De Tales de Mileto a Pitágoras

I. Los naturalistas o filósofos de la "physis"(1).

1. Mileto(2).

¿Por qué en la colonia de ultramar de Mileto, surge por vez primera, el pensamiento que se quiere racional? Mileto era un polei o polis en el que se integraba una ciudad y los territorios colindantes. Los temas de la libertad y la justicia así como el lujo son los ejes vertebradores para comprender el nacimiento y desarrollo de las polis de ultramar.



Durante los siglos IX y VIII a.C. los griegos Grecia y de las islas del Egeo establecieron muchas más aldeas en los territorios de que lo podemos identificar como poleis. Fue un proceso de colonización local, no de migración a larga distancia. Los griegos no estuvieron sólos en los viajes a través del "Mare Nostrum", los fenicios ("la gente púrpura", por su habilidad en la fabricación de cuero tinte de este color) cruzaba el Mediterráneo de un extremo a otro.

A partir de mediados de la década de 730 tiene lugar un torrente de fundaciones de colonias griegas en Sicilia. ¿Qué motivaba esa emigración? Las fuentes escritas posteriores suelen proponer como causas explicativas: la sequía, indicios de cólera divina, intervenciones divinas o incluso invitaciones de los gobernantes de remotas tierras para poblar esas tierras. La realidad era más prosaica, podemos presumir que los informes acerca de la existencia de buenas tierras y vecinos fáciles de conquistar llegaron a Grecia con los primeros piratas y comerciantes griegos (770-740 a.C). Los territorios de origen, la escasez de tierras y el monopolio del poder de los terratenientes hacían imposible la obtención de tierras y riquezas, y esta limitación era un potente estímulo para ampliar nuevos espacios en busca de fortuna. Además era un válvula de escape que imposibilitaba desordenes sociales que de otro modo hubiesen aparecido.

Una consecuencia evidente de esta colonización fue la difusión de la lengua y la escritura griega. Como los griegos viajaban con su alfabeto, el resultado fue un incremento enorme de la difusión del griego escrito,leído y hablado. Mileto fue una de esas colonias que prospero y fundo nuevas colonias que tenían como objeto ser nexos de unión con otras poleis que servían para sus ansias de expansión política y económica. És en este contexto, donde aparece la figura de Tales de Mileto.

2. Tales de Mileto.

La figura de Tales está revestida por la tradición como uno de los siete sabios de Grecia. Hay diversas enumeraciones de los mismos entre los escritores antiguos, pero cuatro de ellos, Tales, Biantes, Pítaco y Solón están comprendidos en todas las listas. Se les atribuían agudezas: sentencias morales (Conócete a ti mismo, De nada demasiado, Es difícil ser bueno, etc.) que pertenecen a la sabiduría práctica popular, pero preludian a la verdadera y propia indagación sobre la conducta del hombre.

Él es el iniciador de la filosofía de la physis, al afirmar la existencia de un único principio originario, causa de todas las cosas que son y serán, y sostuvo que dicho principio -arjé- es el agua(1).

Aristóteles en su Metafísica establece un análisis de los filósofos anteriores y afirmará que el arjé: "es aquello de lo cual proceden originariamente y en lo cual acaban por resolverse todos los seres, es una realidad que permanece idéntica durante la transmutación de sus afecciones".

Por tanto el principio -arjé- es:

a) la fuente y el origen de todas las cosas,

b) la desembocadura o el término último de todas las cosas y

c) el respaldo permanente que rige todas las cosas -Aristóteles lo denominará sustancia-.

En síntesis, el principio puede definirse como aquello de lo cual provienen, aquello en lo que acaban y aquello por lo cual son y subsisten todas las cosas.

La indagación sobre la physis -naturaleza- tiene un sentido de realidad primaria y fundamental. E.Trías, denomina esta realidad primigenia Materia, que posibilitará la aparición de un mundo -cosmos-. Cuando Tales habla de physis no hace referencia a la naturaleza de la ciencia moderna.

El pensamiento de Tales trata de explicar el arjé desde la razón, mediante argumentos estrictamente racionales. La tradición afirmará que para Tales el arjé es el agua. La argumentación para llegar a tal afirmación se sustenta en las siguientes afirmaciones:

a) constata que el sustento de todas las cosas es húmedo,

b) la simientes y los gérmenes de todas las cosas "poseen una naturaleza húmeda" y

c) por consiguiente la desecación total provoca la muerte.

Todo proviene del agua, todo sustenta la propia vida mediante el agua y todo finaliza,a su vez, en el agua.

Entiende el agua de una manera totalizante, como aquella physis líquida originaria, de la que todo se deriva y de la que el agua que bebemos no es más que una sus múltiples manifestaciones. Afirmará que "todo está lleno de dioses" quería decir que todo está penetrado por el principio originario. Puesto que el principio originario es vida, todo está vivo (hilozoísmo) y todo tiene un alma (panpsiquismo).



Tales de Mileto no solamente fue un filósofo, además fue un científico y prudente político. Por sus conocimiento predijo el eclipse de sol del año 585 a.C. Su nombre se halla ligado a un teorema célebre de la geometría.

3. Anaximandro (1)

Nacido hacia el final del siglo VII a.C y muerto principios de la segunda mitad del VI. Compuso un tratado Sobre la naturaleza, del cual nos ha llegado un fragmento. Constituye el primer tratado filosófico de Occidente y el primer escrito en prosa de los griegos. Anaximandro intervino activamente en la vida política “comandó la colonia que inmigrantes de Mileto a Apolonia”. Así mismo, utilizó el gnomon para,por su sombra, medir el tiempo y la altura del sol. Se le atribuye haber dibujado el primer mapa de la tierra habitada.

Anaximandro profundiza en la problemática del principio. Considera que el agua ya es algo derivado y que el principio ( arjé) consiste en cambio en lo infinito, es decir en una naturaleza (physis) infinita e indefinida de la cual provienen absolutamente todas las cosas que son.El término utilizado por Anaximandro es a-peiron, que significa aquello que carece de límites tanto externos como internos. El principio ápeiron  puede dar origen a todas las cosas, de-limitándose en diversas formas.

Este infinito “aparece como lo divino, porque es inmortal e indestructible”. La inmortalidad del principio debe ser tal que no admite un fin, pero tampoco un inicio. Las antiguas deidades no morían, pero nacían. En cambio lo divino en Anaximandro no nace, al igual que no muere. De este modo, queda socavada la base en que se apoyaban las teogonías, es decir, las genealogías de los dioses. Estos primeros filósofos presocráticos son naturalista en el sentido de que no contempla lo divino (el principio) como algo distinto del mundo, sino como la esencia del mundo




En Anaximandro, pues, Dios se convierte en el principio, mientras que los dioses se convierte en los mundos, los mundos que son muy numeroso; éstos, en cambio, nacer y perecen de forma cíclica.

