Heráclito y Parménides


HERÁCLITO (s.VI-V a.C)





La especulación de los jonios culmina en la doctrina de Heráclito, que por primera vez aborda el problema mismo de la investigación y del hombre que la emprende. Heráclito de Efeso perteneció a una familia noble de su ciudad, fue contemporáneo de Parménides y, como él, llegó a la madurez hacia el 504-01 antes de J. C. Es autor de una obra en prosa que fue después conocida con el acostumbrado título Acerca de la naturaleza, constituida por aforismos y sentencias breves y tajantes, no siempre claras, que le valieron el sobrenombre de “oscuro”. El punto de partida de Heráclito es la comprobación del incesante devenir de las cosas. El mundo es un flujo perpetuo (panta rhei):

“No es posible meterse dos veces en el mismo río ni tocar dos veces una sustancia mortal en el mismo estado; la causa de la velocidad del movimiento todo se dispersa y se recompone de nuevo, todo viene y va” (fr. 91, Diels)

La sustancia que sea principio del mundo debe explicar el incesante devenir de éste con su propia y extrema movilidad; Heráclito la identifica con el fuego. Pero puede decirse que en su doctrina el fuego pierde todo carácter corpóreo: es un principio activo, inteligente y creador.

Resultado de imagen de fuego de Heráclito

    “Este mundo, que es el mismo para todos, no ha sido creado por ninguno de los dioses ni de los hombres,'sino que fue siempre, es y será fuego eternamente vivo que se enciende según un orden regular y se apaga según un orden regular” (fr. 30, Diels).

Así que el cambio es un salir del fuego o un retorno al mismo.

    “Con el fuego se intercambian todas las cosas y el fuego se intercambia con todas ellas, así como el oro se intercambia con las mercancías y las mercancías con el oro” (fr. 90, Diels).

Pero estos fundamentos de una teoría de la naturaleza son presentados por Heráclito como resultado de una sabiduría difícil de adquirir e ignorada por la mayor parte de los hombres. En las palabras iniciales de su libro, Heráclito se lamentaba de que los hombres,

    "a pesar de haber escuchado al logos, la voz de la razón, se olvidan de ella tanto en las palabras como en las obras de modo que no saben lo que hacen despiertos, de la misma manera que no saben lo que hacen dormidos" (fr. 1, Diels).

Según Heráclito, la misma naturaleza exige la investigación: en efecto, a ella “le gusta ocultarse” (fr. 123, Diels). A la investigación se le abre el más vasto de los horizontes:

    “Si no esperas no hallarás lo inesperado, que es inaccesible y no se puede encontrar” (fr. 18, Diels). Mas no se oculta la dificultad y el riesgo de la investigación: “Los buscadores de oro excavan mucha tierra, pero encuentran poco” (fr. 22, Diels).

Se detiene especialmente en las condiciones que la hacen posible. La primera consiste en que el hombre se observe a sí mismo: ‘ Yo me he investigado a mí mismo”, dice (fr. 101, Diels). La investigación dirigida al mundo natural está condicionada por la luz que el hombre pueda lanzar sobre su propio ser. Pero esta razón, que es la ley del alma, es además ley universal. La segunda y fundamental condición de la investigación es la comunicación entre los hombres. El pensamiento -logos- es común a todos, según Heráclito (fr. ll3, Diels).

    “Es preciso seguir lo que es común a todos, porque lo que es común es general’ (fr. 2, Diels). “Quien quiera hablar inteligentemente debe sacar fuerza de lo que es común a todos, como la ciudad saca fuerza de la ley y más aún. Ya que todas las leyes humanas se alimentan de una única ley divina y ésta domina todo lo que quiere, es suficiente para todo y todo lo supera’ (fr. 114, Diels).

