Thomas Hobbes según E.Canetti (II)

 



"En Hobbes aún me sigue atrayendo todo: su valentía espiritual, la valentía de un hombre lleno de miedo; su soberana erudición que, con un instinto sin par, siente lo que debe confrontar dentro de sí y lo que debe dejar de lado porque está vacío y agotado; su reserva, que le permite guardar para sí, durante decenios, pensamientos maduros y vigorosos, decidir él solo el momento adecuado para ellos, sin dejarse influenciar ni enternecer; la alegría ante este círculo cerrado de enemigos que lo rodean, él, que es su propio partido, que deja que algunos se imaginen que pueden utilizarlo, pero que sabe defenderse contra cualquier abuso, y que, sin pretender nunca el poder rastrero, sólo hace exactamente lo necesario para que sus pensamientos sean escuchados; su constancia entre toda la vivacidad y frescura de su espíritu; su recelo ante los conceptos -¿qué otra cosa es su "materialismo"?-, y también  su longevidad. A veces me pregunto si en mi atracción por él no desempeña un papel exagerado esos noventa y un años que vivió. Pues con los resultados de su pensamiento en cuanto tal no estoy casi nunca de acuerdo: su superstición matemática no me dice nada, y su concepción del poder es justamente la que yo aspiro a destruir.

Pese a lo cual, confío en él; los procesos de su vida y de su pensamiento me parecen auténticos. Es el adversario al cual escucho; jamás me aburre, y admiro la concisión y la fuerza de su lenguaje. La superstición conceptual de algunos filósofos posteriores me resultan mil veces mas desagradable que su superstición matemática. Yo confío en él y en sus años. Deseo para mi, es cierto, tantos años como los que él vivió, pues ¿cómo podría yo de otro modo llegar a tener la misma constancia, confirmar y corroborar mis experiencias fundamentales?; esas vivencias son hoy las mismas para todo el mundo, sólo hay que dejarles tiempo para que lo penetren a uno por completo*." (pág.190-1)


Psicología: El aprendizaje (I)

 I. APRENDIZAJE.




1. Conducta y respuesta adaptativa.

La conducta animal refleja de forma extraordinaria la capacidad de adaptación a su entorno. A partir de la obra de Darwin, nuestra comprensión del mundo animal y por extensión la nuestra ofrece una multiplicidad perspectivas que podrían reducirse a estas dos: o bien los animales aprenden todo lo que hacen (enfoque conductista, haciendo hincapié en el aprendizaje), o bien saben instintivamente cómo hacerlo (enfoque etológico, que subraya el papel de la herencia). Ninguno de ambos extremos lo explica todo.


1.1. Lo adquirido: los conductistas


Hasta hace relativamente poco tiempo, la escuela dominante en la explicación del comportamiento (animal y humano), ha sido el conductismo, cuyas figuras más conocidas fueron J. B. Watson y B. F. Skinner. Los partidarios más radicales de esta corriente, como el propio Watson, sostenían que toda conducta, incluida la de respirar o la circulación de la sangre, es aprendida; creían que los animales nacen como una tábula rasa sobre la que el azar y las experiencias irán escribiendo sus mensajes. A través del condicionamiento, se va formando el comportamiento animal. Los conductistas diferenciaban dos tipos de condicionamiento: clásico y operante (o instrumental).


1.2. Lo innato: la etología


Por el contrario, la etología, disciplina desarrollada prioritariamente en Europa, sostiene que gran parte de lo que los animales hacen es innato (instintivo).

Los tres premios Nobel fundadores de la etología, el austriaco Konrad Lorenz, el holandés Niko Tinbergen y el alemán Karl von Frisch señalaron cuatro mecanismos básicos con los que la programación genética ayuda directamente a la supervivencia y adaptación de los animales: los estímulos señal (también llamados estímulo signo, clave, liberador o desencadenante), las pautas fijas de acción (o patrones fijos de conducta), los impulsos, y el aprendizaje preprogramado (que incluye la impronta).


1.2.1. Estímulos desencadenantes (releasers)


Los estímulos desencadenantes son señales toscas, incompletas, que permiten a los animales reconocer objetos e individuos importantes para su supervivencia cuando se los encuentran por primera vez, sin experiencia previa de aprendizaje con ellos. Un pico falso de madera funciona tan bien como el pico real del progenitor, incluso una aguja de punto con una mancha roja es efectiva para conseguir la respuesta de los pollos (esto se denomina estímulo supranormal).

