LA FIGURA DEL FILÓSOFO EN LA GRECIA ANTIGUA (II): Epicuro

  1.- LA FIGURA DEL FILÓSOFO EN LA GRECIA ANTIGUA (PLATÓN Y EPICURO)


Frente a esta concepción filosófica []platonismo], se encuentra una nueva visión con el pensamiento griego, que se conoce con el nombre de filosofía helenística. El origen de esta nueva corriente, hay que situarla en un contexto de cambio radical en las condiciones políticas de las tradicionales polis griegas. La desaparición de las polis griegas debido al surgimiento del Imperio de Alejandro Magno, se expresa después de su muerte en el 323 a.C.,y llega hasta el periodo grecorromano, donde la cultura hegemónica será el griego, tanto en su cultura como lengua. Si políticamente las ciudades-estados desaparecen, surge una nueva visión del nuevo orden existente que empieza a emerger. El ciudadano despojado de sus funciones políticas deberá refugiarse en el orden individual, surge por otra parte, una nueva concepción del individuo, ya no como ciudadano de tal o cual estado, sino ciudadano del mundo, barriendo las fronteras territoriales, y deja de tener sentido, la separación tradicional entre griego y bárbaro. El pensamiento helenístico perduró hasta el siglo II d.C.

La filosofía como hija de su época, debió adaptarse a la nueva situación, los grandes esquemas filosóficos dejaron de tener significado, si es que alguna vez lo tuvieron, para redefinirse en un nuevo contexto. Si la filosofía debía tener algún significado, este debía ofrecer consuelo. La filosofía como guía o modelo de vida que busca la felicidad. ¿Cómo conseguirla, si todo aquello que era nuestro horizonte de sentido, se ha perdido? La respuesta es sobre todo modesta, acomodaticia. No se trata de borrar en el nuevo horizonte que se está dibujando, sino más bien situarse a la expectativa. Por eso las soluciones filosóficas buscan: la ataraxia, la apatía o la epojé. Es verdad, que estas soluciones, requerían de un público cultivado, frente a una nueva incursión de religiosidad de origen oriental, donde se dan la mano, la magia la astrología y el pensamiento redentor, que ponía a prueba a un pensamiento que se sabía racional.



La Academia platónica expresaba la conexión ideal entre saber y poder, en la nueva situación creada por el imperio, lo adecuado era encerrarse en el jardín. Es lo que hace Epicuro (341-270 a.C). Funda su escuela, denominada el Jardín, un centro donde lo esencial es el amor a la naturaleza, el cultivo de la amistad y un consciente desprecio a la acción política. 

Epicuro, se centra en su doctrina ética pero para su fundamentación precisará de una teoría física que retoma a la de Demócrito y sus átomos, y una teoría del conocimiento de raíz sensualista. Epicuro quiere desterrar tres temores que asolan las almas de los hombres. Estos temores son el destino, los dioses y la muerte. No pretende vencerlos, no puede. Pero si puede disolverlos en el entendimiento. Si comprendemos la naturaleza del alma, si entendemos que la muerte no nos puede afectar, y si el destino no es más que una ley que sigue el azar y la necesidad del movimiento de los átomos, entonces, nuestros temores, no son nada. El miedo deja paso al estado que Epicuro denomina ataraxia.

El fin último del hombre nos explica Epicuro es la felicidad. Y esta se expresa en el placer. Es verdad que dicho placer no es puramente sensualista, también y especialmente intelectivo. El placer requiere un de cálculo que evite el exceso, existe una especie de contabilidad del alma donde el saldo debe ser un placer de más largo alcance que la inmediatez de lo instantáneo. Este placer mediato se expresa a través del saber y la amistad. ¿Por qué su filosofía fue siempre tan encarnizadamente denostada y aborrecida? La respuesta se halla en su canto a la vida, a lo corpóreo. El cristianismo que se impuso a partir del siglo III, sus dogmas rechazaban lo corporal –como Platón-, y exaltaba lo espiritual. Se identificó la carne como lo demoníaco. Y, en este contexto, se entiende el horror que sentían por un pensamiento que exaltaba lo corporal y no temía a los dioses. Este rechazo a los dioses hizo que K.Marx en el siglo XIX, escribiera su tesis doctoral sobre Epicuro.




Epicuro nos dice “vive retirado”, he aquí un lema que expresa este descentramiento que se produce en el helenismo. La autarquía expresa este retiro público para cultivar y cuidar nuestro cuerpo y nuestra alma. La vida ya no es acción política en el ágora, sino retiro en compañía de quienes comparten ideales y aspiraciones de orden individual, no pretenden cambiar el mundo, sino acomodarse a los cambios que tenían que venir y, prepararse para soportar con dignidad el devenir histórico que les toco vivir.

Si bien es cierto que el epicureísmo tendió a la inacción política, no lo fue en el caso del estoicismo que llegó a tener en sus filas a nada menos que un emperador romano: Marco Aurelio (121-180).El mensaje del estoicismo es simple: vive de acuerdo con los dictados de la Naturaleza. El estoicismo parece decirnos que el orden natural está regido por una ley cósmica y ésta puede ser conocida por el hombre. Para poder acomodarse a esta ley se requiere una aceptación racional absoluta. Y para ello es imprescindible controlar nuestras pasiones, que son fuente de desesperación e infelicidad. Por ello adoptan la apatía. La apatía consiste en una actividad intelectualista de comprensión frente a los horrores de la vida. El destino puede ser cruel, pero para el estoico saber comprender o al menos aceptar la inevitabilidad de las cosas supone el primer paso para la búsqueda de la apatía. El ideal del sabio estoico, es una especie de ser por encima del dolor y la alegría, en el fondo es la versión pagana del ideal cristiano del santo. Y ambos no son de este mundo.


LA FIGURA DEL FILÓSOFO (I): Platón

 1.- LA FIGURA DEL FILÓSOFO EN LA GRECIA ANTIGUA (PLATÓN Y EPICURO)


    ¿Quién no tiene en la mente la idea de que la filosofía es realizada por individuos extraños o extravagantes dedicados a sus pensamientos sin hacer caso del mundo que les rodea?

