Orígenes de la filosofía

I. EL ORIGEN DE LA FILOSOFÍA EN LOS GRIEGOS.

1. La filosofía como creación del genio helénico. 

La filosofía es el ingrediente que falta en otros pueblos de Oriente que llegaron a alcanzar cotas elevadas de civilización (creencias y cultos religiosos, manifestaciones artísticas, conocimientos y habilidades técnicas, instituciones políticas, organizaciones militares).

La tenido consecuencias en todos los ordenes. ¿Habría que preguntarse si en otras culturas de forma independiente, ha aparecido algo semejante? La respuesta es ambigua, pues, mientras algunos consideran que es una aportación "nueva" a la cultura occidental, otros matizarían tales afirmaciones. 

2.- La imposibilidad de una procedencia oriental de la filosofía

Desde la postura que considera a la filosofía la creación "ex novo" del pensamiento occidental aportan tres tesis para fundamentar sus tesis:

1) En la época clásica, ninguno de los filósofos o de los historiadores griegos hace la más mínima mención de un presunto origen oriental de la filosofía.

2) Los pueblos orientales con los que entraron en contacto los griegos poseían una forma de sabiduría constituida por convicciones religiosas, mitos teológicos-cosmo-gónicos pero no una ciencia filosófica basada sólo en la razón (logos)-

3) No ha llegado a nuestro conocimiento ninguna utilización por parte de los griegos de escritos orientales o de traducciones de éstos.


A las tesis presentadas se les podría objetar las siguientes razones:

a) Imaginemos a Tales de Mileto que pertenecía a Jonia en el Asia Menor -actual-mente, costa turca del mediterráneo-. ¿Es posible que los turcos reivindicarán a Tales como filósofo turco? ¿Qué significa eso de "origen oriental"? ¿Tales de Mileto, era oriental? ¿Dónde poner barreras imaginarias? ¿No habrá en todo esto, un sentimiento etnocéntrico?

b) En esta etapa histórica de los siglo VIII-IV a.C. tenemos un conocimiento muy fragmentario -presocráticos-, y es posible que ciertas doctrinas u opiniones pudieran circular de forma hoy desconocidas para nosotros. Por ejemplo, el Poema babilónico de la Creación y el Poema de Gilgamesh. Se ha podido establecer correspondencias y paralelismos entre el primer poema y la Iliada, así como entre el segundo y el Antiguo Testamento -Libro del Génesis-. 

c) Respecto a la tercera prueba, sólo demostraría que aquellos que utilizaron dichas fuentes se "olvidaron" de mencionarlas (1).

II.- Las formas vitales griegas que prepararon el nacimiento de la filosofía.

2.1.- Los poemas homéricos y los poetas gnómicos (2) .

Para entender la filosofía de un pueblo y de una civilización, es imprescindible referirse: a) al arte; b) a la religión; c) a las condiciones sociopolíticas.

1) El arte más elevado tiende a alcanzar de manera mítica y fantástica, es decir, mediante la intuición y la imaginación, objetivos que también son propios de la filosofía.

2) La religión aspira a alcanzar, a través de representaciones no conceptuales y de la fe, determinados objetivos que la filosofía busca alcanzar mediante los conceptos y la razón. Hegel considerará que el arte, la religión y la filosofía son expresiones de lo Absoluto. Mientras que para Marx son expresiones de la superestructura ideológica que son reflejo de un determinado modo de producción.

3) Las condiciones socioeconómicas y políticas que a menudo condicionan el surgimiento de determinadas ideas que posibilitan la aparición de la filosofía: la libertad y la democracia.



Homero


Hesíodo


Antes de que naciese la filosofía los poetas tuvieron una influencia en la educación y la formación espíritual del hombre entre los griegos (paideia). La Ilíada y la Odisea así como Hesíodo y en los poetas gnómicos de los siglos VII-VI a.C., fueron las voces que los griegos oyeron y siguieron sus modelos y valores.

Los poemas homéricos se caracterizan por:

a) Las descripciones imaginarias y fantásticas no aparecen nunca la descripción de lo monstruoso y de lo deforme. Esto significa que la imaginación homérica aspira hacia la armonía,la proporción,el límite; la filosofía elevará todos estos factores al rango de principios ontológicos.

b) El arte de la motivación constituye en Homero una auténtica constante. Homero se esfuerza en buscar causas y razones (aunque sea a nivel mítico-fantástico). Esta búsqueda de las causas y de las razones será elevada a principio supremo por la filosofía.

c) La epopeya homérica consiste en tratar de presentar la realidad en su integridad: dioses y hombres, cielo y tierra, guerra y paz, bien y mal, etc., la totalidad de los valores que rigen la vida de los hombres.

· Hesíodo y su "Teogonía" explicará el nacimiento de todos los dioses. Y como muchos dioses coinciden con partes del universo y con fenómenos cósmicos, la teogonía se convierte en cosmogonía, es decir, una explicación mítico-poética y fantástica de la genésis del universo.

· en "Los trabajos y los días" exalta la Justicia como valor supremo. Y la justicia se convertirá en concepto ontológico, además de ético y político, especialmente en Platón.

· Los poetas líricos introdujeron otros concepto fundamental: el concepto de límite. El límite se entenderá, al menos en Platón, como lo determinado, lo que no le falta nada. Apunta a la idea de justa medida, que deberá expresar el comportamiento del individuo y del Estado.

· El Templo de Delfos dedicado a Apolo aparece la siguiente inscripción: Conócete a ti mismo". Celebre entre los egipcios, que será lema de Sócrates hasta llegar a los neoplatónicos.


2.2.- La religión pública y los misterios órficos.


La religión griega distingue entre la religión pública, cuyo modelo es la representación de los dioses y del culto que nos brinda Homero, y la religión de los misterios.

Para Homero y Hesíodo, todo lo que sucede se explica en función de las intervenciones de los dioses. Además, la vida de los hombres son imaginadas como vinculadas a los dioses.