Tales no sé había planteado la pregunta acerca de cómo y por qué todas las cosas proceden del principio. Anaximandro sí se la plantea:

Allí donde las cosas encuentran su nacimiento, también se lleva a cabo su disolución, de acuerdo con la necesidad; recíprocamente se sufre la pena y se paga la culpa de la injusticia, según el orden del tiempo.”

Anaximandro probablemente pensaba que el mundo está constituido por una serie de contrarios, y que éstos tienden atropellarse el uno al otro (calor y frío, sequedad y  humedad, etc.). La injusticia consistiría precisamente en este atropello.Parece innegable que en esta concepción se han infiltrado nociones religiosas de talante órfico. En el  orfismo resulta central la idea de una culpa originaria y de la  expiación de ésta y, por lo tanto, el concepto de una justicia equilibradora.

Anaximandro explica el origen del cosmos: los dos primeros contrarios fundamentales --el calor y el frío- se generaron mediante un movimiento, que es eterno. El frío, elemento de origen líquido, habría sido en parte transformado en aire, por el fuego-calor que formaba la esfera circundante. La esfera del fuego se habría dividido en tres partes, dando origen a la esfera del sol, la de la luna y la de los astros. El elemento liquidado se habría congregado en las cavidades de la tierra constituyendo los mares.

La tierra, a la que se atribuye  una forma cilíndrica, “ permanece suspendida sin que nada la sostenga, pero se mantiene en su lugar debido al igual distancia entre todas sus partes”, es decir, para especie de equilibrio de fuerzas. Del elemento líquido, y por la acción del sol, nacieron los primeros animales de estructura elemental, del que fueron poco a poco desarrollándose los animales más complejos.

4. Anaxímenes de Mileto (3).

Anaxímenes de Mileto, más joven que Anaximandro y quizá discípulo suyo, floreció hacia el 546-45 y murió hacia el 528-25 (63.' Olimpiada). Al igual que Tales, reconoce como 'principio una materia determinada, que es el aire; pero a esta materia atribuye los caracteres del principio de Anaximandro: la infinitud y el movimiento perpetuo. También veía en el aire la fuerza que anima el mundo: “Tal como nuestra alma, que es aire, nos sostiene, así el soplo y el aire circundan al mundo entero” (fr. 2, Diels). El mundo es como un gigantesco animal que respira: y su aliento es su vida y su alma. Del aire nacen todas las cosas que hay, que fueron y que serán, incluso los dioses y las cosas divinas. El aire es principio de movimiento y de toda mutación. Anaxímenes llega a decirnos incluso de qué modo el aire determina la transformación de las cosas: se trata del doble proceso de la rarefacción y de la condensación. Al enrarecerse, el aire se vuelve fuego; al condensarse se hace viento, después nube y, volviéndose a condensar, agua, tierra y luego piedra. También el calor y el frío se deben al mismo proceso: la condensación produce el frío, la rarefacción, el calor. Como Anaximandro, Anaxímenes admite el devenir cíclico del mundo; de ahí su disolución periódica en el principio originario y su periódica regeneración a partir del mismo.


5. Los pitagóricos (4).

1. Pitágoras de Samos

Los estudiosos de la filosofía griega hablan del pozo sin fondo del «pitagorismo».  Suponemos que existió un personaje con ese nombre que nació en torno al 570 a.C. en Samos.  Heráclito lo menciona en uno de sus fragmentos: "Pitágoras, hijo de Menesarco, practicó la investigación" más que todos los otros hombres, y escogiendo de estos escritos hizo para sí una especie de sabiduría farragoso y una mala artimaña» (frag. 129).

Sabemos que desde Samos emigró al sur de Italia y que se establece en Crotona.  Porfirio, en la Vida de Pitágoras (DK 148a) habla de su llegada a esa ciudad, en la que funda una especie de comunidad, donde no sólo se cultivarán distintos saberes como la matemática, sino que, además, estuvo marcada por prácticas secretas, que destacaban más el carácter del extraño fundador. 



De entre las noticias sobre Pitágoras y los suyos destacamos sólo dos: la primera se refiere a la organización de la vida común regida por preceptos rigurosos.  Diógenes Laercio, en su Vida de los filósofos (VIII, 19), cuenta que «prohibía comer ciertos alimentos como peces y habas» y Porfirio dice que «huía de carniceros y cazadores y que había que abstenerse de comer seres vivos» (DK 149).  También nos habla Jámblico, un neoplatónico del siglo IV d.C., «de la obligación de guardar silencio sobre las enseñanzas dentro de la secta» y este mismo autor reproduce los «mandamientos», algunos realmente grotescos, a que se sometían los pitagóricos (DK 58c6).

La organización «docente» en la escuela era también muy rígida.  Había alumnos acusmáticos, cuya obligación era aprender en silencio; pero cuando habían aprendido el silencio y lo que el silencio enseña, podían empezar a preguntar y expresar lo que sentían o pensaban.  Entonces se les llamaba matemáticos, porque «podían profundizar en lo que aprendían y eran instruidos por ello en los fundamentos de la ciencia, los acusmáticos en cambio atendían sólo a compendios de libros, sin pensar por qué decían lo que decían» (Porfirio, Vida de Pitágoras, 37).

El otro importante tema relacionado con la escuela pitagórica fue su actividad política.  Hay testimonios contradictorios sobre las razones por las que fueron expulsados de Crotona y perseguidos.  Unos afirman que su estilo de vida, su «elitismo» provocaba el rechazo del pueblo y de los grupos democráticos; otros, que el resentimiento de Cilón, un ciudadano de Crotona que no había sido admitido en la secta, provocó la revuelta popular (Porfirio, Vida de Pitágo­ras, 54-55).  Todas estas noticias dejan ver la enorme importancia que los pitagóricos tuvieron en la política griega y, sobre todo, en las ciudades del sur de Italia.  Estas luchas obligaron al mismo Pitágoras a retirarse a Metaponto, ciudad donde murió en el año 500 aproximadamente.