El pensamiento filosófico ha oscilado entre el hermetismo más extremo al análisis más banal de eso que denominamos realidad. La filosofía “eso que hacen los filósofos” ha dejado en general en la indiferencia más absoluta a la inmensa mayoría de la sociedad de cada etapa histórica. En el mundo antiguo el conocimiento se expresaba a través de la palabra –por ello Platón en su famoso mito de Theuth y Thamus, que aparece en el Fedro (274c-277 c) recela del valor de lo escrito, él que ha escrito una obra escrita inmensa-, la palabra que expresaba la sabiduría popular –Homero, Hesíodo- donde cada polis un rapsoda –poeta- recitaba las gestas e historias de un pasado inmemorial, el pensamiento filosófico se encontraba alejado de las preocupaciones inmediatas de la gente. La palabra del poeta entraba como flechas en el corazón y en la memoria del auditorio que sabía el contenido de la historia inmemorial, pero que esperaba que el poeta enriqueciera con su talento e imaginación nuevas historias que tendían  a reforzar los lazos de los individuos de la polis, al emparentar a ésta con algún héroe de la localidad.




¿Qué podía decir la filosofía que pudiera desbancar a los poetas? La respuesta inmediata sería nada. Sin embargo, seamos menos tajantes. La filosofía nos dice la historiografía se propone racionalizar el mito, eso lo dicen Burnett, Cornford,etc.¿Qué significa racionalizar el mito? Probablemente quiere decir muchas cosas o nada, todo depende de la perspectiva desde la cual se enfrente el autor. ¿Tales de Mileto (s.VI a.C) racionaliza el mito? No sabemos con certeza el significado de su pensamiento, pues, todo el periodo conocido como presocrático apenas nos ha dejado testimonio escrito. Esto supone que la filología del siglo XIX y de este siglo, han tenido que reconstruir el pensamiento de unos hombres que vivieron y sintieron en una época y un tiempo que ya no podemos captar en su plenitud y para el cual nosotros solamente podemos hacer una reconstrucción con los elementos que el paso del tiempo ha dejado. La figura del filósofo como sabio o bufón aparece precisamente con Tales de Mileto, el primer autor filosófico que tenemos noticia. Para el mundo antiguo Tales es uno de los siete sabios de Grecia. Nos cuentan los doxógrafos –autores que recopilaron datos de otros autores- que mientras Tales se dedicaba a pensamiento elevados –no tenemos ni idea si esa historia es verdadera o falsa-, cae en una zanja en medio del camino. ¿Qué clase de personas son los filósofos que pretenden dar lecciones a los demás, si no son capaces de cuidarse de sí mismos?

Seguramente, para contrarrestar esta historia, también se cuenta su reverso, nos lo cuenta Aristóteles en su Política, I,1259 a 9:”(..) cuentan que previniendo, por sus conocimientos de astronomía, que aquel año habría buena cosecha de aceitunas (..)arrendó los molinos de aceite de Mileto y Quíos (..) y, cuando llegó el momento oportuno, los realquiló al precio que quiso (..).Demostró, así, que es fácil a los filósofos enriquecerse, pero que no es eso lo que les interesa”.

Precisamente, este desinterés en no enriquecerse, es lo que hace a los filósofos sospechosos. Si todos queremos ser más de lo que somos, ¿no resulta sospechoso que alguien haga alarde de no querer lo que los demás desean y anhelan?

El pensamiento filosófico se ha caracterizado en términos generales por ser una reflexión alejada de los intereses cotidianos de la inmensa mayoría de la gente. Sin embargo, también los filósofos son ciudadanos que como hijos de su tiempo, viven los mismos problemas que sus conciudadanos. Aristóteles nos dejó un mensaje esencial en el quehacer filosófico, para hacer filosofía se requiere unos requisitos básicos sin los cuales no puede darse esa actividad que es filosofar. Estos requisitos, suponen tener las necesidades básicas satisfechas, parece indicar que en una sociedad no podría surgir la filosofía si no tuviese satisfecha el más elemental de las necesidades: el hambre.  

En la Grecia antigua el problema de las necesidades básicas, tiene en la institución de la esclavitud, su explicación. Un mundo agrario y mercantil, a la vez que guerrero, generó un tipo de sociedad que hacia el siglo V a.C, supuso el nacimiento de la democracia. Isegoría e isonomía son los dos conceptos que permitieron el desarrollo de una nueva forma de gobernar los asuntos generales. Isegoría, significa igualdad de palabra. Solamente los iguales están en posesión de decir. Isonomía, significa, igualdad ante la ley. La ley es uno de los triunfos del mundo griego y especialmente en Atenas, donde el “nomos” –ley- se imponía a todos los ciudadanos. Es significativo que diferentes filósofos tuvieran el encargo de redactar constituciones-leyes- para sus respectivas polis. Así destacan entre otros: Platón, que en su intento de instaurar al rey-filósofo buscó en Sicilia el lugar donde restaurar la justicia. Parménides también fue encargado por sus conciudadanos para la redacción de las leyes. 

Platón es la quintaesencia del pensamiento metafísico, que al decir de Nietzsche, corrompe definitivamente el pensamiento iniciado por los presocráticos. ¿Por qué Platón expresa ese sentimiento de un pensador alejado de los problemas cotidianos de sus contemporáneos? Los sofistas a los cuales Platón veía como el producto bastardo de una sociedad en descomposición, fueron siempre partidarios de la democracia y, su visión escéptica –antidogmática-, así como su relativismo en todos los ordenes –religiosos, éticos, etc.-, fueron siempre el blanco de los ataques de Platón.