Los dioses son fuerzas naturales personificadas a través de formas humanas idealizadas, o bien son fuerzas y aspectos del hombre que han sido sublimadas y han descendido con espléndidas semblanzas antropomórficas. Se ha dicho, que la religión pública de los griegos constituye una forma de naturalismo. Todo lo que se pide al hombre es que haga en honor de los dioses aquello que es conforme a la propia naturaleza (Physis).

Orfeo y Euridice


Pitágoras


El orfismo y los órficos -poeta Orfeo (3)- introducen un nuevo esquema de creencias y una nueva interpretación de la existencia humana.

El núcleo de las creencias órficas puede resumirse así:

El núcleo de las creencias órficas es el siguiente:

1. En el hombre se alberga un principio divino, un demonio (alma), que cae en un cuerpo debido a una culpa originaria. 

2. Este demonio no sólo preexiste al cuerpo, sino que no muere junto con el cuerpo, y está destinado a reencarnarse en cuerpos sucesivos, a través de una serie de renacimientos, para expiar aquella culpa originaria. 

3. La vida órfica, con sus ritos y sus prácticas, es la única que está en condiciones de poner fin al ciclo de las reencarnaciones, liberando así el alma de su cuerpo. 

4. Para quien se haya purificado (para los iniciados en los misterios órficos) hay un premio en el más allá (para los no iniciados, existen castigos).


Un factor fundamental de la religión griega, que influyó decisivamente en el nacimiento de la filosofía, es que los griegos no tuvieron libros sagrados, considerados como resultado de una revelación divina. Por consiguiente, no poseyeron una dogmática fija e inmodificable. Esta carencia de dogmas, y de personas encargadas de custodiarlos, otorgó una amplia libertad al pensamiento filosófico, que no halló obstáculos como los que habría encontrado en comunidades orientales.


2.3.- Las condiciones socio-político-económicas que favorecieron el surgimiento de la filosofía.

El advenimiento del lógos occidental guarda una profunda relación con una serie de cambios sociales y políticos ocurridos en aquella época, a saber: El desarrollo de la actividad comercial. La fundación de diversas colonias -Mileto- comerciales a lo largo de las costas mediterráneas favoreció el desarrollo de la actividad comercial, la cual puso a los griegos en contacto con pueblos, costumbres, usos y creencias heterogéneas y diferentes a las suyas, ante las que resultaba conveniente desarrollar nuevas formas de relación que permitieran el entendimiento y la comprensión entre personas de tradiciones distintas y, de este modo, se tendía a superar la idiosincrasia y los particularismos de cada cultura y a recurrir a elementos o cualidades objetivos y comunes a todos los seres humanos, por ejemplo, al intelecto y a la razón. 

El surgimiento de nuevas clases sociales. La antigua aristocracia, noble y guerrera, defensora de las tradiciones, fue paulatinamente desplazada por la nueva clase económica, comercial y artesana, cuyas actividades e intereses eran completamente diferentes; consecuentemente, la cultura tradicional y mítica, que defendía viejos privilegios, comenzó a ser sustituida por principios y leyes de carácter racional y positivo, de acuerdo con las nuevas situaciones. 

El desarrollo de nuevas formas políticas. Las condiciones geográficas de la Hélade, por una parte, un litoral enormemente recortado, con numerosos golfos, cabos e islas y, por otra, en las tierras interiores, profundos valles aislados por cadenas montañosas, contribuyeron a la incomunicación y a la separación entre sus diferentes comarcas y, de este modo, se favoreció la desaparición de la idea de imperio, surgiendo en su lugar una nueva concepción política, la pólis, la ciudad-Estado, en donde las relaciones entre las personas se establecieron por vínculos de proximidad geográfica y de juego político; en consecuencia, el poder carismático y totalitario de los reyes comenzó a ser sustituido por la autoridad racional de los nuevos gobernantes y los antiguos súbditos se convirtieron en cuidadanos. Éstos disponían de dos nuevas herramientas: la Isonomía y la Isegoría. La primera suponía el primado de la Ley por encima de cualquier ciudadano. Todos eran súbditos de la Ley. La isegoría suponía conceder a la palabra el valor para la convivencia y el debate político.


3. El concepto y la finalidad de la filosofía antigua

3.1.- Los rasgos esenciales de la filosofía antigua.

La tradición afirma que el término "filo-sofía" fue creado por Pitágoras. El término suponía que sólo los dioses poseen la sofía (sabiduría) que es un posesión cierta y total de la verdad, mientras que en el hombre sólo le es posible una tendencia hacía la sabiduría, un amor al saber que nunca podrá ser colmado.El término "filosofía" desde Platón es el de "amor a la sabiduría".

La filosofía asumió las tres características siguientes, que hacen referencia a: a) su contenido, b) su método y c) su objetivo.

1.- Contenido.

La filosofía se propone explicar la totalidad de las cosas, es decir, toda la realidad, frente a las ciencias particulares que se contentan con delimitar su campo de explicación. La búsqueda por explicar la totalidad se encontrará en el descubrimiento del primer principio (arjé).

2.- Método.

La filosofía aspira a ser una explicación puramente racional de aquella totalidad que se plantea como objeto. La filosofía debe ir más allá del hecho, para hallar la causa o causas, precisamente a través de la razón. El logos debe desvelar (aletheia) la verdad de la totalidad de las cosas.

3.- Objetivo.

La finalidad reside en el puro deseo de conocer y de contemplar la verdad. La filosofía griega expresa la imagen de un saber desinteresado. Aristóteles dejó constancia de que el cultivo de la filosofía no aparecía hasta que las necesidades vitales estaban cubiertas.

En resumen, el gran descubrimiento de la filo-sofía griega reside en haber intentado esta aproximación al todo (realidad) a través de la razón (logos) y al método racional.