Así, pues, el hombre no sólo debe dirigir la investigación hacia sí mismo, sino también y con el mismo impulso, a aquello que lo vincula a los demás: el logos que constituye la esencia más profunda del hombre individual es también lo que une a los hombres entre sí en una comunidad de naturaleza. Este logos es como la ley para la ciudad, él mismo la ley, ley suprema que lo rige todo: el hombre individual, la comunidad de los hombres y la naturaleza exterior. No es solamente la racionalidad sino el ser mismo del mundo: así es como se manifiesta en todas las facetas de la investigación. Heráclito plantea constantemente al hombre la alternativa de estar despierto o dormir: entre el abrirse, mediante la investigación, a la comunicación interhumana, que le descubre la auténtica realidad del mundo objetivo; y el encerrarse en su propio pensar aislado, en un mundo ficticio que no tiene comunicación con los demás (fr. 2, 34, 73, 89). Tal alternativa establece el valor decisivo que la investigación tiene para el hombre. No es sólo pensamiento (noesis) sino sabiduría para la vida (fronesis); determina el temperamento del hombre, el ethos, que es su destino mismo (fr. 119).

Pero Heráclito ha determinado también cuál es esa ley cuyo significado debe aclarar y profundizar la investigación.

Así, pues, el gran descubrimiento de Heráclito es que la unidad del principio creador no es una unidad idéntica ni excluye la lucha, la discordia, la oposición. Para entender la ley suprema del ser, el logos que lo constituye y gobierna, es preciso unir lo completo y lo incompleto, lo concorde y lo discorde, lo armónico y lo disonante (fr. 10), y darse cuenta de que la unidad surge de todos los opuestos y de ella salen todos éstos.

    “La misma cosa son lo vivo y lo muerto, lo despierto y lo dormido, lo joven y lo viejo: ya que cada uno de estos opuestos, al cambiar, es el otro y, a su vez, este otro es, al cambiar, aquél” (fr. 88).

“La lucha es la norma del mundo y la Tierra es la común progenitora y señora de todas las cosas”.La armonía no es para Heráclito la síntesis de los opuestos, la conciliación y anulación de su oposición; sino pues es la unidad que subyace precisamente a la oposición y la hace posible. La tensión es una unidad (es decir, una relación) que sólo puede darse entre las cosas opuestas en tanto que opuestas. La conciliación, la síntesis la anularía. Según Heráclito, la unidad propia del mundo es una tensión de este género: no anula, ni concilia, ni supera el contraste, sino que lo hace ser y lo hace entender como contraste.


PARMÉNIDES (s.VI-V a.C).



Con él aparece un número impresionante de conceptos filosóficos griegos que van a perdurar a través de la historia hasta nosotros mismos. Por una parte es interesante el género literario de la obra perdida de Parménides, conservada fragmentariamente: un poema. Sorprende que la primera obra, relativamente madura, de la filosofía sea un poema. Hay por tanto una atención poética justamente en el origen mismo de la filosofía: cosa que no se debe pasar por alto. Y aparece un poema con una serie de referencias mitológicas, aparecen las hijas del Sol, que abandonan las moradas de la noche -de la oscuridad, son hijas del Sol- que han arrancado los velos que cubren lo real -lo cual es, en forma metafórica, el gran concepto griego de la verdad, aletheia, que es descubrimiento, desvelamiento, manifestación, patencia, ahí tenemos ya ese concepto en el momento inicial de la filosofía- y se va a tratar de descubrir, con corazón inquebrantable, la verdad. Y aparece otro concepto fundamental, el de camino: hay varias vías, varios caminos en Parménides. La palabra para camino en griego es odos, una forma derivada de ella es methodos, el método es el camino hacia algo. Y aparece también expresamente la idea de las vías, de los métodos en Parménides. Y va a distinguir tres vías posibles -las vías son la expresión del principio de no-contradicción-:

1)una vía es la vía de lo que es, que es la vía practicable, que es la vía filosófica;

2)otra vía es la de lo que no es, que no es practicable; y

3) hay la vía de lo que es y de lo que no es, que es lo que llamará -otro gran concepto griego- la doxa, la opinión y añadirá: “la opinión de los mortales”.