Platón nos cuenta en su Carta VII, que su pasión más profunda fue la política. La política entendida como expresión de la justicia. Una justicia que no es de este mundo si no el mundo del mito –el mundo de las ideas-. Buscar la justicia es el camino del filósofo hacia la luz –alegoría del mito de la caverna. Somos prisioneros de lo sensible, viene a decirnos Platón, mientras que no seamos capaces de cuidar el alma, nos dice, en el Fedro no habrá posibilidad de rehabilitarnos. La filosofía como guía hacia el conocimiento que asegure de una vez por todas la justicia. Platón establece una correspondencia entre la estructura de la sociedad y el alma. Una visión jerarquizada que suponía en paso atrás en la constitución de la polis griega. La visión de la justicia está marcada por su concepción técnica –el que sabe- sobre los asuntos políticos. Es clásico, el texto que compara al pastelero y el médico en un tribunal en el cual sólo hay niños. Pregunta Platón, sabiendo de antemano cuál es la respuesta, ¿cuál de los dos será escogido por los niños? Si el pastelero endulza el paladar a los niños, mientras que el médico les prepara brebajes atroces para su curación. La comparación es ciertamente en relación a los sofistas y a los verdaderos filósofos, a saber, Sócrates. Pero Platón no pretende un debate socrático, sino más bien, un discurso mítico donde el contraste no puede darse toda vez, que lo relatado escapa a los ciudadanos. La figura del rey-filósofo presenta un rasgo contemporáneo, saber y poder se dan la mano para gestionar los asuntos público. He ahí lo novedoso en el planteamiento político de Platón. El rey- filósofo no quiere el poder por una pasión insana y enfermiza, no adquiere el poder por la vía hereditaria, ni por la fuerza; al contrario, el rey-filósofo, se ve en  la necesidad de asumir la responsabilidad de llevar a sus conciudadanos hacia el camino de la justicia. El mito de la caverna, expresa dicha idea de manera suficientemente clara. El poder y el saber están al servicio del bien común, y para que este bien común se requiere el servicio de aquel que ha visto las esencias-la utilidad de mito en el poder político expresa una forma de ideología que inaugura Platón-. Decir lo que cada cosa es, supone la creencia, que los demás no podemos conocer lo que son las cosas. El abismo que separa al rey-filósofo y sus súbditos, consiste en el superior conocimiento y aptitud para llevar los asuntos públicos. Este mensaje es puramente ideología.




Platón en su última obra Leyes, resitúa su discurso político desde el plano de la razón como instrumento para imponer la justicia, a otro plano, ya no estamos en el ágora sino en la acrópolis, cerca de los dioses, porque la razón es impotente para contener el desorden. Los dioses y no la razón nos salvará, viene a decir Platón, en las Leyes. El modelo político se sitúa en una especie de estado de emergencia permanente, donde la razón es suplanta, en beneficio de la razón de Estado.


Pàgina de Ramon Alcoberro: http://www.alcoberro.info/index.htm


Los cínicos: lo natural como dogma de virtud (II)

 III

Diógenes de Sinope (404-323 a.C.)


Diógenes

La figura de Diógenes ha eclipsado al iniciador del movimiento cínico, Antístenes, que en comparación con su discípulo, pasaría como ciudadano modelo, una especie de gentleman, si se me permite el anacronismo . Seguiremos las indicaciones de M.I.Finley, en su artículo Diógenes el cínico, que se encuentra en su obra "Aspectos de la Antigüedad. Descubrimientos y disputas", traducción, Antonio Pérez-Ramos, Editorial Ariel, Barcelona, 1975. También seguiremos a Diógenes Laercio. 

Finley, dedica el capítulo 7 a Diógenes el cínico. Una de las características del autor, es ponernos en guardia acerca de la facilidad inconsciente que nos permite saltar siglos de distancia como si de un ayer cercano se tratara. Casi todo lo que sabemos del personaje se debe a Diógenes Laercio (s.III). Por eso dice: "(...) Al fin y al cabo las leyendas son más importantes que la realidad, puesto que fue el Diógenes legendario el que arrebató la imaginación y se convirtió en el símbolo que nos conserva la historia. El echar por tierra las leyendas es una bendición un tanto ambigua" (pág.119). Porque eso supondría inventarse otro Diógenes.

Diógenes nace en Sinope, "hijo de Hicesio, un banquero. Cuenta Diocles que se exilió, porque su padre, que tenía a su cargo la banca estatal, falsificó la moneda" (DL. VI,20). Sin embargo, "él mismo confiesa en el Pórdalo que había alterado la acuñación de moneda" (DL, VI,20). Así que el propio Diógenes se confiesa culpable, este hecho le obligará a exiliarse entre Atenas y Corinto, como nos dice Finley. En la nota 24 de las obra de DL, García Gual nos dice que Pórdalo, se podría traducir como "pedorreo". "Algunos piensan que es una corrupción y que el nombre en cuestión (aquí y luego en VI, 80) era Párdalis, "la pantera". De todos modos un título tan pintoresco no parece inapropiado para una obra de Diógenes." (pág.315)   

En Atenas, "entró en contacto con Antístenes". La obstinación de Diógenes logro torcer la determinación del maestro. Así dirá que: "¡Pega! No encontrarás un palo tan duro que me aparte de ti mientras yo crea que dices algo importante" (DL, VI, 21). "Desde entonces fue discípulo suyo, y, como exiliado que era, adoptó un modo de vida frugal" (DL,VI,21).

Finley nos dibuja el magnetismo de Atenas que atraía a toda clase de personas, ya fuese Aristóteles, de posición elevada y cultura refinadísima a Diógenes que tuvo que huir y vivir una "existencia de mendigo haciendo luego de una tinaja su hogar y de las calles su 'escuela', calculadamente grosero y ofensivo, autor de muy pocas obras -si acaso escribiera alguna- (y éstas en forma de diatribas y tragedias burlonas) y sin hacer concesiones en su rechazo de toda ciencia y saber como inútiles o incluso algo peor: en una palabra, un hombre de espíritu e interés centrados en una dirección" (Finley, 7,121). 

DL nos inunda de anécdotas en un caleidoscopio lleno de frases y situaciones pintorescas. Imposible reproducirlas todas. ¿Qué dijo, filosóficamente hablando Diógenes? 

"Se paseaba por el día con una lámpara encendida, diciendo: "Busco un hombre" (DL, VI,41). Para Diógenes hombre es sinónimo de virtuoso. Ser virtuoso es prescindir de lo accesorio para centrarse en lo único importante: seguir los dictados de nuestra naturaleza. Utiliza el término "ponos" para referirse al esfuerzo y fatiga, propio del hombre autosuficiente. Rechaza los convencionalismos de la sociedad. "Una vez que se masturbaba  en medio del ágora, comentó: "¡Ojalá fuera posible frotarse también el vientre para no tener hambre!" (DL, VI, 46).  