3.2. La filosofía como necesidad primaria de la mente humana.

¿Por qué ha sentido el hombre la necesidad de filosofar? La respuesta griega era por la propia constitución de la naturaleza humana. Platón y Aristóteles afirmarán que el hombre tiende al saber porque se sienten llenos de asombro o de admiración (4).

En consecuencia la raíz de la filosofía consiste en esta admiración, que surge en el hombre que se enfrenta con el Todo y se pregunta cuál es el origen y el fundamento de éste y qué lugar ocupa él mismo en este cosmos.


3.3. Los problemas fundamentales de la filosofía antigua.

En un principio la totalidad de lo real fue vista como Physis (naturaleza) y como cosmos, lo cual hizo que el problema filosófico fuese el cosmológico. ¿Cómo surge el cosmos?

Posteriormente, los sofistas modificarán estas cuestiones, deja de interesar los problemas cosmológicos y el interés se traslada al campo antropológico. Nacerá así la problemática ético-política.

Platón y Aristóteles (s.IV-III a.C.) enriquecerán aún más estas temáticas: ámbitos epistemológicos, metafísico u ontológico y ético-políticos. La diversidad de temáticas y sus diferentes tratamientos hacen de estos autores punto de partida para la indagación filosófica.

La filosofía postaristotélica coincide con el helenismo, que organizará el saber en tres grandes apartados dando preeminencia a la ética: lógica, física y ética. La problemática central es la salvación del hombre. ¿Cómo buscar la felicidad en un mundo cambiante? La filosofía de Epicuro (s.III a.C), del estoicismo (Zenón de Citio 335-263 a.C.) y el escepticismo (Pirrón de Elis 365-275 a.C.) dejarán en el olvido las grandes construcciones metafísicas de Platón y Aristóteles, porque ahora se trata de buscar consolaciones para una vida que necesita felicidad, y esta no se puede encontrar en el "mundo de las ideas", ni en los ideales del sabio contemplativo.

La última filosofía griega, que se desarrolla en paralelo con el cristianismo, acabará por responder a instancias místico-religiosas, en consonancia con la mentalidad de la nueva época (neoplatonismo y Plotino 204-269). El tema central en esta etapa es la salvación del hombre desde el terreno espiritual, porque nos jugamos el alma en el más allá.

3.4. Las etapas y los períodos de la historia de la filosofía antigua.

La filosofía griega se inicia en el siglo VI a.C., y llega hasta el 529 d.C., año en que el emperador Justiniano cerró las escuelas paganas.

A lo largo de este largísimo período de tiempo pueden distinguirse las siguientes etapas:

1.- El período naturalista. El problema de la Physis y el cosmos predominarán en la reflexión filosófica que se sucederá entre los siglos VI-V a.C; que vio sucederse a los jónicos, los pitagóricos, los eleáticos, los pluralistas y los  físicos eclécticos.

                           
2.- El período antropológico, que en parte coincide con la última etapa de la filosofía naturalista -Empédocles, Anaxágoras y Demócrito-, y que protagonizaron los sofistas y especialmente Sócrates.


3.- Platón y Aristóteles que elaboraron las grandes síntesis y que se caracteriza por el descubrimiento de lo suprasensible (metafísico) y por la explicitación y formulación unitaria de diversos problemas filosóficos.

4.- El período helenístico, que abarca desde la gran conquista de Alejandro Magno hasta el fin de la era pagana y que, además del florecimiento del cinismo (Antístenes 444-365 a.C.) contempla la aparición del epicureísmo, el estoicismo, el escepticismo y el eclecticismo.

5.- El período religioso del pensamiento pagano se desarrolla durante la época cristiana y que culmina con el neoplatonismo.

6.- Durante este período surge el pensamiento cristiano que tratará de transmitir su mensaje de salvación con categorías procedentes de los filósofos griegos.




Bibliografía:

Reales,G; Antiseri,D.- Historia del pensamiento filosófico y científico. Vol.I. Antigüedad y Edad Media, ed. Herder, 3 ª ed.,2001, Barcelona. Cap1. (pág.21.33).




NOTAS:

(1) Las reflexiones críticas vienen al hilo del libro de José María Ridao "Laz paz sin excusa. Sobre la legitimación de la violencia. Ed. Tusquets. Col. Kriterios nº 17. Barcelona, 2004. Cap.4.

(2) A los aforismo de antaño eran llamados "gnomos". En nuestro idioma "gnómicas" se denominan a las compo-siciones en verso breves que incluyen una sentencia más o menos moral. 
Adrien Tournebous o, según otros, Turnèbe, se llamó en latín Turnebus. Fue un humanista francés (1512-1565), profesor de griego en el Colegio de Francia de París, como sucesor de Toussain. En 1551 fue nombrado director de la Presse Royale, lo que le permitió imprimir en los años 1552-53 nuevos textos de Ésquilo y de Sófocles. En 1553 publicó una antología de poetas griegos gnómicos antiguos, Teognis y otros.

(3) "El mito de Orfeo es uno de los más oscuros y cargados de simbología de cuantos registra la mitología helénica".( P. Grimal, Diccionario de Mitología Griega y Romana, p. 391.)