2. La teoría de los números (5)

Podría ser que los pitagóricos buscasen el “principio de todas las cosas”, que es lo que nos dice Aristóteles con la palabra αρχή (arjé): aquello que todas las cosas tienen en común –plano ontológico-. Según los pitagóricos, el arjé sería la numerabilidad, en el hecho de que todas las cosas son contables o numerables. Según los pitagóricos, el principio de todas las cosas sería el número (άριθμός): toda cosa, es una, y si toda cosa es diferente de toda otra, lo puede ser en todo menos en esto: en el hecho que cada cosa es una cosa diferente. Por tanto, la ontología, el viaje al fondo de las cosas -el ser-, consistiría, para los pitagóricos, la reflexión sobre los números, como  por ejemplo, la matemática. En el mundo presocráticos, el ser era entendido como arrancarse del no ser, la unidad se remite a la alteridad (distinto, lo otro), razón por la cual parece suponer que lo que constituiría las cosas como tales (cosas), según los pitagóricos, sería la contrariedad. Aristóteles elabora la siguiente lista: límite e ilimitados; impar e  par; unidad y  pluralidad; derecha e izquierda; masculino y femenino; reposo y movimiento; recto y curvo; luz y oscuridad; bueno y malo, cuadrado y rectángulo". (Aristóteles, Metafísica, I 5,986 a 15)

3. El alma y el mundo

El pensamiento de los pitagóricos parece que estuvo sumergido en todo ese conglomerado de ideas que venían del orfismo y sus teorías sobre el alma y las reencarnaciones.  Diógenes Laercio (VIII, 36) nos cuenta que «pasando Pitágoras junto a un cachorro que era apaleado, sintió compasión y dijo: "cesa de apalearle, pues es el alma de un amigo la que se queja dentro de él"».  Esta anécdota nos lleva a otro aspecto más importante: «eran muy conocidas sus teorías de que el alma es inmortal; que transmigra de unas especies a otras; que, además, lo que ha sucedido se repite periódicamente; y que todos los seres vivos están unidos por lazos de parentesco».  Un mundo unido así a la vida infunde veneración, respeto.  La relación de los griegos con la physis o naturaleza siempre se sustentó en un respeto casi sagrado. 

Pero el alma, como la naturaleza, también tiene en sí el principio del movimiento y, según Aristóteles (De anima, 4O4a), «los pitagóricos creían que el alma es ese polvillo que hay en el aire y así se introduciría en el recién nacido con la respiración».  Esta idea de respiración se extendía también por todo el universo como «un espíritu infinito que llena todo vacío» (Aristóteles, Física, IV, 213b 23-26).

3. La armonía de las esferas

Una perspectiva en la cosmogonía pitagórica parece aproximarse más a lo que poco a poco va a ir interpretándose como conocimiento científico: la armonía de las esferas celestes, que también nos transmite Aristóteles en su escrito De caelo (290b ss.). Esa armonía es fruto de las relaciones entre números, de las acompasadas distancias de las estrellas.  Nada mejor para resumir estas opiniones que un texto al comienzo de la Metafísica de Aristóteles:

"Los llamados pitagóricos se dedicaron a las matemáticas e hicieron progresar esta ciencia.  Embebidos en su estudio creyeron que los principios de las matemáticas eran los principios de todos los seres.  Y como los números son por naturaleza anteriores a las cosas, los pitagóricos creían percibir en los números, más bien que en el fuego, la tierra y el aire, mayor semejanza con lo que existe y lo que está en continuo cambio.  Así una cierta modificación de esos números les parecía ser la justicia, otra el alma, otra la ocasión favorable. [... ] Por último veían en los números las razones y proporciones de la armonía.  Viendo, pues, que todo estaba formado a semejanza de los números [... ] pensaron que los elementos de los números son los elementos de todos los seres y que la totalidad del cielo era armonía y número (1, 985b 20-985a 3 )."

En este texto de Aristóteles se destaca, entre otras cosas, el carácter fundamental de los números.  Al parecer, los trabajos matemáticos de los pitagóricos, a pesar de esa atmósfera misteriosa y elitista que envolvía a sus miembros, fueron verdaderas aportaciones «científicas».  Así, por ejemplo, el teorema de Pitágoras; la inconmensurabilidad de la diagonal y el lado de un cuadrado; las distribuciones y oposiciones numéricas; las relaciones geométricas, etc.

Parece ser, por último, que Pitágoras utilizó el término filosofía en el sentido que encontraremos después en Platón: como «pasión por el saber»; Pitágoras fue el primero que usó el término «filosofía» y el primero que se llamó filósofo, pues ninguno es sabio, sino sólo la divinidad» (Diógenes Laercio, I, 12).

Notas:

(1) Afirma Bréhier que " no tenemos prueba alguna de que los filósofos de Mileto se hubiesen preocupado por sí mismos de este problema -¿de qué materia están hechas las cosas?-, cuya solución se buscaba de ellos -Aristóteles-. Análogamente, si se nos dice que el princicpio de todas las cosas es, según Tales el agua, según Anaximandro el infinito y según Anaxímenes el aire, hay que guardarse de ver en estas fórmulas una respuesta al problema de la materia"(pág.51-52). (3)

Bibliografía:

(1) G.Reale y D.Antiseri. Historia del pensamiento filosófico y científico. Vol I. Antigüedad y Edad Media. ed.Herder. Barcelona, págs.618.

(2) R.Lane Fox.- El mundo clásico.La epopeya de Grecia y Roma. ed.Crítica. Barcelona, 2007.

(3) E.Bréhier. Historia de la filosofía. Vol.I. Desde la hasta el siglo XVII. Ed. Tecnos. Madrid, 1988.

(4) VV.AA. Historia de la filosofía. Ed.Santillana bachillerato. Madrid, 1997.

(5) Joan Ferrer Gràcia. De Tales a Demòcrit. El pnesament presocràtic. Fragmens i testimonis. Edicions de la ela geminada. Girona 2011





Orígenes de la filosofía

I. EL ORIGEN DE LA FILOSOFÍA EN LOS GRIEGOS.

1. La filosofía como creación del genio helénico. 

La filosofía es el ingrediente que falta en otros pueblos de Oriente que llegaron a alcanzar cotas elevadas de civilización (creencias y cultos religiosos, manifestaciones artísticas, conocimientos y habilidades técnicas, instituciones políticas, organizaciones militares).

La tenido consecuencias en todos los ordenes. ¿Habría que preguntarse si en otras culturas de forma independiente, ha aparecido algo semejante? La respuesta es ambigua, pues, mientras algunos consideran que es una aportación "nueva" a la cultura occidental, otros matizarían tales afirmaciones. 

2.- La imposibilidad de una procedencia oriental de la filosofía

Desde la postura que considera a la filosofía la creación "ex novo" del pensamiento occidental aportan tres tesis para fundamentar sus tesis:

1) En la época clásica, ninguno de los filósofos o de los historiadores griegos hace la más mínima mención de un presunto origen oriental de la filosofía.

2) Los pueblos orientales con los que entraron en contacto los griegos poseían una forma de sabiduría constituida por convicciones religiosas, mitos teológicos-cosmo-gónicos pero no una ciencia filosófica basada sólo en la razón (logos)-

3) No ha llegado a nuestro conocimiento ninguna utilización por parte de los griegos de escritos orientales o de traducciones de éstos.