Diógenes se esfuerza por escandalizar a los ciudadanos de Atenas o Corintio. El mismo se califica: " Y yo soy Diógenes el Perro" (DL, VI,60). "Preguntado que de dónde era, respondió: 'Cosmopolita'" (DL, VI,63). Estamos lejos de Sócrates, que por amor a las leyes de su ciudad, prefirió la muerte que al exilio. Diógenes ya no pertenece a ese paradigma del mundo clásico. Paradójicamente dirá: "Acerca de la ley decía que sin ella no es posible la vida democrática; y que sin una ciudad democrática no hay ningún beneficio de la ley sin una ciudad. La ciudad es civilización. (...) Decía que sólo hay un gobierno justo: el del universo (...)" (DL, VI, 72).

Cualquier ciudad es tan buena o mala como cualquier otra. Por eso, Diógenes se encuentra en casa en cualquiera. Pero las leyes con puramente artificiales (nomos). Diógenes reivindica la individualidad al precio de despojar a la ciudad de sus señas de identidad. Lo natural es superior a lo convencional o establecido por las normas y costumbres. Por eso reprocha a "un muchacho afeminado, le dijo: "¿No te avergüenzas de tomar sobre ti mismo una decisión peor a la de la naturaleza? Porque ella te hizo hombre, mientras tú te fuerzas a ser mujer" (DL, VI,65). Diógenes no era un asceta, prefería el autodominio de mente y cuerpo. Revindica la "parresía" o "sinceridad" (DL, VI,69). Decir lo que me sale del alma, sin guardar un mínimo de cortesía. Seguramente, en los platós de la telebasura causaría sensación. 

Finley es crítico con la figura de Diógenes, pues, " Los hombres que prefieren los toneles a las casas, la mendicidad al trabajo, la moralidad "natural" de los brutos a las normas de conducta establecidas por los dioses, podrán escandalizar a la burguesía, pero nunca desposeerla" (pág.133-4). No era un revolucionario, su actitud podía escandalizar pero no conmovía los cimientos de sociedad. En palabras de Platón, que tuvo diferentes polémicas con Diógenes, pudo sentenciar acerca de su figura: "Un Sócrates enloquecido" (DL, VI, 53). Desde su aristocrática cima, Platón menospreciaba a los que no eran de su posición. 



Diógenes viviendo en su tonel


Se han hecho un clásico la anécdota de Alejandro Magno "cuando tomando el sol en el Craneo -gimnasio en Corinto- se plantó ante él Alejandro y le dijo: "Pídeme lo que quieras". Y él contestó: "No me hagas sombra" (DL, VI, 38). El sabio no necesita de nadie y nada ambiciona. Su autonomía personal, le coloca como un igual al hombre más influyente de su época. La segunda anécdota se refiere a su condición de esclavo. DL nos dice: "En un viaje a Egina fue capturado por unos piratas (...). Cuando el pregonero le preguntó qué sabía hacer, dijo: "Gobernar hombres". (...) "¡Véndeme a ése!" Ése necesita un dueño" (DL, VI, 74).  La fortuna o azar no hacen mella en su espíritu. No se siente ni abatido ni derrotado, pues, se siente dueño de sí mismo. 



Diógenes y Alejandro Magno en Corinto


DL  nos narra las diferentes versiones de su muerte. Dice que murió "tras haber vivido cerca de noventa años". "Cércidas de Megalópis" compone estos versos, explicando la causa de su muerte:

"No, ya no está el de antes, el de Sinope,

aquel paseante de bastón, de veste doblada, vividor a cielo raso,

Porque ya partiose, hincando los dientes en el labio,

y reteniendo el aliento de un mordisco. En verdad fue

Diógenes de la estirpe de Zeus, un celeste perro." (DL, VI, 76-7).


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Diógenes Laercio, Vida y opiniones de los filósofos ilustres. Traducción, introducción y notas: Carlos García Gual, Libro de Bolsillo, Alianza editorial, 2ª, Cuarta reimpresión, 2020, Madrid, 2020.

** M.I.Finley, "Aspectos de la Antigüedad. Descubrimientos y disputas", traducción, Antonio Pérez-Ramos, Editorial Ariel, Barcelona, 1975. 

Quien esté interesado en buscar más información y análisis filosófico, la página de  http://www.alcoberro.info/cinisme.html, es una opción muy recomendable. También, la de http://www.cinicos.com/ cinicos.htm, es recomendable, más asequible que la primera. Juan Pedro Oliver Segura, Cínicos y socráticos menores, en Historia de la flosofía antigua, Enciclopedia iberoamericana de filosofía 14, edición de Carlos García Gual, Editorial Trotta, Madrid, 1997. Muy recomendable es la Historia del pensamiento filosófico y científico. I Antigüedad y Edad Media, de Giovanni Reale y Dario Antiseri,  Trad. Juan Andrés Iglesias. editorial Herder, Barcelona, 3ª ed. 2001.


Los cínicos: lo natural como dogma de virtud (I)

cínico, ca

Del lat. cynĭcus, y este del gr. κυνικός kynikós; propiamente 'perruno'.

1. adj. Dicho de una persona: Que actúa con falsedad o desvergüenza descaradas. 

2. adj. Propio de una persona cínica. Sonrisa cínica

3. adj. Impúdico, procaz.

4. adj. Fil. Dicho de una escuela filosófica: Que nació en Grecia de la división de los discípulos de Sócrates, y de la cual fue fundador Antístenes, y Diógenes su más señalado representante.

5. adj. Fil. Partidario o seguidor de la escuela cínica. U. t. c. s.

6. adj. Fil. Perteneciente o relativo a la escuela cínica.

7. adj. desus. desaseado.

Todo esto dice la RAE, sobre la expresión cínico/a. En su cuarta acepción nos habla de escuela filosófica.  La expresión kynikós, perruno, tiene que ver con ese adjetivo en (3), impúdico, procaz, propios de una de los personalidades más destacadas de la corriente filosófica, Diógenes de Sinope.