Según La versión de Ovidio el mito de Orfeo se resumen de la siguiente manera: Orfeo estaba profundamente enamorado de su mujer Eurídice. Sin embargo, la fatalidad quiso que Aristeo persiguiese un día a Eurídice para violarla. Cuando huía, una serpiente venenosa le mordió y Eurídice murió. Orfeo quedó desconsolado. Embargado por la tristeza, dejó de cantar sumiendo a la naturaleza que le rodeaba en una profunda melancolía. Por fin, añorando desesperadamente a su mujer decidió ir a la puerta del Hades donde consiguió, con su música, que hasta la más inflexible de las diosas, la diosa del Hades (Hécate o Perséfone) se apiadase de él hasta el extremo de que le permitió hacer algo que estaba vetado a todos los demás mortales: descender al Hades para recuperar a su mujer. Únicamente le impuso una estricta condición: que cuando la encontrase y retornase con ella al mundo terrenal, Eurídice debía seguirle y Orfeo, en ningún caso, podría girarse hacia atrás para comprobar si la mujer le seguía. Si incumplía esta orden, la perdería definitivamente. Orfeo aceptó el reto. Caminando por el Hades consiguió paralizar con sus cantos toda la vida y movimientos del antro infernal (la rueda de Ixión y la piedra de Sísifo dejaron de rodar y las Danaides abandonaron momentáneamente su inútil trabajo de llenar de agua las jarras agujereadas) hasta que, por fin, encontró a Eurídice. Ella, tal como había sido prescrito, siguió sumisamente sus pasos a lo largo del camino de retorno hacia la luz del sol. Sin embargo, Orfeo, cuando ya estaba pisando el umbral de la salida del Hades, no pudo contener su humana curiosidad y se giró hacia atrás para comprobar si su mujer le seguía, aunque tan sólo llegó a intuir como una sombra espectral se desvanecía hacia las profundidades del abismo infernal. La amenaza de la diosa del Hades se había cumplido implacable.

Recordemos sucintamente en qué consistió este relato mítico descrito en las Rapsodias órficas. Dioniso nació de Zeus y Kore en Creta. Zeus anunció a los demás dioses que su hijo Dioniso sería su sucesor en el trono. Pero los Titanes, celosos por esta noticia, atrajeron con diversos objetos (un espejo, manzanas, una peonza, etc) la atención del niño dios. Cuando estuvo en sus manos, los Titanes lo descuartizaron en siete partes que primero hirvieron y luego asaron y, finalmente, comieron. Sin embargo, Atenea pudo rescatar aún vivo su corazón, que presentó a Zeus en un casco. Zeus, indignado ante tal fechoría, descargó su rayo sobre los Titanes para hacerlos desaparecer de la faz de la tierra. De las cenizas humeantes surgieron los hombres, formados de dos partes, una mortal y titánica, el cuerpo, y otra inmortal y divina, la procedente del dios Dioniso.( Francesc Casadesús Bordoy Universidad de las Islas Baleares).

(4) "Que no se trata de una ciencia productiva, es evidente ya por los primeros que filosofaron. Pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración; al principio admirados ante los fenómenos sorprendentes más comunes; luego avanzando poco a poco y planteándose problemas mayores, como las cambios de la luna y los relativos a sol y a las estrellas, y la generación del universo. Pero el que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia. (Por eso también el que ama los mitos es en cierto modo filósofo; pues el mito se compone de elementos maravillosos). De suerte que, si filosofaron para huir de la ignorancia, es claro que buscaban el saber en vista del conocimiento, y no por alguna utilidad. Y así lo atestigua lo ocurrido. Pues esta disciplina comenzó a buscarse cuando ya existían casi todas las cosas necesarias y las relativas al descanso y al ornato de la vida." (Aristóteles, Metafísica)

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (VIII)


RAZÓN CONTRA REVELACIÓN

La filosofía griega será sustituida por el pensamiento cristiano. Simplificando mucho las cosas, la controversia entre razón y revelación será uno de los caballos de batalla de índole filosófica durante la Edad Media. Todos los autores nos hablarán de esta relación. Volviendo a simplificar, habrá tres tesis centrales: La primera rechazará de plano la razón, pues, la fe es suficiente,pues, después del pecado original, la razón es ciega ante los misterios de Cristo. La segunda, será proclive a un entendimiento entre ambos planos, las figuras de San Agustín, Anselmo, Tomás de Aquino, son ejemplos de esta vía. La razón es capaz de alcanzar determinada verdades que no son contradictorias con las enseñanzas del evangelio. La tercera vía, serán aquéllos que rechazan la fe, en tanto que la razón es capaz de alcanzar por sus propias fuerzas los contenidos de la fe.


Abelardo y Eloísa


"¿Cómo podemos pues saber algo, si en realidad no sabemos nada?

Durante la Edad Media, la cuestión de si la revelación divina triunfa sobre la razón como fuente del conocimiento humano, o viceversa, estaba de lo más candente.

Un hombre se cae a un pozo muy profundo y baja cien metros a plomo antes de poder agarrarse a una rama que sobresale y detiene su caída. Va perdiendo fuerzas, cada vez le resulta más difícil sujetarse y, en su desesperación, grita:
—¿Hay alguien ahí?
Mira hacia arriba y sólo logra ver un círculo de cielo. De pronto, se abren las nubes y surge un haz de luz que le ilumina. Se oye el rugido de una voz profunda que dice:
—Eh, tú, soy el Señor, suéltate de la rama, que te salvo.
El hombre pondera por un momento sus palabras y grita:
—¿Hay alguien más?*"


*  Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.


Heráclito y Parménides


HERÁCLITO (s.VI-V a.C)





La especulación de los jonios culmina en la doctrina de Heráclito, que por primera vez aborda el problema mismo de la investigación y del hombre que la emprende. Heráclito de Efeso perteneció a una familia noble de su ciudad, fue contemporáneo de Parménides y, como él, llegó a la madurez hacia el 504-01 antes de J. C. Es autor de una obra en prosa que fue después conocida con el acostumbrado título Acerca de la naturaleza, constituida por aforismos y sentencias breves y tajantes, no siempre claras, que le valieron el sobrenombre de “oscuro”. El punto de partida de Heráclito es la comprobación del incesante devenir de las cosas. El mundo es un flujo perpetuo (panta rhei):

“No es posible meterse dos veces en el mismo río ni tocar dos veces una sustancia mortal en el mismo estado; la causa de la velocidad del movimiento todo se dispersa y se recompone de nuevo, todo viene y va” (fr. 91, Diels)

La sustancia que sea principio del mundo debe explicar el incesante devenir de éste con su propia y extrema movilidad; Heráclito la identifica con el fuego. Pero puede decirse que en su doctrina el fuego pierde todo carácter corpóreo: es un principio activo, inteligente y creador.