A las tesis presentadas se les podría objetar las siguientes razones:

a) Imaginemos a Tales de Mileto que pertenecía a Jonia en el Asia Menor -actual-mente, costa turca del mediterráneo-. ¿Es posible que los turcos reivindicarán a Tales como filósofo turco? ¿Qué significa eso de "origen oriental"? ¿Tales de Mileto, era oriental? ¿Dónde poner barreras imaginarias? ¿No habrá en todo esto, un sentimiento etnocéntrico?

b) En esta etapa histórica de los siglo VIII-IV a.C. tenemos un conocimiento muy fragmentario -presocráticos-, y es posible que ciertas doctrinas u opiniones pudieran circular de forma hoy desconocidas para nosotros. Por ejemplo, el Poema babilónico de la Creación y el Poema de Gilgamesh. Se ha podido establecer correspondencias y paralelismos entre el primer poema y la Iliada, así como entre el segundo y el Antiguo Testamento -Libro del Génesis-. 

c) Respecto a la tercera prueba, sólo demostraría que aquellos que utilizaron dichas fuentes se "olvidaron" de mencionarlas (1).

II.- Las formas vitales griegas que prepararon el nacimiento de la filosofía.

2.1.- Los poemas homéricos y los poetas gnómicos (2) .

Para entender la filosofía de un pueblo y de una civilización, es imprescindible referirse: a) al arte; b) a la religión; c) a las condiciones sociopolíticas.

1) El arte más elevado tiende a alcanzar de manera mítica y fantástica, es decir, mediante la intuición y la imaginación, objetivos que también son propios de la filosofía.

2) La religión aspira a alcanzar, a través de representaciones no conceptuales y de la fe, determinados objetivos que la filosofía busca alcanzar mediante los conceptos y la razón. Hegel considerará que el arte, la religión y la filosofía son expresiones de lo Absoluto. Mientras que para Marx son expresiones de la superestructura ideológica que son reflejo de un determinado modo de producción.

3) Las condiciones socioeconómicas y políticas que a menudo condicionan el surgimiento de determinadas ideas que posibilitan la aparición de la filosofía: la libertad y la democracia.



Homero


Hesíodo


Antes de que naciese la filosofía los poetas tuvieron una influencia en la educación y la formación espíritual del hombre entre los griegos (paideia). La Ilíada y la Odisea así como Hesíodo y en los poetas gnómicos de los siglos VII-VI a.C., fueron las voces que los griegos oyeron y siguieron sus modelos y valores.

Los poemas homéricos se caracterizan por:

a) Las descripciones imaginarias y fantásticas no aparecen nunca la descripción de lo monstruoso y de lo deforme. Esto significa que la imaginación homérica aspira hacia la armonía,la proporción,el límite; la filosofía elevará todos estos factores al rango de principios ontológicos.

b) El arte de la motivación constituye en Homero una auténtica constante. Homero se esfuerza en buscar causas y razones (aunque sea a nivel mítico-fantástico). Esta búsqueda de las causas y de las razones será elevada a principio supremo por la filosofía.

c) La epopeya homérica consiste en tratar de presentar la realidad en su integridad: dioses y hombres, cielo y tierra, guerra y paz, bien y mal, etc., la totalidad de los valores que rigen la vida de los hombres.

· Hesíodo y su "Teogonía" explicará el nacimiento de todos los dioses. Y como muchos dioses coinciden con partes del universo y con fenómenos cósmicos, la teogonía se convierte en cosmogonía, es decir, una explicación mítico-poética y fantástica de la genésis del universo.

· en "Los trabajos y los días" exalta la Justicia como valor supremo. Y la justicia se convertirá en concepto ontológico, además de ético y político, especialmente en Platón.

· Los poetas líricos introdujeron otros concepto fundamental: el concepto de límite. El límite se entenderá, al menos en Platón, como lo determinado, lo que no le falta nada. Apunta a la idea de justa medida, que deberá expresar el comportamiento del individuo y del Estado.

· El Templo de Delfos dedicado a Apolo aparece la siguiente inscripción: Conócete a ti mismo". Celebre entre los egipcios, que será lema de Sócrates hasta llegar a los neoplatónicos.


2.2.- La religión pública y los misterios órficos.


La religión griega distingue entre la religión pública, cuyo modelo es la representación de los dioses y del culto que nos brinda Homero, y la religión de los misterios.

Para Homero y Hesíodo, todo lo que sucede se explica en función de las intervenciones de los dioses. Además, la vida de los hombres son imaginadas como vinculadas a los dioses.

Los dioses son fuerzas naturales personificadas a través de formas humanas idealizadas, o bien son fuerzas y aspectos del hombre que han sido sublimadas y han descendido con espléndidas semblanzas antropomórficas. Se ha dicho, que la religión pública de los griegos constituye una forma de naturalismo. Todo lo que se pide al hombre es que haga en honor de los dioses aquello que es conforme a la propia naturaleza (Physis).

Orfeo y Euridice


Pitágoras


El orfismo y los órficos -poeta Orfeo (3)- introducen un nuevo esquema de creencias y una nueva interpretación de la existencia humana.

El núcleo de las creencias órficas puede resumirse así:

El núcleo de las creencias órficas es el siguiente:

1. En el hombre se alberga un principio divino, un demonio (alma), que cae en un cuerpo debido a una culpa originaria. 

2. Este demonio no sólo preexiste al cuerpo, sino que no muere junto con el cuerpo, y está destinado a reencarnarse en cuerpos sucesivos, a través de una serie de renacimientos, para expiar aquella culpa originaria. 

3. La vida órfica, con sus ritos y sus prácticas, es la única que está en condiciones de poner fin al ciclo de las reencarnaciones, liberando así el alma de su cuerpo. 

4. Para quien se haya purificado (para los iniciados en los misterios órficos) hay un premio en el más allá (para los no iniciados, existen castigos).


Un factor fundamental de la religión griega, que influyó decisivamente en el nacimiento de la filosofía, es que los griegos no tuvieron libros sagrados, considerados como resultado de una revelación divina. Por consiguiente, no poseyeron una dogmática fija e inmodificable. Esta carencia de dogmas, y de personas encargadas de custodiarlos, otorgó una amplia libertad al pensamiento filosófico, que no halló obstáculos como los que habría encontrado en comunidades orientales.


2.3.- Las condiciones socio-político-económicas que favorecieron el surgimiento de la filosofía.

El advenimiento del lógos occidental guarda una profunda relación con una serie de cambios sociales y políticos ocurridos en aquella época, a saber: El desarrollo de la actividad comercial. La fundación de diversas colonias -Mileto- comerciales a lo largo de las costas mediterráneas favoreció el desarrollo de la actividad comercial, la cual puso a los griegos en contacto con pueblos, costumbres, usos y creencias heterogéneas y diferentes a las suyas, ante las que resultaba conveniente desarrollar nuevas formas de relación que permitieran el entendimiento y la comprensión entre personas de tradiciones distintas y, de este modo, se tendía a superar la idiosincrasia y los particularismos de cada cultura y a recurrir a elementos o cualidades objetivos y comunes a todos los seres humanos, por ejemplo, al intelecto y a la razón. 