Antístenes, es el iniciador de esta escuela "sui generis". Discípulo de Sócrates, estuvo presente en la muerte de su maestro Sócrates. Buena parte de lo que sabemos, se debe a Diógenes Laercio* (primera mitad del siglo III).  

La corriente filosófica que se inicia con Antístenes, se encuentra inmersa dentro del helenismo. La polis griega llega a una mutación con el imperio de Alejandro Magno (III a.C). Si Platón y Aristóteles nos hablan de la polis, la mutación que produjo Alejandro Magno, es decir, el paso de ciudadano a súbdito, de ciudad-estado a metrópolis que se gobierna desde la lejanía, todos estos cambios, afectarán a la propia configuración mental de las ciudades griegas y en especial a Atenas. 




La mutación que supone el imperio macedonio, es la aparición del individuo, desconectado de los asuntos públicos, propio de la etapa de la Atenas clásica, donde la democracia desaparece en beneficio de una nueva forma de gobierno que aleja al ciudadano de los asuntos públicos y lo lleva al cultivo de la individualidad. La polis se convierte en cosmopolita. Estamos de llena en una crisis sin precedentes en la Grecia antigua.

¿Cómo gestionar esta nueva situación? La filosofía helenística, tratará cada una de dar respuestas a esta mutación del ciudadano al súbdito. Cultivar las virtudes naturales en contra de las normas sociales y convencionales (los cínico). 




II   

Antístenes (c.446-366 a.C.)

En el Libro VI, Diógenes Laercio, dedica el libro a los cínicos. Allí, leemos que "era ateniense, si bien se comentaba que no era de legítimo origen". Se dice que su madre era tracia, lugar del que provenían numerosos esclavos a Atenas. Cuando alguien sacaba a colación su origen, respondía: "También la madre de los dioses es frigia". Frigia y Tracia eran lugares donde provenían un gran número de esclavos.

Laercio nos cuenta que fue discípulo de Gorgias. En su obra "La Verdad y sus Exhortaciones" hay rastros "del estilo retórico" de su maestro. De la lista que ofrece Laercio, solo queda los discursos de "Ayante o Discurso de Ayante", del resto solo queda la lista. Como dice en la nota 22; Carlos García Gual nos dice "(...)Pero la lista en sí misma es ya reveladora de la variedad de intereses y saberes de Antístenes. Alternan los tratados éticos con los de lógica y dialéctica y los de exégesis mitológicas, e incluso algunos que tratan "de la naturaleza de las cosas" (pág.314).

Antístenes abrazó la maestría de Sócrates. Para poder escucharlo debía caminar desde el Pireo hasta Atenas una distancia de "cuarenta estadios" (unos ocho kilómetros). Dos rasgos de la personalidad de Sócrates la incorporó a su persona: "firmeza de carácter" e "impasibilidad". Laercio adjudica que Antístenes "fue el fundador del cinismo" (Libro VI,2).

Antístenes puso como modelos de virtud a Heracles y Ciro. La combinación resulta en extremo significativa. Griego y bárbaro como modelo de areté (virtud). 

En el período helenístico (del 323 a.C.  muerte de Alejandro Magno al 30 a.C.  cuando Octavio vence a Marco Antonio en Accio)  se hizo proverbial: física, ética y dialéctica. Una de las pocas incursiones en la dialéctica del movimiento filosófico de los cínicos fue la definición que propuso Antístenes de "la proposición": "proposición (lógos) es lo que expresa lo que era o es algo" (Libro VI,3). 

Antístenes proponía para ser admitido en su círculo: "Un librillo nuevo, un estilete nuevo y una tablilla nueva, e inteligencia". En la nota 8 García Gual, apunta el juego de palabras entre "nuevo" e "inteligencia" que en griego "kainoû (nuevo) y kaì noû (e inteligencia).

Diógenes Laercio nos cuenta algunas anécdotas entre Antístenes y Platón, del mismo círculo de Sócrates. En el Fedón, Platón nos narra los instantes finales de Sócrates en el que estuvo presente Antístenes, mientras que Platón no pudo asistir por estar enfermo, según él mismo nos cuenta. Se dice que Platón hablaba mal de él, a lo que respondió: "Es propio de un rey obrar bien y ser calumniado" (D.L.VI,3). "En otra ocasión fue a visitarle estando enfermo y, al ver la palangana donde Platón había vomitado, dijo: "aquí veo tu bilis, pero no veo tu vanidad" (Tymos) (DL.VI,7)

"Morir feliz", parece ser "la mayor dicha entre los humanos, al decir de Antístenes. De la filosofía pudo decir: "El ser capaz de hablar conmigo mismo", muy al estilo socrático. Como justicia poética, nos dice DL, "que él fue el responsable del destierro de Ánito y de la muerte de Meleto" (DL,VI,9) que fueron los acusadores contra Sócrates y que provocó su condena a muerte. 

Siguiendo a Sócrates nos dice que "es enseñable la virtud" (DL. VI,10). "Que la virtud es suficiente en sí misma para la felicidad, sin necesitar nada a no ser la fortaleza socrática. Que la virtud está en los hechos, y no requiere ni muy numerosas palabras ni conocimientos. Que el sabio es autosuficiente, pues los bienes de los demás son todos suyos. Que la impopularidad es un bien y otro tanto el esfuerzo. Que el sabio vivirá no de acuerdo con las leyes establecidas, sino de acuerdo con la virtud. (...)". (DL.VI,11)

En este rapsódico elenco de características de lo que es la virtud, destaca una especialmente, el hecho de que la virtud está en los hechos y no en la mirada del otro. Supone una afirmación objetiva de la virtud. Esta virtud se contrapone a las leyes  de la ciudad. Se dibuja un tema que la sofística ya había tratado, a saber: la oposición entre nomos y physis. Antístenes al igual que Sócrates apuesta por la physis, "lo natural". Vivir una vida baja de expectativas es la mejor manera de alcanzar una vida feliz. No todos pueden alcanzar semejante ideal, pero en un mundo sin referencias, era una opción fácil -es un decir- de alcanzar. Una novedad acompaña a la virtud, pues, "hombre y mujer es la misma" (DL, VI,12).