Resultado de imagen de fuego de Heráclito

    “Este mundo, que es el mismo para todos, no ha sido creado por ninguno de los dioses ni de los hombres,'sino que fue siempre, es y será fuego eternamente vivo que se enciende según un orden regular y se apaga según un orden regular” (fr. 30, Diels).

Así que el cambio es un salir del fuego o un retorno al mismo.

    “Con el fuego se intercambian todas las cosas y el fuego se intercambia con todas ellas, así como el oro se intercambia con las mercancías y las mercancías con el oro” (fr. 90, Diels).

Pero estos fundamentos de una teoría de la naturaleza son presentados por Heráclito como resultado de una sabiduría difícil de adquirir e ignorada por la mayor parte de los hombres. En las palabras iniciales de su libro, Heráclito se lamentaba de que los hombres,

    "a pesar de haber escuchado al logos, la voz de la razón, se olvidan de ella tanto en las palabras como en las obras de modo que no saben lo que hacen despiertos, de la misma manera que no saben lo que hacen dormidos" (fr. 1, Diels).

Según Heráclito, la misma naturaleza exige la investigación: en efecto, a ella “le gusta ocultarse” (fr. 123, Diels). A la investigación se le abre el más vasto de los horizontes:

    “Si no esperas no hallarás lo inesperado, que es inaccesible y no se puede encontrar” (fr. 18, Diels). Mas no se oculta la dificultad y el riesgo de la investigación: “Los buscadores de oro excavan mucha tierra, pero encuentran poco” (fr. 22, Diels).

Se detiene especialmente en las condiciones que la hacen posible. La primera consiste en que el hombre se observe a sí mismo: ‘ Yo me he investigado a mí mismo”, dice (fr. 101, Diels). La investigación dirigida al mundo natural está condicionada por la luz que el hombre pueda lanzar sobre su propio ser. Pero esta razón, que es la ley del alma, es además ley universal. La segunda y fundamental condición de la investigación es la comunicación entre los hombres. El pensamiento -logos- es común a todos, según Heráclito (fr. ll3, Diels).

    “Es preciso seguir lo que es común a todos, porque lo que es común es general’ (fr. 2, Diels). “Quien quiera hablar inteligentemente debe sacar fuerza de lo que es común a todos, como la ciudad saca fuerza de la ley y más aún. Ya que todas las leyes humanas se alimentan de una única ley divina y ésta domina todo lo que quiere, es suficiente para todo y todo lo supera’ (fr. 114, Diels).

Así, pues, el hombre no sólo debe dirigir la investigación hacia sí mismo, sino también y con el mismo impulso, a aquello que lo vincula a los demás: el logos que constituye la esencia más profunda del hombre individual es también lo que une a los hombres entre sí en una comunidad de naturaleza. Este logos es como la ley para la ciudad, él mismo la ley, ley suprema que lo rige todo: el hombre individual, la comunidad de los hombres y la naturaleza exterior. No es solamente la racionalidad sino el ser mismo del mundo: así es como se manifiesta en todas las facetas de la investigación. Heráclito plantea constantemente al hombre la alternativa de estar despierto o dormir: entre el abrirse, mediante la investigación, a la comunicación interhumana, que le descubre la auténtica realidad del mundo objetivo; y el encerrarse en su propio pensar aislado, en un mundo ficticio que no tiene comunicación con los demás (fr. 2, 34, 73, 89). Tal alternativa establece el valor decisivo que la investigación tiene para el hombre. No es sólo pensamiento (noesis) sino sabiduría para la vida (fronesis); determina el temperamento del hombre, el ethos, que es su destino mismo (fr. 119).

Pero Heráclito ha determinado también cuál es esa ley cuyo significado debe aclarar y profundizar la investigación.

Así, pues, el gran descubrimiento de Heráclito es que la unidad del principio creador no es una unidad idéntica ni excluye la lucha, la discordia, la oposición. Para entender la ley suprema del ser, el logos que lo constituye y gobierna, es preciso unir lo completo y lo incompleto, lo concorde y lo discorde, lo armónico y lo disonante (fr. 10), y darse cuenta de que la unidad surge de todos los opuestos y de ella salen todos éstos.

    “La misma cosa son lo vivo y lo muerto, lo despierto y lo dormido, lo joven y lo viejo: ya que cada uno de estos opuestos, al cambiar, es el otro y, a su vez, este otro es, al cambiar, aquél” (fr. 88).

“La lucha es la norma del mundo y la Tierra es la común progenitora y señora de todas las cosas”.La armonía no es para Heráclito la síntesis de los opuestos, la conciliación y anulación de su oposición; sino pues es la unidad que subyace precisamente a la oposición y la hace posible. La tensión es una unidad (es decir, una relación) que sólo puede darse entre las cosas opuestas en tanto que opuestas. La conciliación, la síntesis la anularía. Según Heráclito, la unidad propia del mundo es una tensión de este género: no anula, ni concilia, ni supera el contraste, sino que lo hace ser y lo hace entender como contraste.


PARMÉNIDES (s.VI-V a.C).



Con él aparece un número impresionante de conceptos filosóficos griegos que van a perdurar a través de la historia hasta nosotros mismos. Por una parte es interesante el género literario de la obra perdida de Parménides, conservada fragmentariamente: un poema. Sorprende que la primera obra, relativamente madura, de la filosofía sea un poema. Hay por tanto una atención poética justamente en el origen mismo de la filosofía: cosa que no se debe pasar por alto. Y aparece un poema con una serie de referencias mitológicas, aparecen las hijas del Sol, que abandonan las moradas de la noche -de la oscuridad, son hijas del Sol- que han arrancado los velos que cubren lo real -lo cual es, en forma metafórica, el gran concepto griego de la verdad, aletheia, que es descubrimiento, desvelamiento, manifestación, patencia, ahí tenemos ya ese concepto en el momento inicial de la filosofía- y se va a tratar de descubrir, con corazón inquebrantable, la verdad. Y aparece otro concepto fundamental, el de camino: hay varias vías, varios caminos en Parménides. La palabra para camino en griego es odos, una forma derivada de ella es methodos, el método es el camino hacia algo. Y aparece también expresamente la idea de las vías, de los métodos en Parménides. Y va a distinguir tres vías posibles -las vías son la expresión del principio de no-contradicción-:

1)una vía es la vía de lo que es, que es la vía practicable, que es la vía filosófica;

2)otra vía es la de lo que no es, que no es practicable; y

3) hay la vía de lo que es y de lo que no es, que es lo que llamará -otro gran concepto griego- la doxa, la opinión y añadirá: “la opinión de los mortales”.