Los mortales opinan, los mortales se mueven en lo que es y no es. Es decir, diferente a la verdad, que descubre la vía de lo que es, es la apariencia. Sin embargo, en el Proemio, aparece una indicación que dice lo siguiente: " Aprenderás, empero, también, estas cosas, cómo las apariencias, pasando todas a través de todo, deben lograr la apariencia del ser" (Cal que de tot t'assabentis: la veritat cortranquil·la que surt, i rodona, d'entrada, i els parers dels mortals, després, sense fiança de veres; però d'aprendre bé cuida't a més que, el que es mostra, feia tot falta que fos fidedigne per tot travessant-ho)(1). Este fragmanto parece apuntar lo que se dice más abajo cuando se habla de la doxa.

Parménides determina con perfecta claridad el criterio fundamental de la validez del conocimiento que había de dominar toda la filosofía griega: el valor de verdad del conocimiento depende de la realidad del objeto; el verdadero conocimiento no puede ser más que conocimiento del ser, esto es, de la realidad absoluta. Tal es el significado de las famosas afirmaciones de Parménides: “El pensamiento y el ser son lo mismo” (fr. 3, Diels).

Parménides emprende el análisis del carácter del ser. Dichos caracteres serán asumidos por Platón, como características de sus ideas. El ser es "no engendrado" e "incorruptible". El ser es un "presente" eterno, sin comienzo ni final. Como consecuencia, el ser también es inmutable e inmóvil, porque tanto la movilidad como la mutación supone un no-ser hacia el cual tendría que moverse el ser o en el cual debería transmutarse.



El ser es limitado y finito en el sentido de que es "acabado", "determinado" y "perfecto". La igualdad absoluta,la finitud y la completitud -las cosas son consistentes-, le sugirieron la idea de esfera, figura que ya para los pitagóricos indicaba la perfección.

La tercera vía plantea un problema: ¿cómo se podrán explicar los fenómenos, sin contravenir el principio fundamenta? Heraclito afirmaba la tensión de opuestos, Parménides le reprocha no ver que ambos son, es decir, son "ser". Trata de explicar los fenómenos partiendo de la pareja de opuestos "luz" y "noche". Los fragmentos de esta parte del poema se han perdido y esto hace imposible una resolución al problema.Sin embargo, ¿cuáles son los caracteres de la doxa?

1) La doxa se atiene a las informaciones del mundo, de las cosas.Estas informaciones son muchas y cambiantes. Las cosas son verdes, rojas, duras, frías, agua, aire,etc.,Además se transforman unas en otras y están en constante variación. Pero,

2) La doxa entiende ese movimiento,ese cambio,como un llegar a ser.Y aquí está su error. El ser no se da en los sentidos,sino en el noús -inteligencia-. es decir, la doxa moviéndose en la sensación,que es lo que tiene, salta al ser sin utilizar el noús,de que carece. Y esta es su falsedad.

3) La doxa, además de ser opinión, es de los mortales. Porque su órgano es la sensación,y está se compone de contrarios y por eso es mortal,perecedera como las cosas mismas. La opinión no tiene noús.


Después de Parménides (2)

Entre Parménides y Sócrates hay una serie de autores (Zenón, Meliso, Empédocles, Anaxágoras, Leucipo, Demó-crito), que se caracterizan porque tienen en común una muy determinada manera de interpretar la diferencia ontológica y la diferencia entre saber y  no saber establecidas por Parménides. Simplificando lo mucho se podría decir que de un lado, las cosas que son más que de una, pluralidad, y siempre cambiantes, siempre diferentes y de otro lado,  lo común a ellas, que es uno y solamente uno y siempre igual e inmóvil. Estos autores, en primer lugar, Zenón, interpretan la diferencia como si está fuese entre lo que hay en apariencia (pluralidad cambiante) y lo que hay en realidad (una realidad siempre igual) o entre lo que hay de verdad y lo que parece que hay. Y el mal entendido es que Parménides no había dado nunca a las cosas el carácter de realidad aparente y al ser el carácter de auténtica realidad: las cosas, en Parménides, son perfectamente reales, y tan auténticas como su ser.