Este uso sucesivo de una serie de desencadenantes aumenta considerablemente la especificidad de lo que eran en principio señales burdas y esquemáticas, estrategia frecuente en la comunicación animal.


1.2.2. Pautas fijas de acción


Un segundo descubrimiento importante de los etólogos es que muchos comporta-mientos complejos vienen preparados como pautas fijas de acción o patrones fijos de conducta, una especie de circuitos completos capaces de dirigir y sincronizar los movimientos coordinados de muchos músculos diferentes para realizar una tarea.

El primero de estos patrones analizado en detalle fue la conducta de los gansos de llevar rodando los huevos. Cuando un ganso ve uno fuera del nido, lo mira fijamente, estira el cuello hasta que su pico está justo al otro lado del huevo, y suavemente lo devuelve al nido.

Otros tipos de programaciones motoras son aprendidos. En la especie humana caminar, nadar, montar en bicicleta o atarse los zapatos, por ejemplo, comienzan aprendiéndose como laboriosos esfuerzos que requieren una atención consciente y completa.


1.2.3. Impulso


El tercer concepto general de la etología es el de impulso, o motivación. Los animales saben cuándo y hacia dónde emigrar, cuándo hacerse la corte, cuándo alimentar a sus crías, etc. En la mayoría de las especies animales tales habilidades son unidades de comportamiento que se activan o desactivan cuando es apropiado hacerlo.La conexión o desconexión de estos programas a menudo implica complejas relaciones de desencadenantes y temporizadores.

Un mecanismo simple por el que los animales alteran sus niveles de responsividad (sus umbrales de respuesta), y que puede en último término ayudarnos a explicar la motivación, es lo que se llama habituación. Fenómeno opuesto a la sensibilización (los umbrales necesarios para provocar una respuesta son cada vez menores), es esencialmente una conducta de aburrimiento: la presentación repetida del mismo estímulo lo hace ineficaz, causando una disminución en la intensidad o en la frecuencia, e incluso una extinción de la respuesta.


1.2.4. Aprendizaje preprogramado


La cuarta contribución que la etología ha hecho al estudio del comportamiento animal es el concepto de aprendizaje preprogramado. Los etólogos han mostrado cómo muchos organismos animales están concebidos para aprender habilidades concretas de forma específica en determinados momentos de sus vidas.


1.2.4.1. Impronta o troquelado


Un ejemplo famoso del aprendizaje preprogramado es la impronta. Los ejemplares jóvenes de ciertas especies, los patos por ejemplo, deben seguir a sus padres casi desde que nacen para sobrevivir. Si se sustituye al progenitor por un objeto que emita el sonido apropiado y se mueva, los patos pueden hacer la impronta con una amplia gama de objetos (pelotas de goma, cajas de zapatos, y seres humanos).



Konrad Lorenz


1.2.4.2. Características del aprendizaje preprogramado


La impronta, en consecuencia, tiene cuatro características básicas que la diferencian del aprendizaje normal: primero, un periodo de tiempo específico, o periodo crítico, en el que el aprendizaje ha de tener lugar; segundo, un contexto específico, normalmente definido por la presencia de un estímulo señal específico; tercero, una restricción en el aprendizaje para que el animal recuerde sólo una cualidad estimular específica, como el olor, e ignore otras características que a priori parecerían más relevantes; y cuarto, no hace falta ningún tipo de premio o recompensa (refuerzo positivo), para que el animal aprenda y recuerde lo aprendido.


El canto de los pájaros muestra todas las características del aprendizaje por impronta o troquelado; normalmente hay un periodo crítico en la vida de los pollos donde aprenden lo que tienen que aprender: los cantos de su especie, cantos seleccionados de entre el mundo de sonidos circundante.


 1.3. Pautas de comportamiento complejos


La evolución, actuando sobre los cuatro mecanismos estudiados por los etólogos, ha generado una serie casi interminable de comportamientos asombrosos con los que los animales parecen estar perfectamente adaptados a su entorno.