El surgimiento de nuevas clases sociales. La antigua aristocracia, noble y guerrera, defensora de las tradiciones, fue paulatinamente desplazada por la nueva clase económica, comercial y artesana, cuyas actividades e intereses eran completamente diferentes; consecuentemente, la cultura tradicional y mítica, que defendía viejos privilegios, comenzó a ser sustituida por principios y leyes de carácter racional y positivo, de acuerdo con las nuevas situaciones. 

El desarrollo de nuevas formas políticas. Las condiciones geográficas de la Hélade, por una parte, un litoral enormemente recortado, con numerosos golfos, cabos e islas y, por otra, en las tierras interiores, profundos valles aislados por cadenas montañosas, contribuyeron a la incomunicación y a la separación entre sus diferentes comarcas y, de este modo, se favoreció la desaparición de la idea de imperio, surgiendo en su lugar una nueva concepción política, la pólis, la ciudad-Estado, en donde las relaciones entre las personas se establecieron por vínculos de proximidad geográfica y de juego político; en consecuencia, el poder carismático y totalitario de los reyes comenzó a ser sustituido por la autoridad racional de los nuevos gobernantes y los antiguos súbditos se convirtieron en cuidadanos. Éstos disponían de dos nuevas herramientas: la Isonomía y la Isegoría. La primera suponía el primado de la Ley por encima de cualquier ciudadano. Todos eran súbditos de la Ley. La isegoría suponía conceder a la palabra el valor para la convivencia y el debate político.


3. El concepto y la finalidad de la filosofía antigua

3.1.- Los rasgos esenciales de la filosofía antigua.

La tradición afirma que el término "filo-sofía" fue creado por Pitágoras. El término suponía que sólo los dioses poseen la sofía (sabiduría) que es un posesión cierta y total de la verdad, mientras que en el hombre sólo le es posible una tendencia hacía la sabiduría, un amor al saber que nunca podrá ser colmado.El término "filosofía" desde Platón es el de "amor a la sabiduría".

La filosofía asumió las tres características siguientes, que hacen referencia a: a) su contenido, b) su método y c) su objetivo.

1.- Contenido.

La filosofía se propone explicar la totalidad de las cosas, es decir, toda la realidad, frente a las ciencias particulares que se contentan con delimitar su campo de explicación. La búsqueda por explicar la totalidad se encontrará en el descubrimiento del primer principio (arjé).

2.- Método.

La filosofía aspira a ser una explicación puramente racional de aquella totalidad que se plantea como objeto. La filosofía debe ir más allá del hecho, para hallar la causa o causas, precisamente a través de la razón. El logos debe desvelar (aletheia) la verdad de la totalidad de las cosas.

3.- Objetivo.

La finalidad reside en el puro deseo de conocer y de contemplar la verdad. La filosofía griega expresa la imagen de un saber desinteresado. Aristóteles dejó constancia de que el cultivo de la filosofía no aparecía hasta que las necesidades vitales estaban cubiertas.

En resumen, el gran descubrimiento de la filo-sofía griega reside en haber intentado esta aproximación al todo (realidad) a través de la razón (logos) y al método racional.

3.2. La filosofía como necesidad primaria de la mente humana.

¿Por qué ha sentido el hombre la necesidad de filosofar? La respuesta griega era por la propia constitución de la naturaleza humana. Platón y Aristóteles afirmarán que el hombre tiende al saber porque se sienten llenos de asombro o de admiración (4).

En consecuencia la raíz de la filosofía consiste en esta admiración, que surge en el hombre que se enfrenta con el Todo y se pregunta cuál es el origen y el fundamento de éste y qué lugar ocupa él mismo en este cosmos.


3.3. Los problemas fundamentales de la filosofía antigua.

En un principio la totalidad de lo real fue vista como Physis (naturaleza) y como cosmos, lo cual hizo que el problema filosófico fuese el cosmológico. ¿Cómo surge el cosmos?

Posteriormente, los sofistas modificarán estas cuestiones, deja de interesar los problemas cosmológicos y el interés se traslada al campo antropológico. Nacerá así la problemática ético-política.

Platón y Aristóteles (s.IV-III a.C.) enriquecerán aún más estas temáticas: ámbitos epistemológicos, metafísico u ontológico y ético-políticos. La diversidad de temáticas y sus diferentes tratamientos hacen de estos autores punto de partida para la indagación filosófica.

La filosofía postaristotélica coincide con el helenismo, que organizará el saber en tres grandes apartados dando preeminencia a la ética: lógica, física y ética. La problemática central es la salvación del hombre. ¿Cómo buscar la felicidad en un mundo cambiante? La filosofía de Epicuro (s.III a.C), del estoicismo (Zenón de Citio 335-263 a.C.) y el escepticismo (Pirrón de Elis 365-275 a.C.) dejarán en el olvido las grandes construcciones metafísicas de Platón y Aristóteles, porque ahora se trata de buscar consolaciones para una vida que necesita felicidad, y esta no se puede encontrar en el "mundo de las ideas", ni en los ideales del sabio contemplativo.

La última filosofía griega, que se desarrolla en paralelo con el cristianismo, acabará por responder a instancias místico-religiosas, en consonancia con la mentalidad de la nueva época (neoplatonismo y Plotino 204-269). El tema central en esta etapa es la salvación del hombre desde el terreno espiritual, porque nos jugamos el alma en el más allá.

3.4. Las etapas y los períodos de la historia de la filosofía antigua.

La filosofía griega se inicia en el siglo VI a.C., y llega hasta el 529 d.C., año en que el emperador Justiniano cerró las escuelas paganas.

A lo largo de este largísimo período de tiempo pueden distinguirse las siguientes etapas:

1.- El período naturalista. El problema de la Physis y el cosmos predominarán en la reflexión filosófica que se sucederá entre los siglos VI-V a.C; que vio sucederse a los jónicos, los pitagóricos, los eleáticos, los pluralistas y los  físicos eclécticos.

                           
2.- El período antropológico, que en parte coincide con la última etapa de la filosofía naturalista -Empédocles, Anaxágoras y Demócrito-, y que protagonizaron los sofistas y especialmente Sócrates.


3.- Platón y Aristóteles que elaboraron las grandes síntesis y que se caracteriza por el descubrimiento de lo suprasensible (metafísico) y por la explicitación y formulación unitaria de diversos problemas filosóficos.

4.- El período helenístico, que abarca desde la gran conquista de Alejandro Magno hasta el fin de la era pagana y que, además del florecimiento del cinismo (Antístenes 444-365 a.C.) contempla la aparición del epicureísmo, el estoicismo, el escepticismo y el eclecticismo.

5.- El período religioso del pensamiento pagano se desarrolla durante la época cristiana y que culmina con el neoplatonismo.

6.- Durante este período surge el pensamiento cristiano que tratará de transmitir su mensaje de salvación con categorías procedentes de los filósofos griegos.