Nota:

(1), (2) De Tales a Demòcrit. El pensament presocràtic. Fragments i testimonis. Edició i traducció de Joan Ferrer Gràcia. Edicions dela ele geminada.Girona, 2011.

(1) (...). "Preciso es que te enteres de todo:/ tanto del corazón imperturbable de la verdad bien redonda/ como de las opiniones de mortles en que no cabe creencia/verdadera. /Aun así, también aprenderás cómo es preciso/que las opiniones sea en apariencia, entrando todas a través de todo".(Alberto Bernabé, De Tales a Demócrito. Fragmentos presocráticos, Círculo de lectores)

(1) (...) "Es preciso que te percates de todo: tanto del corazón sin temblor de la redonda verdad como de los pareceres de los mortales, en los que no hay verdadera solidez. Pero, en todo caso, aprende también esto: que (y cómo) lo aparente tenía que ser de modo digno de crédito, atravesando todo de un lado a otro. (Felipe Martínez Marzoa. Historia de la filosofía vol1. ed.Istmo)


Bibliografía:

Abbagnano,Nicolás. Historia de la filosofía. vol.1.Filosofía antigua - Filosofía patrística Filosofía escolástica. Ed.Hora. 4ed.Barcelona, 1994.

G.Reale y D.Antiseri. Historia del pensamiento filosófico y científico. Vol I. Antigüedad y Edad Media. ed.Herder. 3ed. Barcelona, 2001.

Marías, Julián. Historia de la filosofía. ed. Revista de Occidente, ed.32. Madrid,1980.




Chistes para ilustrar problemas filosóficos (VII)

Falsacionismo

Se debe  a K.Popper (1902-1994), la tesis del falsacionismo. Según está tesis, para que una teoría científica sea validada, se requiere la posibilidad, al menos teórica, que pueda ser falsada, es decir, que exista la posibilidad de alguna prueba en contrario. Según Popper las tesis del marxismo, como psicoanálisis, son pseudoteorías, porqué ninguna de ellas se deja falsar, es decir, que existan pruebas empíricas que desvirtúen la teoría. Eso supone que toda teoría científica, está en la cuerda floja, pues, basta una prueba empírica, que desbarate lo afirmado por la teoría. El clásico ejemplo de los cisnes, si afirmo que todos los cisnes son blancos, y pruebo la existencia de un cisne negro, la afirmación anterior quedará invalidada. ¡No vale, introducir excepciones, o explicaciones ad hoc.



“Y he aquí un chiste real que ilustra la teoría de Popper de un modo aún más certero:

Dos tipos se están haciendo el desayuno. Uno se está untando una tostada con mantequilla y dice:
—¿Te has dado cuenta de que, si se te cae un trozo de tostada, siempre cae del lado de la mantequilla?
—No, sólo lo parece —dice el segundo tipo—. Porque cada vez que cae por el lado de la mantequilla es un fastidio limpiarlo todo. Pero me imagino que cae el mismo número de veces de un lado que del otro.
—¿Sí? —responde el primero—. Pues mira esto. Deja caer la tostada, que cae del lado sin mantequilla.
—¿Lo ves? Ya te decía yo.
—¡Ya veo lo que ha pasado! —dice el primero—. Le he puesto la mantequilla en el lado equivocado*.”


*  Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (VI)

EL ARGUMENTO INDUCTIVO POR ANALOGÍA


El concepto de analogía, es uno de los conceptos más complejos y difíciles de tratar. Así lo prueba el extenso e intenso despliegue de clasificaciones que proporciona Ferrater Mora en su Diccionario de Filosofía. Sin ánimo de desanimar a nadie, valga algunas precisiones.