El estudio del sistema de navegación de las abejas ha revelado muchos aspectos de los mecanismos empleados por los animales superiores. Hoy día se sabe que las palomas mensajeras, por ejemplo, usan el sol como brújula; son capaces de compensar su movimiento aparente, de percibir la luz ultravioleta y la polarizada y, en los días nubosos, utilizan una brújula secundaria de naturaleza magnética. Las palomas superan a las abejas en este último aspecto así como en la disposición de un mapa interno. La naturaleza de este mapa interno sigue siendo uno de los más intrigantes misterios de la etología.


 1.4. La cuestión del altruismo


Un aspecto fascinante de algunas sociedades animales es el tipo de comportamientos en los que un animal parece despreocuparse o incluso perjudicarse a sí mismo en beneficio de otros. En un enjambre las obreras trabajan incesantemente en la colmena durante tres semanas, después de las cuales salen a buscar comida fuera otras dos o tres semanas hasta que se agotan. Las obreras ni siquiera dejan descendencia. ¿Cómo puede la selección natural favorecer este comportamiento?. Esta cuestión se plantea en casi todas las especies sociales.

El altruismo suele ser en la práctica parte de un sistema de ayuda mutua en el que los favores se hacen porque, con casi total seguridad, serán devueltos. Un chimpancé espulgará a otro de los parásitos de zonas donde él no puede llegar, porque después se cambiarán los papeles. Tal sistema, sin embargo, requiere que los animales sean capaces de reconocerse como individuos, y por tanto, de rechazar a aquéllos que aceptarían favores sin devolverlos luego(1).

La cuestión del altruismo plantea interesantes problemas a la teoría de la selección natural, puesto que la selección escoge a los individuos y no a los grupos, ¿por qué los individuos en ciertos casos son capaces de sacrificarse en los otros? La respuesta está en la selección familiar. Lo que lleva a un individuo a beneficiar a otro de su misma familia es el hecho de compartir muchos genes. Primarían así los "intereses" de los genes sobre los de los individuos, por lo que la selección se daría en realidad al nivel de los genes. Esta perspectiva, llamada del "gen egoísta", ha dado origen a toda una escuela de biología social, la sociobiología.

Pero también entre individuos no consanguíneos se observan conductas cooperativas, o por lo menos de control de la agresión, que parecen desafiar la lógica del "gen egoísta". La explicación es doble: por un lado actuaría el altruismo recíproco,es decir,la devolución de favores; por otro, [la aplicación del dilema de los prisioneros. ] permitiría entender cómo es a veces más rentable la cooperación, o el uso restringido de la violencia, que el egoísmo(2).



Sartre: Cara B (II)

 


"¿Y cómo encaja la llegada a Francia de los disidentes del último periodo, empezando por Solzhenitsin? Estamos en 1974. Los propios maoístas han contribuido mucho al descrédito del sovietismo, al menos con su crítica al "revisionismo" estalinista, es decir, con la idea de que el P"C"F -las comillas son suyas- se ha vuelto una fuerza conservadora y contraria al estallido de la revolución en Francia. Y Sartre, siguiendo a los maoístas, ha acabado distanciándose: "El PC se ha encontrado en una situación de complicidad objetiva con De Gaulle... Los partidos comunistas occidentales, y en particular el PC francés, fueron adiestrados por el estalinismo para no tomar el poder"(el subrayado en negrita es mío). Pues bien, ahora los maoístas se le encaran. Philippe Gavin, en On a raison de se révolter [Tenemos razón en rebelarnos], menciona a Solzhenitsin y le pregunta si en vista de lo que piensa ahora de la URSS, en vista de que "allí la libertad no existe en ninguna parte, ni siquiera para los jefes", no debería "apoyarle". (...) ¿Acaso no busca la libertad, "aunque no estemos de acuerdo con lo que dice"? ¿No estamos, pues, objetivamente, en el mismo bando? Sartre replica: "Solzhenitsin tiene ideas del siglo XIX, que no se adaptan a la sociedad actual. Es, pues, un elemento nocivo para el desarrollo". Y también: "Es evidente que el verdadero pensamiento de oposición surgirá en unas circunstancias más importantes que la simple existencia de un individuo como Solzhenitsin". Por último, para justificar este punto de vista tan, digamos, expeditivo, para explicar que lo que pueda decir Solzhenitsin es nulo y sin valor, y no merece la reflexión del filósofo: "Ha conocido los campos de concentración, de modo que ha padecido a fondo la ideología soviética". (...) Una vez más, la estupidez del argumento nos deja atónitos. Nos asombra esta perseverancia en lo que acaba siendo una ceguera incomprensible. Sartre apenas dará su brazo a torcer. (..) y en 1978 le confiesa a Juan Goytisolo que Solzhenitsin, "cuyas opiniones y fines son inaceptables", está dando "un testimonio esencial sobre el gulag*". (págs 419-420)