Los mortales opinan, los mortales se mueven en lo que es y no es. Es decir, diferente a la verdad, que descubre la vía de lo que es, es la apariencia. Sin embargo, en el Proemio, aparece una indicación que dice lo siguiente: " Aprenderás, empero, también, estas cosas, cómo las apariencias, pasando todas a través de todo, deben lograr la apariencia del ser" (Cal que de tot t'assabentis: la veritat cortranquil·la que surt, i rodona, d'entrada, i els parers dels mortals, després, sense fiança de veres; però d'aprendre bé cuida't a més que, el que es mostra, feia tot falta que fos fidedigne per tot travessant-ho)(1). Este fragmanto parece apuntar lo que se dice más abajo cuando se habla de la doxa.

Parménides determina con perfecta claridad el criterio fundamental de la validez del conocimiento que había de dominar toda la filosofía griega: el valor de verdad del conocimiento depende de la realidad del objeto; el verdadero conocimiento no puede ser más que conocimiento del ser, esto es, de la realidad absoluta. Tal es el significado de las famosas afirmaciones de Parménides: “El pensamiento y el ser son lo mismo” (fr. 3, Diels).

Parménides emprende el análisis del carácter del ser. Dichos caracteres serán asumidos por Platón, como características de sus ideas. El ser es "no engendrado" e "incorruptible". El ser es un "presente" eterno, sin comienzo ni final. Como consecuencia, el ser también es inmutable e inmóvil, porque tanto la movilidad como la mutación supone un no-ser hacia el cual tendría que moverse el ser o en el cual debería transmutarse.



El ser es limitado y finito en el sentido de que es "acabado", "determinado" y "perfecto". La igualdad absoluta,la finitud y la completitud -las cosas son consistentes-, le sugirieron la idea de esfera, figura que ya para los pitagóricos indicaba la perfección.

La tercera vía plantea un problema: ¿cómo se podrán explicar los fenómenos, sin contravenir el principio fundamenta? Heraclito afirmaba la tensión de opuestos, Parménides le reprocha no ver que ambos son, es decir, son "ser". Trata de explicar los fenómenos partiendo de la pareja de opuestos "luz" y "noche". Los fragmentos de esta parte del poema se han perdido y esto hace imposible una resolución al problema.Sin embargo, ¿cuáles son los caracteres de la doxa?

1) La doxa se atiene a las informaciones del mundo, de las cosas.Estas informaciones son muchas y cambiantes. Las cosas son verdes, rojas, duras, frías, agua, aire,etc.,Además se transforman unas en otras y están en constante variación. Pero,

2) La doxa entiende ese movimiento,ese cambio,como un llegar a ser.Y aquí está su error. El ser no se da en los sentidos,sino en el noús -inteligencia-. es decir, la doxa moviéndose en la sensación,que es lo que tiene, salta al ser sin utilizar el noús,de que carece. Y esta es su falsedad.

3) La doxa, además de ser opinión, es de los mortales. Porque su órgano es la sensación,y está se compone de contrarios y por eso es mortal,perecedera como las cosas mismas. La opinión no tiene noús.


Después de Parménides (2)

Entre Parménides y Sócrates hay una serie de autores (Zenón, Meliso, Empédocles, Anaxágoras, Leucipo, Demó-crito), que se caracterizan porque tienen en común una muy determinada manera de interpretar la diferencia ontológica y la diferencia entre saber y  no saber establecidas por Parménides. Simplificando lo mucho se podría decir que de un lado, las cosas que son más que de una, pluralidad, y siempre cambiantes, siempre diferentes y de otro lado,  lo común a ellas, que es uno y solamente uno y siempre igual e inmóvil. Estos autores, en primer lugar, Zenón, interpretan la diferencia como si está fuese entre lo que hay en apariencia (pluralidad cambiante) y lo que hay en realidad (una realidad siempre igual) o entre lo que hay de verdad y lo que parece que hay. Y el mal entendido es que Parménides no había dado nunca a las cosas el carácter de realidad aparente y al ser el carácter de auténtica realidad: las cosas, en Parménides, son perfectamente reales, y tan auténticas como su ser.

Nota:

(1), (2) De Tales a Demòcrit. El pensament presocràtic. Fragments i testimonis. Edició i traducció de Joan Ferrer Gràcia. Edicions dela ele geminada.Girona, 2011.

(1) (...). "Preciso es que te enteres de todo:/ tanto del corazón imperturbable de la verdad bien redonda/ como de las opiniones de mortles en que no cabe creencia/verdadera. /Aun así, también aprenderás cómo es preciso/que las opiniones sea en apariencia, entrando todas a través de todo".(Alberto Bernabé, De Tales a Demócrito. Fragmentos presocráticos, Círculo de lectores)

(1) (...) "Es preciso que te percates de todo: tanto del corazón sin temblor de la redonda verdad como de los pareceres de los mortales, en los que no hay verdadera solidez. Pero, en todo caso, aprende también esto: que (y cómo) lo aparente tenía que ser de modo digno de crédito, atravesando todo de un lado a otro. (Felipe Martínez Marzoa. Historia de la filosofía vol1. ed.Istmo)


Bibliografía:

Abbagnano,Nicolás. Historia de la filosofía. vol.1.Filosofía antigua - Filosofía patrística Filosofía escolástica. Ed.Hora. 4ed.Barcelona, 1994.