Bibliografía:

Reales,G; Antiseri,D.- Historia del pensamiento filosófico y científico. Vol.I. Antigüedad y Edad Media, ed. Herder, 3 ª ed.,2001, Barcelona. Cap1. (pág.21.33).




NOTAS:

(1) Las reflexiones críticas vienen al hilo del libro de José María Ridao "Laz paz sin excusa. Sobre la legitimación de la violencia. Ed. Tusquets. Col. Kriterios nº 17. Barcelona, 2004. Cap.4.

(2) A los aforismo de antaño eran llamados "gnomos". En nuestro idioma "gnómicas" se denominan a las compo-siciones en verso breves que incluyen una sentencia más o menos moral. 
Adrien Tournebous o, según otros, Turnèbe, se llamó en latín Turnebus. Fue un humanista francés (1512-1565), profesor de griego en el Colegio de Francia de París, como sucesor de Toussain. En 1551 fue nombrado director de la Presse Royale, lo que le permitió imprimir en los años 1552-53 nuevos textos de Ésquilo y de Sófocles. En 1553 publicó una antología de poetas griegos gnómicos antiguos, Teognis y otros.

(3) "El mito de Orfeo es uno de los más oscuros y cargados de simbología de cuantos registra la mitología helénica".( P. Grimal, Diccionario de Mitología Griega y Romana, p. 391.)

Según La versión de Ovidio el mito de Orfeo se resumen de la siguiente manera: Orfeo estaba profundamente enamorado de su mujer Eurídice. Sin embargo, la fatalidad quiso que Aristeo persiguiese un día a Eurídice para violarla. Cuando huía, una serpiente venenosa le mordió y Eurídice murió. Orfeo quedó desconsolado. Embargado por la tristeza, dejó de cantar sumiendo a la naturaleza que le rodeaba en una profunda melancolía. Por fin, añorando desesperadamente a su mujer decidió ir a la puerta del Hades donde consiguió, con su música, que hasta la más inflexible de las diosas, la diosa del Hades (Hécate o Perséfone) se apiadase de él hasta el extremo de que le permitió hacer algo que estaba vetado a todos los demás mortales: descender al Hades para recuperar a su mujer. Únicamente le impuso una estricta condición: que cuando la encontrase y retornase con ella al mundo terrenal, Eurídice debía seguirle y Orfeo, en ningún caso, podría girarse hacia atrás para comprobar si la mujer le seguía. Si incumplía esta orden, la perdería definitivamente. Orfeo aceptó el reto. Caminando por el Hades consiguió paralizar con sus cantos toda la vida y movimientos del antro infernal (la rueda de Ixión y la piedra de Sísifo dejaron de rodar y las Danaides abandonaron momentáneamente su inútil trabajo de llenar de agua las jarras agujereadas) hasta que, por fin, encontró a Eurídice. Ella, tal como había sido prescrito, siguió sumisamente sus pasos a lo largo del camino de retorno hacia la luz del sol. Sin embargo, Orfeo, cuando ya estaba pisando el umbral de la salida del Hades, no pudo contener su humana curiosidad y se giró hacia atrás para comprobar si su mujer le seguía, aunque tan sólo llegó a intuir como una sombra espectral se desvanecía hacia las profundidades del abismo infernal. La amenaza de la diosa del Hades se había cumplido implacable.

Recordemos sucintamente en qué consistió este relato mítico descrito en las Rapsodias órficas. Dioniso nació de Zeus y Kore en Creta. Zeus anunció a los demás dioses que su hijo Dioniso sería su sucesor en el trono. Pero los Titanes, celosos por esta noticia, atrajeron con diversos objetos (un espejo, manzanas, una peonza, etc) la atención del niño dios. Cuando estuvo en sus manos, los Titanes lo descuartizaron en siete partes que primero hirvieron y luego asaron y, finalmente, comieron. Sin embargo, Atenea pudo rescatar aún vivo su corazón, que presentó a Zeus en un casco. Zeus, indignado ante tal fechoría, descargó su rayo sobre los Titanes para hacerlos desaparecer de la faz de la tierra. De las cenizas humeantes surgieron los hombres, formados de dos partes, una mortal y titánica, el cuerpo, y otra inmortal y divina, la procedente del dios Dioniso.( Francesc Casadesús Bordoy Universidad de las Islas Baleares).

(4) "Que no se trata de una ciencia productiva, es evidente ya por los primeros que filosofaron. Pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración; al principio admirados ante los fenómenos sorprendentes más comunes; luego avanzando poco a poco y planteándose problemas mayores, como las cambios de la luna y los relativos a sol y a las estrellas, y la generación del universo. Pero el que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia. (Por eso también el que ama los mitos es en cierto modo filósofo; pues el mito se compone de elementos maravillosos). De suerte que, si filosofaron para huir de la ignorancia, es claro que buscaban el saber en vista del conocimiento, y no por alguna utilidad. Y así lo atestigua lo ocurrido. Pues esta disciplina comenzó a buscarse cuando ya existían casi todas las cosas necesarias y las relativas al descanso y al ornato de la vida." (Aristóteles, Metafísica)

Chistes para ilustrar problemas filosóficos (VIII)


RAZÓN CONTRA REVELACIÓN

La filosofía griega será sustituida por el pensamiento cristiano. Simplificando mucho las cosas, la controversia entre razón y revelación será uno de los caballos de batalla de índole filosófica durante la Edad Media. Todos los autores nos hablarán de esta relación. Volviendo a simplificar, habrá tres tesis centrales: La primera rechazará de plano la razón, pues, la fe es suficiente,pues, después del pecado original, la razón es ciega ante los misterios de Cristo. La segunda, será proclive a un entendimiento entre ambos planos, las figuras de San Agustín, Anselmo, Tomás de Aquino, son ejemplos de esta vía. La razón es capaz de alcanzar determinada verdades que no son contradictorias con las enseñanzas del evangelio. La tercera vía, serán aquéllos que rechazan la fe, en tanto que la razón es capaz de alcanzar por sus propias fuerzas los contenidos de la fe.


Abelardo y Eloísa


"¿Cómo podemos pues saber algo, si en realidad no sabemos nada?

Durante la Edad Media, la cuestión de si la revelación divina triunfa sobre la razón como fuente del conocimiento humano, o viceversa, estaba de lo más candente.

Un hombre se cae a un pozo muy profundo y baja cien metros a plomo antes de poder agarrarse a una rama que sobresale y detiene su caída. Va perdiendo fuerzas, cada vez le resulta más difícil sujetarse y, en su desesperación, grita:
—¿Hay alguien ahí?
Mira hacia arriba y sólo logra ver un círculo de cielo. De pronto, se abren las nubes y surge un haz de luz que le ilumina. Se oye el rugido de una voz profunda que dice:
—Eh, tú, soy el Señor, suéltate de la rama, que te salvo.
El hombre pondera por un momento sus palabras y grita:
—¿Hay alguien más?*"


*  Thomas Cathcart y Daniel Klein, Platón y un ornitorrinco entran en un bar... La filosofía explicada con humor. Trad. Núria Pujol Valls, Editorial Planeta 2ªed. Barcelona, 2008.