DL nos dice que "Conversaba en el gimnasio de Cynosarges (...). De ahí precisamente dicen algunos que tomó nombre la escuela cínica (DL. VI,13). En la nota 19, García Gual afirma que "No parece probable que el nombre de los cínicos venga del nombre del gimnasio, y es dudoso -a pesar del testimonio de Diógenes Laercio- que llamaran "perro" a Antístenes" (pág.310)

Si parece probable que "fue el primero en doblarse la túnica, según cuenta Diocles, y usaba sólo esta prenda de vestir. Adoptó también el bastón y la alforja" (DL. VI, 13). Esta indumentaria será el sello distintivo de los cínicos, en especial, a Diógenes que pasa por ser la figura emblemática del movimiento.

DL, nos habla de la muerte de Antístenes. Dice escuetamente, "Murió de enfermedad". DL relata el encuentro entre Antístenes y Diógenes que venía a verle en su lecho de muerte. Éste traía un cuchillo, al decir Antístenes: "¿Quién puede librarme de estos dolores?", sacando el cuchillo, dijo: "¡Éste!". Y él replicó: "De los dolores, dije, pero no de la vida" (DL. VI,18).

Interesante respuesta la de Antístenes, pues, prefiere la vida, que librarse a la muerte para acabar con el dolor. ¿Hay debilidad en esta opción que escoge Antístenes?  ¿Acaso, teme a la muerte? DL le dedica los siguientes versos:

"En tu vida fuiste un perro, Antístenes, de tal naturaleza,

que sabías morder con tus palabras, no con los dientes.

Pero moriste consumido, enfermo. Replicará acaso alguno: 

                                                                                            ¿Qué  importa? 

De todos modos se necesita encontrar un guía para el Hades. (DL. VI, 19)


* Diógenes Laercio, Vida y opiniones de los filósofos ilustres. Traducción, introducción y notas: Carlos García Gual, Libro de Bolsillo, Alianza editorial, 2ª, Cuarta reimpresión, 2020, Madrid, 2020.

Quien esté interesado en buscar más información y análisis filosófico, la página de  http://www.alcoberro.info/cinisme.html, es una opción muy recomendable. También, la de http://www.cinicos.com/ cinicos.htm, es recomendable, más asequible que la primera.

Reseña: El honor de los filósofos

 Víctor Gómez Pin, El honor de los filósofos, Acantilado, 407, Barcelona, 2020, 598 pág.




El libro es un canto a los héroes –discretos- del pensamiento Occidental. Hombres y mujeres que ha pagado con su vida su derecho a ser coherentes con sus ideas. Un recorrido por buena parte de la historia de Europa desde Aristóteles, hasta Paul Ricoeur. No todos corrieron la misma (mala) suerte. El propio texto, divide en diferentes apartados, las situaciones a las que tuvieron que enfrentarse. Así, Ingratitud y repudio, El panteón y el cadalso, En efigie... y en presencia, “Pathei Mathos”, Una tragedia romana, “La filosofía conllevará de nuevo un riesgo”, En la catástrofe, Ciencia, escritura y tragedia, amén de un Epílogo: Sin libertad ni esperanza.

Libro singular, donde se desgrana el significado de dignidad y cómo cada hombre y mujer, ante situaciones límite, se ha enfrentado a su propio destino. El autor trata de ser empático con las circunstancias y peripecias vitales de cada uno de ellos, tratando de ilustrarnos ante los cursos de vida y sus sinuosas direcciones. Llama la atención, por normalizar un hecho que debería ser trivial, pero que no es. Me refiero a las diferentes heroínas que aparecen en el ensayo: Olympe de Gouges, Sophie de Grouchy, Teano, Hipatia, Émilie du Châtelet, Simone Weil, Porcia “Catonis”. Son muy pocas en comparación con el elenco masculino. Pero, desgraciadamente, la historiografía, muy en la línea de sus propios prejuicios, no fue capaz de vislumbrar las aportaciones de las mujeres. Pero, de esto no tiene la culpa Gómez Pin. En diferentes entregas resumiré lo dicho por el autor acerca de nuestras heroínas.

Lenguaje cuidado, combinación de obituario, anécdota y síntesis de ideas se despliegan en este gran fresco de la “humana condictio”, en la que todos los seres humanos estamos embarcados.  No se trata de una historia de la filosofía circunscrita a los personajes que aparecen, es más bien una reivindicación de que el hecho de morir requiere de grandeza, como ya supo y subrayó magistralmente, Javier Gomá Lanzón en su Tetralogía de la ejemplaridad.

Libros como este de Víctor Gómez Pin, son un buen ejemplo de lo que debería ser una especie de propedéutica para la filosofía, está no es una preparación para la muerte como quería Platón en boca de Sócrates, sino una preparación para la vida.


Hipaso de Metaponto: Lo irracional se inscribe en la matemática

 Leyendo, el libro de Víctor Gómez Pin, El honor de los filósofos, hay en el capítulo denominado De Hipaso a Téano: Narraciones pitagóricas (págs. 261-282), una muy interesante controversia acerca de Hipaso, a propósito de la idea de irracionalidad.  




Los pitagóricos son un movimiento de largo aliento que afirmará contra el sentir común, que el principio (arjé) de las cosas, no es ni el agua, ni el aire, ni el fuego, sino que son los número. Esta afirmación, pone a los pitagóricos, en una posición extraña, Aristóteles, nos dirá lo siguiente de ellos: “(...), los llamados pitagóricos se dedicaron antes que nadie a las matemáticas, las hicieron progresar e, influidos por su educación en ellas, pensaron que sus principio serán también los de todos los seres. (...) Por todo ello, los pitagóricos suponían que los elementos de los números eran asimismo los de todos los seres y que el firmamento entero era armonía y número. “ (Aristóteles, I, cap.5, 58-59) 




Hipaso (500 a.C), dará un paso impensable dentro del contexto pitagórico. El pitagorismo (V-IV a.C) también era una comunidad o secta, donde se regían por unos principios estrictos, uno de los cuales era guardar silencio acerca de sus saberes. La figura de Pitágoras (VI-V a.C) es legendaria y no queda nada ningún escrito. Es Filolao quien transmite la doctrina pitagórica.  