PD: He rebut la noticia que Martha C. Nussbaum serà una de les escollides per a la Selectivitat! Passem del segle XIX al XXI, sense cap parada al segle XX. He reivindicat la figura de Sartre, perquè ell va ser l'expressió de la figura del intel·lectual amb les ombres i llums corresponents. Qui a llegit a Nussbaum? Definitivament aquesta gent de Selectivitat son uns esnobs insofribles. 


La mort de Albert Camus

 



"No conozco nada más idiota que morir en un accidente de automóvil
(A.Camus)



"Una tarde de  enero [4 de gener] me encontraba sola en casa de Sartre cuando sonó el teléfono: "Camus ha muerto hace unas horas en un accidente de coche", me dijo Lanzmann. Volvía del Sur con un amigo, el coche se había estrellado contra un plátano y había muerto inmediatamente. Colgué el auricular, con un nudo en la garganta y los labios temblorosos: "No voy a ponerme a llorar -me dije-. Ya no significaba nada para mí." Permanecí de pie contra la ventana, mirando cómo anochecía en Saint-Germain-des-Prés, sin poder tranquilizarme ni tampoco ceder del todo a un verdadero dolor. (...) No lloraba al hombre de cincuenta años, a ese justo sin justicia, de rostro indescifrable y severo, altanero y desconfiado, que se había alejado para siempre de mí al consentir los crímenes de Francia; lloraba al compañero de los años de esperanza, cuyo rostro puro sabía reír y sonreír tan bien, al joven escritor ambicioso, enamorado de la vida, de sus placeres, de sus triunfos, de la camaradería, de la amistad, del amor, de la felicidad. La muerte lo resucitaba; ya no existía el tiempo para él, el ayer no tenía más sentido que el anteayer, el Camus que yo había querido surgía en la noche, a la vez reencontrado y dolorosamente perdido. Siempre que muere un hombre mueren un niño, un adolescente, un hombre joven: cada cual llora al que más ha querido.

(...) La gente leía el periódico, indiferente al gran titular de la primera página y a la foto que me cegaba. Pensaba en la mujer amaba a Camus, al suplicio de encontrarse en todas las esquinas con ese rostro público que parecía pertenecer a todos tanto como a ella; ese rostro que ya no tenía labios para decirle lo contrario. (...) Michel Gallimard estaba gravemente herido; había participado en nuestras fiestas de 1944 y 1945; también murió. Vian, Camus, Michel: había comenzado la serie de las muertes y continuaría hasta la mía, la cual llegaría demasiado pronto o demasiado tarde*." (468-9)


Sartre: Cara B (I)

 


Jean-Paul Sartre


Cuando Sartre insultaba a Solzhenitsin*


Dejemos atrás esta primera época, aunque llega hasta 1968 y la intervención rusa en Checoslovaquia. Dejemos atrás el período comprendido entre los primeros disidentes y Margarete Buber-Neumann, Rousset, Silone y tantos otros. Dejemos atrás el largo periodo en el que Sartre deja por fin de hacerse ilusiones sobre la verdadera naturaleza del "socialismo" soviético (...), y de que la gran diferencia entre el nazismo y el estalinismo consiste en que el primero pretendía rebajar al hombre, mientras que el segundo nunca había perdido de vista su ideal originario, dejemos atrás esta casuística de los fines y los medios que marcó a toda una generación y explica -por supuesto sin justificarla- la terrible y persistente indulgencia de Sartre. Pero ¿y el periodo siguiente? ¿Cómo se adapta el Sartre marxista o afín al marxismo -el de la Crítica de la razón dialéctica y Las palabras, el Sartre, el Sartre que, como veremos, acaba haciéndose hegeliano -al nuevo clima creado, más o menos, a partir del golpe de Praga y mayo del 68? (pág. 418-9)


Aproximació a Harmut Rosa (1)




Llegint l’article d’Alcoberro* sobre Hartmut Rosa, t’ha a dones que vivim efectivament, dins d’un món accelerat en grau extrem. La tecnologia accelera encara més aquesta sensació de esprint permanent en tots els àmbits de la vida, tant privada com a pública. 

