabo transformaciones profundas en la sociedad. Desde la transformación de los campesinos en obreros y la metamorfosis de las ciudades –Ch.Dickens y Marx, describirán sus consecuencias morales y políticas-. La sociedad [inglesa] cambia, pero las instituciones políticas no recogen ningún cambio, y en lo esencial se sitúan aún en la Revolución gloriosa de 1689. La política estaba al servicio de los intereses de la aristocracia agraria y mercantil. Los intentos de cambio tuvieron una feliz deriva para el conservadurismo. La Revolución francesa sirvió de excusa para un inmovilismo político que sólo beneficiaba a los de siempre. Sin embargo, a partir de 1815, las demandas de reforma política se hicieron cada vez más frecuentes y fuertes. Procedían de intelectuales radicales, como Jeremy Bentham, y de industriales textiles como Richard Cobden. Los industriales reclamaban libertad industrial y comercial y la abolición del proteccionismo agrícola, que beneficiaba exclusivamente a los “landlords” en perjucio del resto de la población.


J.Bentham (1748-1832)


La reivindicación de una reforma electoral y parlamentaria que abanderaban los radicales, se basaba en el hecho de que núcleos de población como Manchester, Birmingham, Sheffield y Leeds, convertidas ya en populosas ciudades industriales, seguían sin tener representación parlamentaria. Mientras Londres tenía cuatro diputados, el condado de Cornualles –en el sur de Inglaterra, dominada por terratenientes-, tenía cuarenta y cuatro.


En 1832 se aprueba por el Parlamento la Ley de Reforma que tendrá consecuencias en el sistema político. La primera consecuencia fue la disminución del poder político de la aristocracia agraria y mercantil. A partir de 1832 la oligarquía política británica se amplió con fabricantes y miembros de la middle class en general. A lo largo del siglo XIX se democratizo el sistema político. Así, en 1884 se estableció el sufragio universal (masculino). Este proceso democratizador fue impulsado y animado por un grupo de reformadores en torno a la figura de Jeremy Bentham (*) y James Mill. Aspiraban a transformar la sociedad británica en una sociedad de mercado moderna, secular y democrática. J.S.Mill, trato de profundizar esa senda dándole un fondo más moral.



(*) K.Marx dibujará los perfiles de Jeremy Bentham de forma poco amable, en general, era poco amable. De él se puede leer lo siguiente: "L'esfera de la circulació o de l'intercanvi de mercaderies, dins la qual es mouen la compra i la venda de la força de treball, era en realitat un auténtic Edèn dels dretes innats de l'home. Aquí només domina la llibertat, la igualta, la propietat i Bentham. (...) Bentham!, perquè cadascun només pense en ell mateix." (K.Marx, El capital, I,IV,3 pàg.215. Clàssics del pensament modern, Edicions 62/Diputació de Barcelona. Barcelona, 1984.

Marx define a Bentham como sigue: "(...) A l'economia clàssica lo ha agradat sempre concebre el capital social como a una magnitud fixa amb un grau de rendiment fix. Però aquest preejudici només s'establí en dogma gràcies al superfilisteu Jeremias Betham, l'oracle fredament pedant, xerraire pesat, del sentit comú burguès del segle XIX.

En nota a pie de página Marx somete a una implacable crítica los principios del utilitarismo: "Jeremias Bentham és un fenomen purament anglès (...). El principio de la utilita no era cap invent de Bentham. Simplement reproduí sense enginy el que amb enginy Helvetius i d'alres francesos del segle XVIII habien dit (...). Aplicat a les persones, quan hom vol jutjar tot acte, moviment, relació, etc., humà segons el principi de la utilitat, en primer lloc cal estudiar la natura humana en general i desprès la natura humana modificada en cada època històrica. Bentham no està per tants brocs (en sentit figurat, no esta per tantes històries). Amb l'eixutesa més ingènua suposa com a home normal el burgès estret de mires modern, i especialment el burgès estret de mires anglès. El que és útil a aquest estrany home normal i al seu món és útil en si i per si. I a partir d'aquesta escala de valors jutja el passat, el present i el futur. (...) Si jo tingués el coratge del meu amic H.Heine diria que el senyor Jeremias és un geni de la l'estupidesa burguesa" (nota 63, K.Marx. El capital, I,XXII,5, pàg.275


Heidegger i la seva particular mirada al món modern (2)

2. La misèria per falta de misèria*. Abans que un Déu ens salvessin, hi ha havia la possibilitat què " Lo que hoy se  ofrece para colmo...