Hipaso de Metaponto fue repudiado por su comunidad. Hay diversas leyendas acerca de su final (trágico). ¿Qué hizo Hipaso?  

Hipaso, descubrió que incluso, en el orden “racional”  también se escondía lo “irracional”, así: “Si los lados a y b miden uno, la hipotenusa h mide raíz cuadrada de dos. (...) No vale la respuesta 1.4142145... que nos ofrece una calculadora. Ha de tratarse de una fracción con numerador y denominador enteros. (...) Supuso que tales números p y q ya habían sido encontrados, y en base a tal hipótesis llegó  a una evidencia inesperada: p y q encerraban una contradicción interna, a saber, siendo primos entre sí, a la vez eran ambos múltiples de dos. Como la contradicción en matemáticas no es tolerable, la conclusión es que no cabe asignar una magnitud determinada a la hipotenusa”. (pág.267). 

Hipaso de Metaponto, del cual poco sabemos, hizo honor a ese lema propio de los filósofos: la verdad vale más que la vida. No se limitó a callar, propio de la secta pitagórica, sino que tuvo la osadía de publicitarlo, enemistándose con ellos. Sobre el final de nuestro héroe, Gómez Pin nos cuenta lo siguiente: “una de las versiones  nos dice que, tras ser expulsado de la escuela, Hipaso es conducido a un barco y arrojado al agua por sus condiscípulos; en la segunda versión (...) había hecho que su razón declinara, “sumergiéndose en el mar del devenir”. Nuestro autor se inclina por la primera versión, pero como dice él “con un matiz” (pág.270). 

Se lo imagina intentando razonar con sus compañeros, que “el peligro no residía en la irracionalidad, sino en la tentativa vana de clausurarla, que este rechazo era lo potencialmente letal” (pág.270), quiere imaginar que ante la negativa a oír lo que les ha dicho, se sumergiera voluntariamente en el mar. 


Hegel y la libertad absoluta

 Leyendo el texto “El honor de los filósofos” de Gómez Pin, hablando de Condorcet, expone, la idea de la Revolución y si está va asociada irremediablemente al Terror. ¿Liberar (la Revolución) para qué? Si la Ilustración quería lo que la Revolución francesa quiso poner en marcha, libertad, igualdad y fraternidad, ¿por qué llega a un punto donde todo se trastoca en tiranía, desigualdad y enemistad?




Hegel afirma lo siguiente en su Fenomenología del espíritu: " La llibertat universal no pot produir cap obra positiva ni cap fet. Per a ella només queda l'actuació negativa. La llibertat universal només és la fúria de  l'acte  de desaparèixer*". (pàg.137)

Y cómo puede ser esa furia cuando bajamos a lo contingente, al plano donde lo ideal nunca está a la altura de lo que se espera? 

La respuesta es esta impresionante frase que acongoja los espíritus: "D'aquí que l'única obra i l'únic fet de la llibertat universal siguin la mort que no té cap volum interior ni cap plenitud interior, car allò que és negat és el punt que o és omplert del si mateix absolutament lliure. Per consegüent, és la mort més freda, més trivial, sense cap més significació que el fet de tallar un cap de col o de beure un glop d'aigua*." (pàg.137-8)

Este fragmento, nos sitúa delante de la Revolución francesa. El Terror, es la consecuencia inevitable de esa afirmación de la libertad absoluta. Ya se ve que esa libertad absoluta deberá ser mediatizada por otras instancias. El espíritu debe perderse (alienación), aunque sea en un baño de sangre.

¿Acaso hay que esperar a un Hegel que nos cuente una historia edificante, en el que la astucia de la razón logre vencer al caos? ¡Aún estamos en ello!


* G.W.F.Hegel, Fenomenologia de l'esperit, vol 2, Trad. Joan Leita. ed.Ramon Valls i Plana, Textos Filosòfics 35, Editorial Laia, Barcelona, 1985.


Defensa (modesta) del utilitarismo

Avui la paraula “utilitarisme” és veu -per a molts- com el pitjor del mals amb el àmbit ètic. Com a mi m’agraden els utilitaristes, voldria oferir una petita apologia del terme.

El terme apareix de la mà de Jeremy Bentham (1780) el pare del utilitarisme. Per què consti amb acte, el utilitarisme és una corrent ètica, que identifica allò que es bo amb el valor de  l’ utilitat. I a més, afirma que tots els esser humans volen la felicitat que identifiquen amb el plaer i rebutgen el dolor. Una altre qüestió es si això es cert. Bentham com bon positivista que era, estableix una llei: el principi de utilitat: “principi de la màxima felicitat per el major nombre de persones". Aquest és el criteri que ha de promoure la transformacions de la societat.



I.Kant


Des de altres postures ètiques el utilitarisme s’exposa a moltes crítiques. Això es així, perquè no hi ha cap postura ètica que no tingui punts febles. Per exemple, I.Kant (s.XVIII)  va establir l’afirmació que el que compte es la “ètica de les conviccions”. Els essers humans són un fi i mai un mitjà. Això naturalment, es posar-hi el llisto molt alt. Si a la matinada truquen a la porta i apareixen dos homes amb gavardines negres i molta mala llet, i et pregunten si a la porta del costat els teus veïns són jueus, quina resposta hi has de donar? La resposta de Kant, es dir la veritat, sempre. El utilitarista, donaria un altra resposta, perquè dir la veritat es sentenciar-hi a la desaparició dels nostres veïns. Respostes alternatives, com “no ho sé”, “no sabia que eren jueus”, etc.

El pobre Kant no sé si s’ho hauria repensat. En tot cas, l’excel•lència ètica pot arribat a tenir conseqüències nefastes. També amb el utilitarisme. Hi poso un exemple força colpidor. Al conte de Ursula K. Le Guin que es diu: “Los que se alejan de Omelas”, hi ha un bon exemple de les limitacions del utilitarisme de J.Bentham. Sintetitzan molt la història ens diu el següent: A la ciutat d’ Omelas tot son flors i violes, per dir-ho així. La felicitat envaeix tots els recons de la ciutat. Les persones son honestes, bones persones. Però a Omelas hi amaguen un secret amarg. A un dels edificis en el soterrani ho viu un nen: .  