I quin és l’antídot contra aquesta acceleració que patim? La resposta és: “Si l’acceleració és el problema, llavors potser la ressonància és la solució”. La lògica de l’acceleració suposa que en un interval de temps determinat, cal fer moltes coses a l’hora. El pitjor que pot passar és no fer res, perdre el temps no és cap opció per els temps que vivim. Per això, la tecnologia permet accelerar cada instant, perquè paradoxalment, no tenim temps! Volem fer tot instantàniament, ens hem convertit en multitasques, no podem deixar espais buits en el nostre horari.

Llavors, què vol dir ressonància? Si tota les experiències estan emmarcades per l’acceleració, no podem tenir temps per gaudir-les! Vivim en “l’angoixa” per no estar a l’alçada de les expectatives que ens forgem sobre com hem de viure. La ressonància implica no la “desacceleració funcional” –fer ioga o qualsevol activitat presumptament relaxada- per estar encara més en forma per enfrontar-se a l’acceleració. Saber gaudir del paisatge, sense presses, sense cap objectiu estratègic, sinó per el plaer de gaudir d’ell mateix i sentir-se dins de la naturalesa, de sentir el vent, els ocells, tocar els arbres, mirar el camí que trepitges. 

Això és tot el que és pot fer per revertir aquest món accelerat? La resposta de Rosa és que no podem, perquè la tecnologia i el model del capitalisme global fa impossible qualsevol transformació en sentit d’una desacceleració real. Potser més d’un pensa què aquesta opció és massa conservadora, però somiar en utopies anti-tecnologia o una tornada al passat no és possible. Potser, ja me n’adono que estic posant molts condicionals, com diu Byung-Chul Han, aquesta ressonància de la que parla Hartmut Rosa, sigui l’única via per resistir aquesta acceleració cap el no-res.


Noam Chomsky resisteix

 


Noam Chomsky te 94 anys

"Associated Press (AP) ha informat ara que Noam està actualment hospitalitzat al Brasil, el país d'origen de la seva dona, Valeria [Wasserman]. El va portar a un hospital de Sao Paulo per rebre tractament especialitzat, una vegada que va poder viatjar més fàcilment des dels Estats Units després del seu ictus. Ella va confirmar a AP els detalls d'un article al diari brasiler Folha de S.Paulo que assenyalava que Noam té dificultats per parlar i el costat dret del seu cos està afectat. El visita diàriament un neuròleg, logopeda i especialista pulmonar.

Valeria va dir al diari que:

"el seu marit segueix la notícia i quan veu imatges de la guerra a Gaza, aixeca el braç esquerre en un gest de lament i ràbia".

El diari va afegir la notícia encoratjadora que:

'El seu estat ha millorat significativament. Ha [ha] sortit de la UCI [unitat de cures intensives] i ara es troba en una habitació norma*l"."


https://www.medialens.org/wp-content/uploads/2024/06/Noam-Chomsky- colour-pic-678x381.png (consulta 2 d'agost de 204)

Camus recollint idees!

 


Albert Camus, Cuadernos VI (Abril de 1948- Marzo de 1951)*, puc llegir això:

Stendhal. “Contra Goethe, “Goethe otorgó al doctor Fausto la amistad del diablo. Y Fausto, con una aliado tan poderoso, hace lo que todos hemos hecho a los veinte años: seduce a una modista.” (pàg.395)


La reflexió de Stendhal, sembla pertinent. Perquè, quin sentit te vendre's l'ànima per fer tot allò que la gent fa cada dia? Podia Faust governar el món? O, que tothom fos feliç, inclòs ell? Quina mena de voluntat te Faust? Si seduir a la modista es tot el que volia Faust, demostra ser un sentimental de proporcions gegantines!