Heráclito y Parménides


HERÁCLITO (s.VI-V a.C)





La especulación de los jonios culmina en la doctrina de Heráclito, que por primera vez aborda el problema mismo de la investigación y del hombre que la emprende. Heráclito de Efeso perteneció a una familia noble de su ciudad, fue contemporáneo de Parménides y, como él, llegó a la madurez hacia el 504-01 antes de J. C. Es autor de una obra en prosa que fue después conocida con el acostumbrado título Acerca de la naturaleza, constituida por aforismos y sentencias breves y tajantes, no siempre claras, que le valieron el sobrenombre de “oscuro”. El punto de partida de Heráclito es la comprobación del incesante devenir de las cosas. El mundo es un flujo perpetuo (panta rhei):

“No es posible meterse dos veces en el mismo río ni tocar dos veces una sustancia mortal en el mismo estado; la causa de la velocidad del movimiento todo se dispersa y se recompone de nuevo, todo viene y va” (fr. 91, Diels)

La sustancia que sea principio del mundo debe explicar el incesante devenir de éste con su propia y extrema movilidad; Heráclito la identifica con el fuego. Pero puede decirse que en su doctrina el fuego pierde todo carácter corpóreo: es un principio activo, inteligente y creador.

Resultado de imagen de fuego de Heráclito

    “Este mundo, que es el mismo para todos, no ha sido creado por ninguno de los dioses ni de los hombres,'sino que fue siempre, es y será fuego eternamente vivo que se enciende según un orden regular y se apaga según un orden regular” (fr. 30, Diels).

Así que el cambio es un salir del fuego o un retorno al mismo.

    “Con el fuego se intercambian todas las cosas y el fuego se intercambia con todas ellas, así como el oro se intercambia con las mercancías y las mercancías con el oro” (fr. 90, Diels).

Pero estos fundamentos de una teoría de la naturaleza son presentados por Heráclito como resultado de una sabiduría difícil de adquirir e ignorada por la mayor parte de los hombres. En las palabras iniciales de su libro, Heráclito se lamentaba de que los hombres,

    "a pesar de haber escuchado al logos, la voz de la razón, se olvidan de ella tanto en las palabras como en las obras de modo que no saben lo que hacen despiertos, de la misma manera que no saben lo que hacen dormidos" (fr. 1, Diels).

Según Heráclito, la misma naturaleza exige la investigación: en efecto, a ella “le gusta ocultarse” (fr. 123, Diels). A la investigación se le abre el más vasto de los horizontes:

    “Si no esperas no hallarás lo inesperado, que es inaccesible y no se puede encontrar” (fr. 18, Diels). Mas no se oculta la dificultad y el riesgo de la investigación: “Los buscadores de oro excavan mucha tierra, pero encuentran poco” (fr. 22, Diels).

Se detiene especialmente en las condiciones que la hacen posible. La primera consiste en que el hombre se observe a sí mismo: ‘ Yo me he investigado a mí mismo”, dice (fr. 101, Diels). La investigación dirigida al mundo natural está condicionada por la luz que el hombre pueda lanzar sobre su propio ser. Pero esta razón, que es la ley del alma, es además ley universal. La segunda y fundamental condición de la investigación es la comunicación entre los hombres. El pensamiento -logos- es común a todos, según Heráclito (fr. ll3, Diels).

    “Es preciso seguir lo que es común a todos, porque lo que es común es general’ (fr. 2, Diels). “Quien quiera hablar inteligentemente debe sacar fuerza de lo que es común a todos, como la ciudad saca fuerza de la ley y más aún. Ya que todas las leyes humanas se alimentan de una única ley divina y ésta domina todo lo que quiere, es suficiente para todo y todo lo supera’ (fr. 114, Diels).

Así, pues, el hombre no sólo debe dirigir la investigación hacia sí mismo, sino también y con el mismo impulso, a aquello que lo vincula a los demás: el logos que constituye la esencia más profunda del hombre individual es también lo que une a los hombres entre sí en una comunidad de naturaleza. Este logos es como la ley para la ciudad, él mismo la ley, ley suprema que lo rige todo: el hombre individual, la comunidad de los hombres y la naturaleza exterior. No es solamente la racionalidad sino el ser mismo del mundo: así es como se manifiesta en todas las facetas de la investigación. Heráclito plantea constantemente al hombre la alternativa de estar despierto o dormir: entre el abrirse, mediante la investigación, a la comunicación interhumana, que le descubre la auténtica realidad del mundo objetivo; y el encerrarse en su propio pensar aislado, en un mundo ficticio que no tiene comunicación con los demás (fr. 2, 34, 73, 89). Tal alternativa establece el valor decisivo que la investigación tiene para el hombre. No es sólo pensamiento (noesis) sino sabiduría para la vida (fronesis); determina el temperamento del hombre, el ethos, que es su destino mismo (fr. 119).

Pero Heráclito ha determinado también cuál es esa ley cuyo significado debe aclarar y profundizar la investigación.

Así, pues, el gran descubrimiento de Heráclito es que la unidad del principio creador no es una unidad idéntica ni excluye la lucha, la discordia, la oposición. Para entender la ley suprema del ser, el logos que lo constituye y gobierna, es preciso unir lo completo y lo incompleto, lo concorde y lo discorde, lo armónico y lo disonante (fr. 10), y darse cuenta de que la unidad surge de todos los opuestos y de ella salen todos éstos.

    “La misma cosa son lo vivo y lo muerto, lo despierto y lo dormido, lo joven y lo viejo: ya que cada uno de estos opuestos, al cambiar, es el otro y, a su vez, este otro es, al cambiar, aquél” (fr. 88).

“La lucha es la norma del mundo y la Tierra es la común progenitora y señora de todas las cosas”.La armonía no es para Heráclito la síntesis de los opuestos, la conciliación y anulación de su oposición; sino pues es la unidad que subyace precisamente a la oposición y la hace posible. La tensión es una unidad (es decir, una relación) que sólo puede darse entre las cosas opuestas en tanto que opuestas. La conciliación, la síntesis la anularía. Según Heráclito, la unidad propia del mundo es una tensión de este género: no anula, ni concilia, ni supera el contraste, sino que lo hace ser y lo hace entender como contraste.


PARMÉNIDES (s.VI-V a.C).