 "En el cuarto hay un niño sentado.   Podría ser un niño o una niña.  Aparenta unos seis años pero en realidad tiene casi diez.   Es retrasado mental.   Tal vez nació anormal o se ha vuelto imbécil por el miedo, la desnutrición y el abandono. (...) Todos saben que existe, todo el pueblo de Omelas. Algunos han ido a verlo, otros se  contentan únicamente con saber que está allí.   Todos saben que tiene que estar.  Algunos comprenden la razón, otros no pero ninguno ignora que su felicidad, la belleza de su pueblo, la ternura de sus amigos, la salud de sus hijos, la sabiduría de sus becarios, la habilidad de sus artesanos, incluso la abundancia de sus cosechas o el esplendor de su cielo dependen por completo de la abominable miseria de ese niño."





Què hi diria J.Bentham ? La resposta utilitarista es ven clara: s’ha deixar el nen allà dins, perquè el principi utilitarista s’ho posar el major be per en major nombre de persones. Què fàcil es dir els tòpics de torn, però, si surt el nen, Turut viola. Adéu al mon idíl•lic de Omelas. Ja sé que el exemple no deixa marge per la retòrica. Per suposat, Kant clamaria al cel, malgrat haver enviat als seus veïns al infern, per qüestions ètiques. Les situacions límits posant al descobert a totes les corrents ètiques  buits i esquerdes que posen de manifest les dificultats del esser humans en aquestes qüestions de que es bo o dolent.








En aquest punt faig apareix el nostre heroi filosòfic: J.S.Mill. Ell segueix la tradició del utilitarisme ampliant les seves fronteres. Els crítics han dit que el utilitarisme de Mill ja no es utilitarisme. D’aquesta polèmica domèstica en el àmbit filosòfic ho deixen corre. Mill reivindica la virtut. La resposta al nen de Omelas es deixa-ho lliure. Per què? La resposta es semblant a la de Kant, per dignitat humana. La felicitat no es assumpte exclusivament individual també té una dimensió social. Si volen de veritat una societat humana diu J.S.Mill he de treballar per construir-hi personalitats fermes i dignes. Cóm? Mitjançant l’educació. Establint valors com la compassió, la solidaritat, la recerca de l’excel•lencia, en tots els àmbits de la nostre vida, i en aquest camí podem topar amb la felicitat. Aquesta és un subproducte de tota aquesta activitat que el home cerca per fer el be i gaudir del plaer. Mill afirmarà que la societat ha de ser lliure i democràtica per poder tirar endavant el projecte de creació d’una societat oberta i respectuosa amb les minories i capaç de oferir el marc adequat per que cada persona poguí cercar el seu propi camí amb companyia dels altres.  I Deu? J.S.Mill considera que la virtut i la recerca de la felicitat no te rés a veure amb el Deu del cristianisme.  


Diàlegs de Pedralbes: Reptes ètics de l’edició genètica

 



Antoni Bassas modera el debat sobre els reptes ètics de l'edició genètica al Monestir de Pedralbes. On hi participen el professor de recerca de l'Institut de Biologia Evolutiva (UPF-CSIC), Tomàs Marquès-Bonet, i Daniel Gamper, professor de Filosofia de l'Universitat Autònoma de Barcelona.

17/10/2020




La intervenció de Tomàs Marquès-Bonet és entenedora i molt didàctica. Parlà de principis bàsics de biologia evolutiva. Parlà del genoma humà (18'). Una de les clau és entendré la diversitat humana com expressió de riquesa, en un món sense aquesta diversitat, molt probablement, és duria a un estancament evolutiu. (25')

A partir del 36' parlà de progressos en les tècniques genèticas. I en aquest context, apareix la figura del microbiòleg Francis Mojica (Alacant) (CRISPR) tècnica que apareix investigant bacteris, i com el seu genoma tenia fragments repetitits de virus, què permetia al bacteri ser inmmune a aquest virus. Això va permetre a  les investigadores Charpentier i Doudna portar aquesta investigació a un altre nivell. Aquestes investigadores van guanyar el Premi Princip d'Asturias al 2015, però no al impulsor, Francis Mojica. A més el 2020 van ganyar el Premio Nobel de Química 2020 por el desenvolupament d'un mètode per editar el genoma: CRISPR/Cas9.

El investigador F.Zhawg, afirma que: "La edición del genoma se aplica inicialmente a Drosophila melanogaster (84,85) y se extiende rápidamente a una amplia gama de organismos. Una herramienta de edición del genoma ideal debe tener un ensamblaje de nucleasas simple, eficiente y de bajo costo que pueda apuntar a cualquier sitio sin mutaciones fuera del objetivo en los genomas. CRISPR / Cas9 tiene el potencial de convertirse en una herramienta de edición del genoma confiable y fácil, después de abordar algunos problemas. Beneficiándose de la simplicidad y adaptabilidad de CRISPR / Cas9, abre la puerta para revelar la función genética en biología y corregir defectos genéticos en enfermedades. Se necesitan más estudios para explorar las características y mejorar el rendimiento de CRISPR / Cas9, especialmente la especificidad, los efectos fuera del objetivo y los métodos de entrega de CRISPR / Cas9. Por ejemplo, los resultados recientes de secuenciación profunda de todo el genoma serán útiles para seleccionar sitios diana adecuados y diseñar una declaración de ARNg altamente específica*." 

*Feng Zhang, Yan Wen and Xiong Guo, CRISPR/Cas9
challenges, (Human Molecular Genetics, 2014, Vol. 23, Review Issue 1 )

Es parla de límits (52') bioètics que totes aquestes investigacions comporten. El límit, de moment, és la manipulació germinal, però no la somàtica. Teràpies per combatre malalties, i no millores

Les preguntes del públic apareixen al (1h 04' 56"). 

Ressenya: Espíritus del Presente

  Ressenya: Wolfram Eilenberger, Espíritus del Presente . Los últimos años de la Filosofía y el Comienzo de una Nu...