La RAE, define a analogía de la siguiente manera:


Del lat. Analogĭa, y este del gr. ἀναλογία analogía.
1. f. Relación de semejanza entre cosas distintas.
2. f. Razonamiento basado en la existencia de atributos semejantes en seres o cosas   diferentes.
3. f. Biol. Semejanza entre partes que en diversos organismos tienen una misma posición relativa y una función parecida, pero un origen diferente.
4. f. Der. Método por el que una norma jurídica se extiende, por identidad de razón, a casos no comprendidos en ella.
5. f. Gram. Semejanza formal entre los elementos lingüísticos que desempeñan igual función o tienen entre sí alguna coincidencia significativa.
6. f. Gram. morfología.


Así que analogía implica comparaciones entre conceptos, cosas y personas, amén de experiencias.El problema de las comparaciones es que se introducen una multitud de imponderables. El propio Aristóteles criticó a Platón cuando hablaba de la analogía entre mundo sensible (el sol) e inteligible (el Bien). Si ambos son inconmensurables, sería necesario otra realidad inteligible o sensible para compararlos. La crítica hacía insostenible la comparación. La novela ha utilizado de manera profusa la analogía. 





Tres estudiantes de ingeniería están discutiendo acerca de qué tipo de divinidad debió de diseñar el cuerpo humano.
—Dios debe de ser ingeniero mecánico —dice el primero—. Mira las articulaciones.
—Pues yo pienso que debe de ser ingeniero eléctrico —afirma el segundo—. El sistema nervioso tiene miles de conexiones eléctricas.
—En realidad, es un ingeniero de caminos —asegura el tercero—. ¿Quién, si no, sería capaz de hacer pasar una tubería de vertidos tóxicos a través de un área de recreo*?"


* Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (V)

La ley de la no contradicción

En el pensamiento occidental, dicha ley es un axioma. Aristotéles, otra vez, lo enuncia de la siguiente forma: “”es imposible que al mismo tiempo el mismo atributo pertenezca y no pertenezca al mismo sujeto en el mismo sentido”. Y un poco más adelante precisa: “es imposible concebir que la misma cosa pueda ser y no ser al mismo tiempo, tal como algunos creen que afirmó Heráclito (…)”(Aristóteles, Metafísica, Libro IV, Cap.3). Todo el edifico de la lógica, que Aristóteles inventó, se fundamenta en tal principio. Juan no puede ser Pedro, ni un perro puede ser un gato, ni lo blanco puede ser negro. El pensamiento mágico, permite una lógica más laxa, que el pensamiento racional se prohíbe.


Un rabino está presidiendo un tribunal en su pueblo. Schmuel se levanta y se defiende alegando:
—Rabino, Itzak pasa con sus ovejas por mis tierras y me estropea las cosechas. No es justo.
—¡Tienes razón! —dice el rabino.
Luego se levanta Itzaky dice:
—Rabino, mis ovejas sólo pueden beber agua del estanque si pasan a través de sus tierras. Sin agua, morirían. Durante siglos, los pastores hemos tenido derecho de paso por las tierras que rodean el estanque, así que yo también debo tenerlo.
—¡Tienes razón! —dice el rabino.
La señora de la limpieza, que lo ha oído todo, exclama:
—Pero, rabino, ¡no pueden tener razón los dos! A lo que el rabino responde:
—¡Tienes razón!*


* Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (IV)

Filosofía del proceso

La Filosofía del proceso, no tiene nada que ver, con lo que sucede en Cataluña. Alfred North Whitehead, coautor junto con Bertrand Russell (1872-1970) de los “Principia Mathematica” (1910-1913), postuló la idea según la cual, la realidad es procesual, todo está relacionado con todo. Así podrá decir: “toda entidad definida requiere un universo sistemático que le proporcione el estado requerido(1)” (Proceso y realidad). Su metafísica, expresa la confianza en la creatividad  humana para ir más allá, pensar la realidad, es pensar que está forma un todo orgánico que incluye a Dios, al hombre y la causalidad.