Con él aparece un número impresionante de conceptos filosóficos griegos que van a perdurar a través de la historia hasta nosotros mismos. Por una parte es interesante el género literario de la obra perdida de Parménides, conservada fragmentariamente: un poema. Sorprende que la primera obra, relativamente madura, de la filosofía sea un poema. Hay por tanto una atención poética justamente en el origen mismo de la filosofía: cosa que no se debe pasar por alto. Y aparece un poema con una serie de referencias mitológicas, aparecen las hijas del Sol, que abandonan las moradas de la noche -de la oscuridad, son hijas del Sol- que han arrancado los velos que cubren lo real -lo cual es, en forma metafórica, el gran concepto griego de la verdad, aletheia, que es descubrimiento, desvelamiento, manifestación, patencia, ahí tenemos ya ese concepto en el momento inicial de la filosofía- y se va a tratar de descubrir, con corazón inquebrantable, la verdad. Y aparece otro concepto fundamental, el de camino: hay varias vías, varios caminos en Parménides. La palabra para camino en griego es odos, una forma derivada de ella es methodos, el método es el camino hacia algo. Y aparece también expresamente la idea de las vías, de los métodos en Parménides. Y va a distinguir tres vías posibles -las vías son la expresión del principio de no-contradicción-:

1)una vía es la vía de lo que es, que es la vía practicable, que es la vía filosófica;

2)otra vía es la de lo que no es, que no es practicable; y

3) hay la vía de lo que es y de lo que no es, que es lo que llamará -otro gran concepto griego- la doxa, la opinión y añadirá: “la opinión de los mortales”.

Los mortales opinan, los mortales se mueven en lo que es y no es. Es decir, diferente a la verdad, que descubre la vía de lo que es, es la apariencia. Sin embargo, en el Proemio, aparece una indicación que dice lo siguiente: " Aprenderás, empero, también, estas cosas, cómo las apariencias, pasando todas a través de todo, deben lograr la apariencia del ser" (Cal que de tot t'assabentis: la veritat cortranquil·la que surt, i rodona, d'entrada, i els parers dels mortals, després, sense fiança de veres; però d'aprendre bé cuida't a més que, el que es mostra, feia tot falta que fos fidedigne per tot travessant-ho)(1). Este fragmanto parece apuntar lo que se dice más abajo cuando se habla de la doxa.

Parménides determina con perfecta claridad el criterio fundamental de la validez del conocimiento que había de dominar toda la filosofía griega: el valor de verdad del conocimiento depende de la realidad del objeto; el verdadero conocimiento no puede ser más que conocimiento del ser, esto es, de la realidad absoluta. Tal es el significado de las famosas afirmaciones de Parménides: “El pensamiento y el ser son lo mismo” (fr. 3, Diels).

Parménides emprende el análisis del carácter del ser. Dichos caracteres serán asumidos por Platón, como características de sus ideas. El ser es "no engendrado" e "incorruptible". El ser es un "presente" eterno, sin comienzo ni final. Como consecuencia, el ser también es inmutable e inmóvil, porque tanto la movilidad como la mutación supone un no-ser hacia el cual tendría que moverse el ser o en el cual debería transmutarse.



El ser es limitado y finito en el sentido de que es "acabado", "determinado" y "perfecto". La igualdad absoluta,la finitud y la completitud -las cosas son consistentes-, le sugirieron la idea de esfera, figura que ya para los pitagóricos indicaba la perfección.

La tercera vía plantea un problema: ¿cómo se podrán explicar los fenómenos, sin contravenir el principio fundamenta? Heraclito afirmaba la tensión de opuestos, Parménides le reprocha no ver que ambos son, es decir, son "ser". Trata de explicar los fenómenos partiendo de la pareja de opuestos "luz" y "noche". Los fragmentos de esta parte del poema se han perdido y esto hace imposible una resolución al problema.Sin embargo, ¿cuáles son los caracteres de la doxa?

1) La doxa se atiene a las informaciones del mundo, de las cosas.Estas informaciones son muchas y cambiantes. Las cosas son verdes, rojas, duras, frías, agua, aire,etc.,Además se transforman unas en otras y están en constante variación. Pero,

2) La doxa entiende ese movimiento,ese cambio,como un llegar a ser.Y aquí está su error. El ser no se da en los sentidos,sino en el noús -inteligencia-. es decir, la doxa moviéndose en la sensación,que es lo que tiene, salta al ser sin utilizar el noús,de que carece. Y esta es su falsedad.

3) La doxa, además de ser opinión, es de los mortales. Porque su órgano es la sensación,y está se compone de contrarios y por eso es mortal,perecedera como las cosas mismas. La opinión no tiene noús.


Después de Parménides (2)

Entre Parménides y Sócrates hay una serie de autores (Zenón, Meliso, Empédocles, Anaxágoras, Leucipo, Demó-crito), que se caracterizan porque tienen en común una muy determinada manera de interpretar la diferencia ontológica y la diferencia entre saber y  no saber establecidas por Parménides. Simplificando lo mucho se podría decir que de un lado, las cosas que son más que de una, pluralidad, y siempre cambiantes, siempre diferentes y de otro lado,  lo común a ellas, que es uno y solamente uno y siempre igual e inmóvil. Estos autores, en primer lugar, Zenón, interpretan la diferencia como si está fuese entre lo que hay en apariencia (pluralidad cambiante) y lo que hay en realidad (una realidad siempre igual) o entre lo que hay de verdad y lo que parece que hay. Y el mal entendido es que Parménides no había dado nunca a las cosas el carácter de realidad aparente y al ser el carácter de auténtica realidad: las cosas, en Parménides, son perfectamente reales, y tan auténticas como su ser.

Nota:

(1), (2) De Tales a Demòcrit. El pensament presocràtic. Fragments i testimonis. Edició i traducció de Joan Ferrer Gràcia. Edicions dela ele geminada.Girona, 2011.

(1) (...). "Preciso es que te enteres de todo:/ tanto del corazón imperturbable de la verdad bien redonda/ como de las opiniones de mortles en que no cabe creencia/verdadera. /Aun así, también aprenderás cómo es preciso/que las opiniones sea en apariencia, entrando todas a través de todo".(Alberto Bernabé, De Tales a Demócrito. Fragmentos presocráticos, Círculo de lectores)

(1) (...) "Es preciso que te percates de todo: tanto del corazón sin temblor de la redonda verdad como de los pareceres de los mortales, en los que no hay verdadera solidez. Pero, en todo caso, aprende también esto: que (y cómo) lo aparente tenía que ser de modo digno de crédito, atravesando todo de un lado a otro. (Felipe Martínez Marzoa. Historia de la filosofía vol1. ed.Istmo)


Bibliografía:

Abbagnano,Nicolás. Historia de la filosofía. vol.1.Filosofía antigua - Filosofía patrística Filosofía escolástica. Ed.Hora. 4ed.Barcelona, 1994.

G.Reale y D.Antiseri. Historia del pensamiento filosófico y científico. Vol I. Antigüedad y Edad Media. ed.Herder. 3ed. Barcelona, 2001.

Marías, Julián. Historia de la filosofía. ed. Revista de Occidente, ed.32. Madrid,1980.




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