G.Reale y D.Antiseri. Historia del pensamiento filosófico y científico. Vol I. Antigüedad y Edad Media. ed.Herder. 3ed. Barcelona, 2001.

Marías, Julián. Historia de la filosofía. ed. Revista de Occidente, ed.32. Madrid,1980.




Chistes para ilustrar problemas filosóficos (VII)

Falsacionismo

Se debe  a K.Popper (1902-1994), la tesis del falsacionismo. Según está tesis, para que una teoría científica sea validada, se requiere la posibilidad, al menos teórica, que pueda ser falsada, es decir, que exista la posibilidad de alguna prueba en contrario. Según Popper las tesis del marxismo, como psicoanálisis, son pseudoteorías, porqué ninguna de ellas se deja falsar, es decir, que existan pruebas empíricas que desvirtúen la teoría. Eso supone que toda teoría científica, está en la cuerda floja, pues, basta una prueba empírica, que desbarate lo afirmado por la teoría. El clásico ejemplo de los cisnes, si afirmo que todos los cisnes son blancos, y pruebo la existencia de un cisne negro, la afirmación anterior quedará invalidada. ¡No vale, introducir excepciones, o explicaciones ad hoc.



“Y he aquí un chiste real que ilustra la teoría de Popper de un modo aún más certero:

Dos tipos se están haciendo el desayuno. Uno se está untando una tostada con mantequilla y dice:
—¿Te has dado cuenta de que, si se te cae un trozo de tostada, siempre cae del lado de la mantequilla?
—No, sólo lo parece —dice el segundo tipo—. Porque cada vez que cae por el lado de la mantequilla es un fastidio limpiarlo todo. Pero me imagino que cae el mismo número de veces de un lado que del otro.
—¿Sí? —responde el primero—. Pues mira esto. Deja caer la tostada, que cae del lado sin mantequilla.
—¿Lo ves? Ya te decía yo.
—¡Ya veo lo que ha pasado! —dice el primero—. Le he puesto la mantequilla en el lado equivocado*.”


*  Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (VI)

EL ARGUMENTO INDUCTIVO POR ANALOGÍA


El concepto de analogía, es uno de los conceptos más complejos y difíciles de tratar. Así lo prueba el extenso e intenso despliegue de clasificaciones que proporciona Ferrater Mora en su Diccionario de Filosofía. Sin ánimo de desanimar a nadie, valga algunas precisiones.

La RAE, define a analogía de la siguiente manera:


Del lat. Analogĭa, y este del gr. ἀναλογία analogía.
1. f. Relación de semejanza entre cosas distintas.
2. f. Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas   diferentes.
3. f. Biol. Semejanza entre partes que en diversos organismos tienen una misma posición relativa y una función parecida, pero un origen diferente.
4. f. Der. Método por el que una norma jurídica se extiende, por identidad de razón, a casos no comprendidos en ella.
5. f. Gram. Semejanza formal entre los elementos lingüísticos que desempeñan igual función o tienen entre sí alguna coincidencia significativa.
6. f. Gram. morfología.


Así que analogía implica comparaciones entre conceptos, cosas y personas, amén de experiencias.El problema de las comparaciones es que se introducen una multitud de imponderables. El propio Aristóteles criticó a Platón cuando hablaba de la analogía entre mundo sensible (el sol) e inteligible (el Bien). Si ambos son inconmensurables, sería necesario otra realidad inteligible o sensible para compararlos. La crítica hacía insostenible la comparación. La novela ha utilizado de manera profusa la analogía. 





Tres estudiantes de ingeniería están discutiendo acerca de qué tipo de divinidad debió de diseñar el cuerpo humano.
—Dios debe de ser ingeniero mecánico —dice el primero—. Mira las articulaciones.
—Pues yo pienso que debe de ser ingeniero eléctrico —afirma el segundo—. El sistema nervioso tiene miles de conexiones eléctricas.
—En realidad, es un ingeniero de caminos —asegura el tercero—. ¿Quién, si no, sería capaz de hacer pasar una tubería de vertidos tóxicos a través de un área de recreo*?"


* Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (V)

La ley de la no contradicción

En el pensamiento occidental, dicha ley es un axioma. Aristotéles, otra vez, lo enuncia de la siguiente forma: “”es imposible que al mismo tiempo el mismo atributo pertenezca y no pertenezca al mismo sujeto en el mismo sentido”. Y un poco más adelante precisa: “es imposible concebir que la misma cosa pueda ser y no ser al mismo tiempo, tal como algunos creen que afirmó Heráclito (…)”(Aristóteles, Metafísica, Libro IV, Cap.3). Todo el edifico de la lógica, que Aristóteles inventó, se fundamenta en tal principio. Juan no puede ser Pedro, ni un perro puede ser un gato, ni lo blanco puede ser negro. El pensamiento mágico, permite una lógica más laxa, que el pensamiento racional se prohíbe.


Un rabino está presidiendo un tribunal en su pueblo. Schmuel se levanta y se defiende alegando:
—Rabino, Itzak pasa con sus ovejas por mis tierras y me estropea las cosechas. No es justo.
—¡Tienes razón! —dice el rabino.
Luego se levanta Itzaky dice:
—Rabino, mis ovejas sólo pueden beber agua del estanque si pasan a través de sus tierras. Sin agua, morirían. Durante siglos, los pastores hemos tenido derecho de paso por las tierras que rodean el estanque, así que yo también debo tenerlo.
—¡Tienes razón! —dice el rabino.
La señora de la limpieza, que lo ha oído todo, exclama:
—Pero, rabino, ¡no pueden tener razón los dos! A lo que el rabino responde:
—¡Tienes razón!*


* Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (IV)

Filosofía del proceso

La Filosofía del proceso, no tiene nada que ver, con lo que sucede en Cataluña. Alfred North Whitehead, coautor junto con Bertrand Russell (1872-1970) de los “Principia Mathematica” (1910-1913), postuló la idea según la cual, la realidad es procesual, todo está relacionado con todo. Así podrá decir: “toda entidad definida requiere un universo sistemático que le proporcione el estado requerido(1)” (Proceso y realidad). Su metafísica, expresa la confianza en la creatividad  humana para ir más allá, pensar la realidad, es pensar que está forma un todo orgánico que incluye a Dios, al hombre y la causalidad.