Alvin está trabajando en su tienda cuando oye una voz atronadora procedente de arriba y le dice:
—Alvin, ¡vende el negocio!
No le hace caso. Pero la voz insiste durante días:
—Alvin, ¡vende el negocio por tres millones de dólares! Al cabo de una semana, Alvin ceja y vende la tienda.
—Alvin, ¡vete a Las Vegas! —le dice la voz. Alvin le pregunta por qué.
—Alvin, ¡te digo que cojas los tres millones de dólares y te vayas a Las Vegas!
Alvin le obedece, se marcha a Las Vegas, y entra en un casino.
—Alvin, ¡ve a la mesa de blackjack y juégatelo todo a una mano! —ordena la voz.
Alvin vacila, pero se rinde. Cierra con dieciocho. El crupier muestra un seis.
—¡Alvin, coge una carta!
—¿Cómo? Pero si el crupier tiene…
—¡Coge una carta!
Alvin le pide carta al crupier y obtiene un as. Diecinueve. Suspira, aliviado.
—Alvin, coge otra carta.
—¿Qué?
—¡Que cojas otra carta!
Alvin pide otra carta. Otro as. Ya tiene veinte.
—Alvin, ¡coge otra carta! —le ordena la voz.
—¡Ya tengo veinte! —grita Alvin.
—¡Te digo que cojas otra carta! —resuena la voz.
—¡Otra! —dice Alvin—. Es otro as. ¡Veintiuno!
—¡Santo cielo, es increíble! —dice la voz atronadora*.

PD: ¡Observen que el propio Dios, no sale de su asombro ante la jugada de cartas!


* Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.


1.- Frederick Copleston, Historia de la filosofía, vol.8. de Bentham a Russell, trad. Victoria Camps,  Colección Ariel Filosofía, 5ª ed. Barcelona 2004.

Frases memorables (Tales de Mileto)

(...) D’ell [Tales de Mileto s.VI a.C ] en circulen els apotegmes següents: la més vella de totes les coses, déu: perquè s no nascut; la més bella, el món: porquè és obra de déu; la més gran, el lloc: perquè tot ho conté; la més ràpida, la intel•ligència: perquè tot ho travessa; la més forta, la necessitat: perquè tot ho domina; la més sàvia, el temps: perquè tot ho descobreix” (Diògenes Laerci, Vides i sentències dels filòsofs, I 22-40*) (pàg.145)




[(...) De él [Tales de Mileto s.VI a.C] circulan los apotegmas siguientes: la más vieja de todas las cosas, dios: porque es no nacido; la más bella, el mundo: porque es obra de dios; la más grande, el lugar: porque todo lo contiene; la más rápida, la inteligencia: porque todo lo atraviesa; la más fuerte, la necesidad: porque todo lo domina; la más sabia, el tiempo: porque que todo lo descubre "(Diógenes Laercio, Vidas y sentencias de los filósofos, I 22-40 *) ]

De Tales a Demòcrit. El pensament presocràtic. Fragments i testimonis. Edició i traducció de Joan Ferrer Gràcia.Quadrivium, 4  Edicions de la ela geminada, Girona, 2011.

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (III)

Determinismo versus libre albedrío




El determinismo supone que el orden natural se atiene a un plan establecido. Si en el mundo antiguo, Aristóteles a la cabeza, suponía que todo está en el lugar adecuado. Cada cosa cumple con una finalidad (teleología), porque en el orden del physis (naturaleza) existen causas que la determinan. Aristóteles, piensa que la causa final es la que da sentido a la physis. El cristianismo, introduce la idea de providencia. Dios crea el mundo ex nihilo –de la nada-, dando lugar a un abismo entre el Creador y lo creado. San Agustín, creía en el libre albedrío, pues, permitía la existencia del mal, como un acto voluntario del hombre. En el mundo moderno, la ciencia de Newton (s.XVIII), hasta Laplace (s.XIX), suponían un orden inmutable en la naturaleza, esta imagen de un mundo ordenado, entrará en crisis con la aparición de la termodinámica y la física cuántica. La modernidad y su exaltación de la libertad, hace necesariamente libre al hombre y con ello su desamparo, pues, no hay un Dios al que echar las culpas de los males de este mundo.