La filosofia elèctrica d'Albert Camus

 


Albert Camus

La carta que Camus va enviar a Les Temps Moderns*, en resposta a la ressenya de Jenson al llibre El home revoltat**, diu el següent:

"Con El hombre rebelde emprendí un estudio del aspecto ideológico de las revoluciones. Y no sólo estaba en mi más estricto derecho; quizá también había cierta urgencia de hacerlo en un época en la que la economía es la guinda de nuestra tarta y en la que cientos de volúmenes y de publicaciones llaman la atención de un público muy paciente sobre los fundamentos económicos de la historia y la influencia de la electricidad en la filosofía."(pág.200)


El subratllat en negreta és meu. Té gràcia, aquesta imatge de la filosofia, perquè en un temps que s'havia descobert a un Marx humanista -Manuscritos- i un Marx "científic" -El Capital-, tothom, a França, s'escorava cap el Marx científic. On l'economia guanyava qualsevol altra possibilitat d'explicar a Marx. De fet, al parer de Martínez Marzoa (1983), Marx i la seva filosofia, és El Capital. Així que Camus, es defensa de Jeanson, al explicar que ell, no menysprea l'economia, ni l'historia, però que hi altres formes d'abordar les revolucions. La ironia de l'electricitat com explicació de la filosofia és un bon contrapunt a les tendències més positivistes del pensament ortodox marxista.


La ruptura entre Camus i Sartre segons Jeanson (III)

III


Jeanson-Camus-Sartre


Dins d’aquesta polèmica què avui pot semblar incomprensible, demostra en el fons, els temps d'indigència intel•lectual en el què vivim tots plegats. En un món transformat en global i on els diners son el valor de totes les coses, parlar de idees, sobre el compromís social, l’ètica, la política, la crítica d’un món que sembla dirigir-se cal el desastre: canvi climàtic, desigualtats descarnades, exhibició de la força de les armes, del cinisme de les grans potències i l’aparició de nous messies que exalten valors que fan freda,  tot això amplificat per xarxes socials, plenes de trols i fanàtic de tota mena, done encara avui, valor a una controvèrsia que va marcar a tota una generació.

Quina va participar activament en aquesta controvèrsia, Francis Jeason(1), dona la seva propia versió del que va passar. Cal recordar que ell va ser l’encarregat de fer la ressenya del llibre de Camus “El home rebel”,  per la revista Les Temps Moderns.

Diu Jeanson el següent  sobre l'afer:

“Ante todo,  cuando apareció L’homme révolté yo no conocía a Albert Camus: únicamente había leído la totalidad de sus obras, entre las cuales no me había gustado más que L’Etrange. Tampoco le he conocido después: sólo el azar (puesto que gravitábamos en los mismos círculos) había mantenido hasta entonces esa distancia entre nosotros; la polémica hizo de ella una necesidad. (...) 

Si hoy  experimento la necesidad de precisar esto, es porque no me gustaron algunos de los ecos suscitados por nuestra disputa. Ciertamente, no me gustaba la forma en que Camus rechazaba a priori todo compromiso revolucionario en nombre de una “rebeldía” personal que no podía ser preconizada colectivamente más que al precio de hundirse en el individualismo. (...)

(...) Y las declaraciones de Camus relativas a la guerra de Argelia, entre 1956 y 1958, no hicieron evidentemente nada que me inspirase la menor simpatía hacia él*. Esta es quizá la razón por la que no me tomé el trabajo de leer su último libro, La Chute  [La caída], durante los años en los que yo me esforzaba por prestar un cálido apoyo a los argelinos en su lucha por la independencia. De suerte que Camus había muerto un año antes –en enero de 1960, en un accidente de automóvil**- cuando ese libro cayó por fin en mis manos. Y mi sorpresa al leerlo fue inmensa. Por primera vez, me pareció que Camus se había puesto en cuestión por entero.(...)

Bien empleado me estaba: era demasiado tarde. Me había creado una cierta imagen de él –la de un La Rochefoucauld de los tiempos modernos, un triste metafísico que reprochaba a un Creador ausente las injusticias de la condición humana, un falso rebelde que cultivaba su rebeldía cotizando para la Cruz Roja, y he aquí que me hacía la jugada de resurgir, a través de las páginas de ese libro, más vivo que nunca. Completamente muerto, sin embargo, y, para mí mismo, no superable. Tal es el Absurdo del cual él había hablado, ¡ay!, demasiado sabiamente.”  (pág.208-9)


Ressenya: Espíritus del Presente

  Ressenya: Wolfram Eilenberger, Espíritus del Presente . Los últimos años de la Filosofía y el Comienzo de una Nu...