Alvin está trabajando en su tienda cuando oye una voz atronadora procedente de arriba y le dice:
—Alvin, ¡vende el negocio!
No le hace caso. Pero la voz insiste durante días:
—Alvin, ¡vende el negocio por tres millones de dólares! Al cabo de una semana, Alvin ceja y vende la tienda.
—Alvin, ¡vete a Las Vegas! —le dice la voz. Alvin le pregunta por qué.
—Alvin, ¡te digo que cojas los tres millones de dólares y te vayas a Las Vegas!
Alvin le obedece, se marcha a Las Vegas, y entra en un casino.
—Alvin, ¡ve a la mesa de blackjack y juégatelo todo a una mano! —ordena la voz.
Alvin vacila, pero se rinde. Cierra con dieciocho. El crupier muestra un seis.
—¡Alvin, coge una carta!
—¿Cómo? Pero si el crupier tiene…
—¡Coge una carta!
Alvin le pide carta al crupier y obtiene un as. Diecinueve. Suspira, aliviado.
—Alvin, coge otra carta.
—¿Qué?
—¡Que cojas otra carta!
Alvin pide otra carta. Otro as. Ya tiene veinte.
—Alvin, ¡coge otra carta! —le ordena la voz.
—¡Ya tengo veinte! —grita Alvin.
—¡Te digo que cojas otra carta! —resuena la voz.
—¡Otra! —dice Alvin—. Es otro as. ¡Veintiuno!
—¡Santo cielo, es increíble! —dice la voz atronadora*.

PD: ¡Observen que el propio Dios, no sale de su asombro ante la jugada de cartas!


* Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.


1.- Frederick Copleston, Historia de la filosofía, vol.8. de Bentham a Russell, trad. Victoria Camps,  Colección Ariel Filosofía, 5ª ed. Barcelona 2004.

Frases memorables (Tales de Mileto)

(...) D’ell [Tales de Mileto s.VI a.C ] en circulen els apotegmes següents: la més vella de totes les coses, déu: perquè s no nascut; la més bella, el món: porquè és obra de déu; la més gran, el lloc: perquè tot ho conté; la més ràpida, la intel•ligència: perquè tot ho travessa; la més forta, la necessitat: perquè tot ho domina; la més sàvia, el temps: perquè tot ho descobreix” (Diògenes Laerci, Vides i sentències dels filòsofs, I 22-40*) (pàg.145)




[(...) De él [Tales de Mileto s.VI a.C] circulan los apotegmas siguientes: la más vieja de todas las cosas, dios: porque es no nacido; la más bella, el mundo: porque es obra de dios; la más grande, el lugar: porque todo lo contiene; la más rápida, la inteligencia: porque todo lo atraviesa; la más fuerte, la necesidad: porque todo lo domina; la más sabia, el tiempo: porque que todo lo descubre "(Diógenes Laercio, Vidas y sentencias de los filósofos, I 22-40 *) ]

De Tales a Demòcrit. El pensament presocràtic. Fragments i testimonis. Edició i traducció de Joan Ferrer Gràcia.Quadrivium, 4  Edicions de la ela geminada, Girona, 2011.

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (III)

Determinismo versus libre albedrío




El determinismo supone que el orden natural se atiene a un plan establecido. Si en el mundo antiguo, Aristóteles a la cabeza, suponía que todo está en el lugar adecuado. Cada cosa cumple con una finalidad (teleología), porque en el orden del physis (naturaleza) existen causas que la determinan. Aristóteles, piensa que la causa final es la que da sentido a la physis. El cristianismo, introduce la idea de providencia. Dios crea el mundo ex nihilo –de la nada-, dando lugar a un abismo entre el Creador y lo creado. San Agustín, creía en el libre albedrío, pues, permitía la existencia del mal, como un acto voluntario del hombre. En el mundo moderno, la ciencia de Newton (s.XVIII), hasta Laplace (s.XIX), suponían un orden inmutable en la naturaleza, esta imagen de un mundo ordenado, entrará en crisis con la aparición de la termodinámica y la física cuántica. La modernidad y su exaltación de la libertad, hace necesariamente libre al hombre y con ello su desamparo, pues, no hay un Dios al que echar las culpas de los males de este mundo.

+++++++++++++

Moisés, Jesús y un anciano con barba están jugando al golf. Moisés da un buen golpe, la bola va a parar a la calle y luego va rodando hacia el estanque. Moisés levanta el palo, aparta las aguas y la bola sigue rodando tranquilamente hacia el otro lado.

Jesús también golpea fuerte y la bola se acerca al estanque pero, cuando está a punto de caer en el centro, se queda sobrevolando la superficie. Jesús se aproxima al estanque como si tal cosa y de un golpecito manda la bola al green.

Cuando le toca el turno al anciano barbudo, la manda contra una valla, de ahí rebota a la calle, donde hace carambola contra un camión y se dirige de nuevo a la calle. Va en dirección al estanque, pero cae en un parterre de lirios, donde una rana la ve y se la mete en la boca. Aparece un águila, apresa la rana y se va. Cuando el águila y la rana sobrevuelan el green, la rana abre la boca y suelta la bola, que cae justo en el hoyo.

Moisés se vuelve hacia Jesús y le dice:

—Odio jugar con tu padre*.






* Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.

Ressenya: Espíritus del Presente

  Ressenya: Wolfram Eilenberger, Espíritus del Presente . Los últimos años de la Filosofía y el Comienzo de una Nu...