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Moisés, Jesús y un anciano con barba están jugando al golf. Moisés da un buen golpe, la bola va a parar a la calle y luego va rodando hacia el estanque. Moisés levanta el palo, aparta las aguas y la bola sigue rodando tranquilamente hacia el otro lado.

Jesús también golpea fuerte y la bola se acerca al estanque pero, cuando está a punto de caer en el centro, se queda sobrevolando la superficie. Jesús se aproxima al estanque como si tal cosa y de un golpecito manda la bola al green.

Cuando le toca el turno al anciano barbudo, la manda contra una valla, de ahí rebota a la calle, donde hace carambola contra un camión y se dirige de nuevo a la calle. Va en dirección al estanque, pero cae en un parterre de lirios, donde una rana la ve y se la mete en la boca. Aparece un águila, apresa la rana y se va. Cuando el águila y la rana sobrevuelan el green, la rana abre la boca y suelta la bola, que cae justo en el hoyo.

Moisés se vuelve hacia Jesús y le dice:

—Odio jugar con tu padre*.






* Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (II)

Esencialismo (esencia)

Aristóteles (330-323 a.C.) fue el primer autor que se preocupo por definir los conceptos que trataba. Afirmaba que las cosas (entes) poseían dos aspectos: materia y forma. Ambos inseparables en el orden de la naturaleza (physis). Cada ente es una substancia, que podía a su vez ser contemplada desde la esencia (aquello que la cosa es lo que es y no puede ser de otra manera) y accidente (por ejemplo, que el hombre sea alto, o bajo, negro, o chato, es decir, que si uno u  otro aspecto falta, no altera la cosa). Ejemplo que lo ilustra:


Cuando Thompson cumplió los setenta, decidió cambiar completamente su estilo de vida para vivir más años. Se sometió a una dieta muy severa, daba largas caminatas, nadaba y tomaba el sol. En tres meses, Thompson perdió cinco kilos, redujo quince centímetros el perímetro de su cintura y aumentó doce centímetros de pecho. Esbelto y bronceado, decidió dar el toque final a su aspecto con un corte de pelo deportivo. A la salida de la peluquería, le atropelló un autobús.
—¡Dios mío! —gritó cuando yacía moribundo—. ¿Cómo has podido hacerme esto?
—A decir verdad, Thompson —dijo una voz que procedía del cielo—. ¡No te he reconocido*!



PD: El chiste tiene su gracia, porque cuestiona la omnisciencia de Dios, al no haber reconocido al pobre Sr. Thompson.


Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (I)

Teleología

La teleología supone la idea de que toda tiene una finalidad, un objetivo que cumplir. El primer avalista de dicha idea fue Aristóteles (330-323 a.C.). Pensaba que todas las cosas (entes) tenían una finalidad que cumplir. Así, por ejemplo, la finalidad de un pájaro es volar, el volcán, erupcionar, en el caso del hombre propuso que su finalidad es la felicidad (eudemonia).  En la actualidad dicha concepción es contraria al conocimiento científico. Como el concepto de teleología supone una concepción abstracta, nada mejor que ilustrarlo con el siguiente chiste:

La señora Goldstein paseaba por una calle con sus dos nietos. Se encontró con un amigo que le preguntó cuántos años tenían. La señora respondió:
—El médico tiene cinco y el abogado siete*.




* Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.

Ressenya: Espíritus del Presente

  Ressenya: Wolfram Eilenberger, Espíritus del Presente . Los últimos años de la Filosofía y el Comienzo de una Nu...